El presidente Volodimir Zelenski visitó este jueves zonas del sur de Ucrania que quedaron inundadas tras un ataque que destruyó una represa controlada por Rusia, mientras que autoridades anunciaron las primeras cinco muertes por la catástrofe.

    La destrucción de la represa de Kajovka, el martes, forzó la evacuación de miles de personas tras la crecida del río Dniéper, una calamitosa inundación que anegó decenas de localidades, incluyendo partes de Jerson capital, y zonas de la provincia homónima.

    Rusia, que responsabiliza a Ucrania del ataque a la represa -que abastecía de agua a los territorios que ocupa en el sur ucraniano- acusó a Kiev ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de haber lanzado bombardeos «masivos» de artillería contra la instalación.

    «El régimen de Kiev no sólo lanzó ataques masivos de artillería contra la represa (…) sino que llevó deliberadamente el nivel de agua del embalse de Kajovka a un nivel crítico», dijo el diplomático ruso Alexander Shulgin a la máxima corte de la ONU, en La Haya.

    Shulgin, embajador ruso en los Países Bajos, no presentó pruebas para sostener sus declaraciones, aunque la represa, el embalse y la central hidroeléctrica adyacente estaban todas bajo control del Ejército ruso.

    Ucrania tampoco ha presentado pruebas de que Rusia haya atacado la represa, que abastecía de agua a vastas zonas del sur de Ucrania, incluyendo a la península de Crimea, que Rusia se anexó en 2014.

    «El nivel medio de la inundación es de 5,61 metros. Unos 600 kilómetros cuadrados de la región de Jerson están bajo el agua», precisó el gobernador Oleksandr Prokudin.

    Un 32% de la zona inundada se encuentra en la orilla derecha u oriental del Dniéper, controlada por Ucrania, mientras que el 68% restante queda en la izquierda u occidental, controlada por Moscú, agregó.

    Zelenski visitó la ciudad de Jerson y visitó un punto de evacuación de civiles, donde habló con los encargados de las operaciones.

    «Nuestra tarea es proteger vidas y ayudar a la gente todo lo que se pueda. ¡Agradezco a los rescatistas y los voluntarios!», afirmó en un mensaje publicado en las redes sociales.

    El mandatario informó que sostuvo una «reunión de coordinación» sobre la situación operacional de la región y planteó que quiere «indemnizar a los habitantes afectados por la catástrofe».

    El servicio estatal de emergencias ucraniano indicó que «20 asentamientos y 2.629 casas» quedaron inundadas, informó la agencia de noticias AFP.

    Evacuación

    Igualmente, señaló que 1.995 personas fueron evacuadas de las zonas inundadas en el área controlada por Kiev, entre ellos 103 niños. Muchas más personas huyeron por sus propios medios.

    Por su parte, las autoridades nombradas por Rusia desde la invasión de Ucrania, informaron que 4.500 residentes ya fueron evacuados y que cinco personas murieron ahogadas cuando llevaron a pastar a su ganado.

    El alcalde nombrado por Moscú en la ciudad de Novaya Kajovka, Vladimir Leontiev, detalló que hay más de 40 personas hospitalizadas.

    Este es el primer balance de muertos difundido desde la destrucción de la represa.

    Tareas de rescate

    Los rescatistas continuaban este jueves las operaciones de evacuación de las zonas controladas por Ucrania, utilizando botes y vehículos anfibios.

    Según, Laura Musaiyan, del centro meteorológico de Jerson, las aguas están 5,33 metros por encima del nivel normal.

    Zelenski criticó ayer la falta de ayuda humanitaria y afirmó estar «conmocionado».

    «La ONU, Naciones Unidas y los representantes de la Cruz Roja no están ahí. Todas estas horas, y todavía no están ahí», declaró Zelenski en una entrevista difundida por los medios alemanes Welt TV y Bild.

    En una conversación telefónica con Zelenski, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el envío «en las próximas horas» de «ayuda para responder a las necesidades inmediatas» de Ucrania.

    Desde el martes, Zelenski acusa a Rusia de la destrucción de la represa para bloquear una contraofensiva de sus tropas en esta zona del sur de Ucrania.

    Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el miércoles que la destrucción de la represa es una «salvajada», e imputó a Ucrania la responsabilidad.

    Zelenski acusó a las fuerzas rusas de atacar a los socorristas que operan en la zona de la catástrofe. «En cuanto nuestras fuerzas intentan sacar a alguien, los ocupantes les disparan desde lejos», afirmó.

    Según el Estado Mayor ucraniano, los rusos «no estaban preparados para las consecuencias de la explosión» y «sufrieron pérdidas de hombres, armas y de equipamiento militar».

    En el resto de Ucrania, «en un contexto operacional extremadamente complejo, siguen los violentos combates en varios sectores», informó el Ministerio de Defensa británico en Twitter.

    «En la mayoría de las zonas, Ucrania conserva la iniciativa. Es probable que las fuerzas rusas sigan recibiendo órdenes de reanudar la ofensiva lo antes posible», agregó.

    En el este de Ucrania, en la provincia de Donetsk, un niño, su padre y su abuelo murieron anoche en un bombardeo ruso, informó hoy la Policía ucraniana.