Mejor que el viagra: el chip sexual que enloquece a los mendocinos

Especialistas confirmaron que en la provincia los colocan y dependiendo la dosis puede costar entre $15.000 y $50.000.

El chip sexual se trata de un implante de testosterona con múltiples beneficios para la sexualidad y en Mendoza se trasformó en el furor del momento. Especialistas confirmaron que el costo está entre $15.000 y $50.000.
El psicólogo y sexólogo Patricio Gómez Di Leva, habló en Radio Nihuil por las reiteradas consultas que recibe sobre este tema.
«El costo depende porque lo que el médico coloca es el chip, que es como un granito de arroz, con una determinada cantidad de testosterona. Depende de los estudios previos, la edad y el sexo, cuántos de esos granitos te colocan. Varía el precio de acuerdo a la dosis, pero va entre $15.000 y $50.000?, dijo Gómez Di Leva.

Lo que produce el chip es el aumento de la testosterona, que es la hormona que cuando está baja, disminuye el deseo sexual. Por ese motivo, el experto aseguró que si el paciente tiene un desequilibrio hormonal el médico busca equilibrar, pero si las hormonas están perfectas, no tiene sentido meterse en un tema que es complejo y delicado.
En cuanto a los beneficios, puede ayudar a aumentar la masa corporal y además, al ser de origen vegetal, no tiene efectos secundarios importantes.
Distinto al viagra, Gómez Di Leva aseguró que el chip es diferente al viagra pero puede ser complementario. «El viagra no actúa sobre el deseo sexual ni el estado de ánimo, es un vasodilatador que favorece la erección. Si hay problemas de erección que tienen que ver con falta de deseo u energía, no haría falta el viagra con este tratamiento».
De todas formas, consideró que «el riesgo que corremos es el de la medicalización de la sexualidad, que para todo tomemos una pastilla y nos olvidemos de lo más importante que son los besos, abrazos, caricias y la confianza con la pareja».
Efectos negativos en la mujer Al ser un implante de testosterona, una dosis alta en la mujer podría provocar algunos cambios por ejemplo en la voz o en el aumento de la vellosidad en las mujeres.
De todas formas, no debería suceder ya que la dosis que le colocan a una mujer es la mitad o menos de la que le colocan a un hombre, y en todo caso, cuando el chip deje de hacer efecto entre los cuatro y seis meses, todo debería revertirse.
Efectos secundarios
Gómez Di Leva confirmó que implantarse el chip puede generar adicción, pero no de la manera tradicional.
«Si el paciente tiene un nivel de testosterona ubicado en 5 en la escala del 1 al 10, y con el chip sube a 9 o 10, a los seis meses el nivel de testosterona vuelve al nivel de antes, por lo que puede generar un poco de dependencia».

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