El equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica encontró cargas explosivas que se encuentran en una zona vetada al acceso del personal encargado de operar la central.

    El organismo de inspección nuclear de la ONU (OIEA) dijo haber visto «algunas minas» antipersonas en la central atómica de la provincia ucraniana de Zaporiyia, que está ocupada por tropas rusas, aunque descartó un peligro para la seguridad del sitio.

    «En una inspección el 23 de julio, el equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica vio algunas minas situadas en una zona de amortiguamiento entre las barreras del perímetro interior y exterior del lugar», dijo el OIEA en un comunicado.

    Estas cargas explosivas se encuentran en una zona vetada al acceso del personal encargado de operar la central, añadió el organismo con sede en Viena, sin precisar el número exacto de minas detectado.

    «En una inspección el 23 de julio, el equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica vio algunas minas situadas en una zona de amortiguamiento entre las barreras del perímetro interior y exterior del lugar»Comunicado de la OIEA

    No detectaron ninguna en el perímetro interior, añadió.

    «El OIEA está al corriente de la colocación de minas en el exterior del perímetro e igualmente en lugares particulares del interior», declaró su director general, el argentino Rafael Grossi, en el comunicado, informó la agencia de noticias AFP.

    «La presencia de tales explosivos en el lugar no se adapta a las normas de seguridad del OIEA y a las orientaciones en materia de seguridad nuclear», estimó.

    Pero, según una evaluación del OIEA, «una detonación de estas minas no debería afectar los sistemas de seguridad del lugar», agregó.

    El organismo dijo además haber continuado con su inspección del perímetro de la central sin identificar la presencia de equipos militares pesados en el lugar.

    Sin embargo, volvió a reclamar acceso a los techos de los reactores y las salas de turbinas, añadió.

    Ucrania acusó a principios de julio a Moscú de preparar una «provocación» y de haber colocado «objetos similares a artefactos explosivos» en los techos de los reactores 3 y 4.

    Rusia advirtió de su lado de un posible «acto subversivo» ucraniano con «consecuencias catastróficas».

    Ante estas acusaciones cruzadas, el OIEA pidió un mayor acceso al lugar para verificar los hechos de manera «independiente y objetiva».

    En manos de las tropas rusas desde el 4 de marzo de 2022, la mayor central nuclear de Europa se ha visto en numerosas ocasiones en medio del fuego entre ambos bandos y desconectada de la red eléctrica.