Los Recursos (Humanos) de Jobs: la próxima movida de Apple

Por Connie Guglielmo
En sus últimos meses de su vida, Steve Jobs se tomó tiempo para asistir a una reunión del concejo de la ciudad natal de Apple (Cupertino, California) y lanzar un nuevo campus de 70 hectáreas. El ex CEO de Apple habló con seguridad sobre sus planes para el edificio de 260.000 metros cuadrados, enloqueciendo a la multitud con detalles del diseño de lo que será un círculo gigante con un patio central, una vez que esté terminado en 2015.

»Es como una nave espacial aterrizada», dijo Jobs en su última aparición pública, una presentación de 20 minutos en junio de 2011. »No existe ni una sola pieza plana de vidrio en este edificio. Todo es curvo.»

Pero más importante aún es que Jobs habló sobre cómo el Apple Campus 2 (apodado »el buque madre») albergará entre 12.000 y 13.000 empleados, muchos de los cuales se encuentran dispersos en varios edificios situados en este suburbio exclusivo en Silicon Valley. »Logramos un diseño que coloca a 12.000 personas en un solo edificio», dijo.

La insistencia de Jobs para tener a sus equipos en un solo lugar no es ninguna sorpresa. Fue un gran defensor de las reuniones cara a cara. Cuando fue el momento de nuevas locaciones en Pixar, el estudio de animación que compró en 1986, Jobs quiso un edificio enorme alrededor de un atrio central para alentar a la gente a toparse unos con otros.

Todos los lunes a la mañana en Apple, el CEO Tim Cook se reúne con los otros nueve miembros del equipo ejecutivo al igual que lo hizo Jobs antes de él, para analizar el negocio, ver cómo están funcionando los productos, hablar de cada una de las ideas nuevas que se están desarrollando y debatir sobre los temas que afectan a la compañía.

»La creatividad surge de reuniones espontáneas, de debates aleatorios», le dijo Jobs a su biógrafo Walter Isaacson. »Uno se encuentra con alguien, le pregunta qué están haciendo, y dice »¡Ah!» y empieza a elucubrar todo tipo de ideas».

Lo que resulta extraño sobre el »buque madre» es lo fuera que queda de la norma. Los rivales de Apple, entre ellos Google, Microsoft, Intel, Adobe Systems y HP, están orgullosos de decir que tienen ingenieros que trabajan en laboratorios de investigación dispersos por todo el mundo.

Apple, por otro lado, ha mantenido a casi todos sus técnicos, creativos y de comercialización en EE.UU., trabajando uno al lado del otro en Cupertino. Todos los responsables de los equipos de desarrollo de productos como el iPad, iPhone y Mac están allí. Todo el software, incluso el sistema operativo móvil iOS y el Mac OS, se escriben allí.

Si bien existen algunas pocas oficinas con ingenieros de Apple fuera de California (Pittsburgh, Seattle, un equipo en Israel), Cupertino es el punto central. Según un ex empleado: »Si es necesario tomar una decisión, el que la toma está en Cupertino».

Los ex empleados, analistas y economistas sostienen que este es el principal motivo por el que Apple, a diferencia de sus competidores, ha podido crear productos y servicios que funcionan tan bien en conjunto.

Otro de los resultados es un proceso extraordinariamente eficiente. El área de investigación y desarrollo (I+D) de Apple gasta tan solo el 2% de las ventas, en comparación con la de Google, que gasta el 13,6% de los ingresos, o la de Microsoft (13%).

Si bien se han escuchado muchas historias criticando a Apple por la exportación de miles de puestos de trabajo de manufactura a China, algunos sostienen que no se le está dando el crédito que merece por mantener la innovación en los EE.UU., lo que se traduce en un golpe en los puestos de trabajo de la economía estadounidense.

En un estudio realizado en marzo y financiado por la compañía, Apple reclamó que se le diera crédito por haber creado o respaldado más de 500.000 puestos de trabajo en EE.UU. Eso incluye 47.000 empleados en ese país (de un total internacional de 70.000), con 13.000 puestos de ingeniería en Cupertino, 27.350 empleados comerciales y un gran equipo de soporte en Texas.

También contabilizó 210.000 puestos creados por empresas que desarrollan productos iOS para el iPhone y el iPad. Existen otros 257.000 empleos en nueve proveedores de EE.UU. que trabajan en representación de Apple, tales como, Corning, Texas Instruments, Samsung, Fairchild Semiconductor y RF Micro Devices, así como los choferes de UPS y FedEx que entregan productos Apple a los clientes.

Si bien se escucharon ciertos resoplidos cuando se mencionó la inclusión de los choferes de camiones y el uso de Apple de los frecuentemente debatidos »multiplicadores de empleo» para abultar las cifras, Enrico Moretti, profesor de economía en la Universidad de California, Berkeley, insiste en que el aporte de Apple es digno de destacar. »Si mañana Apple decidiera tercerizar la ingeniería y el diseño en Bangalore o Shangai, Cupertino, y California en general, se verían afectados», dice.

En su nuevo libro, The New Geography of Jobs (La nueva geografía del trabajo) (Houghton Mifflin Harcourt, 2012), Moretti sostiene que un empleo de alta tecnología en un área metropolitana en los EE.UU. se traduce en cinco empleos locales de servicios (abogados, taxistas, peluqueros, instructores de yoga), mientras que, por otro lado, un empleo en la manufactura tradicional genera 1,6 empleos locales de servicio.

El Campus 2 de Apple tendrá cuatro pisos, un restaurante, un gimnasio y otros servicios. Habrá un servicio regular de ómnibus que transportará empleados hasta su antigua residencia en Infinite Loop, sede de otros 2.800 trabajadores. Jobs sostuvo el año pasado en el concejo que esperaba que el campus fuera »el mejor edificio de oficinas del mundo. Creo que los estudiantes de arquitectura vendrán a verlo». No serán los únicos.

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