Infiltrados en la marcha por Nahuel: “Vimos que sacó un cuchillo y nos volvimos locos”

Exequiel Vitali, hermano del adolescente asesinado, relató cómo se originaron los disturbios. Los detenidos ya fueron liberados.

Familiares y amigos de Nahuel Vitali (18), el adolescente asesinado en Godoy Cruz de una puñalada en el tórax durante un robo, se reunieron anoche en la Legislatura con una sola y clara consigna: reclamar justicia por el joven de manera pacífica. Sin embargo, todo se salió de control cuando los manifestantes identificaron a supuestos amigos del “Tarzán”, el menor de 16 años detenido y sindicado como autor del puntazo mortal.

Los presuntos infiltrados fueron detenidos por la Policía, pero al comprobar que no tenían ninguna medida pendiente, fueron liberados. “Cuando la gente vio que (a uno de los supuestos amigos del Tarzán) le sacaron un cuchillo, se volvieron locos”,aseguró a Los Andes Exequiel Vitali, hermano de Nahuel. Otros dos buscaron refugio en un micro que pasaba por la calle Patricias Mendocinas.

Lo que comenzó como un legítimo y sentido pedido de justicia finalizó en incidentes. La Policía tuvo que intervenir y varios jóvenes terminaron tendidos sobre las veredas, segados por gas pimienta.

Exequiel, quien antes de la convocatoria había denunciado a este medio que su familia se sentía amenazada por el entorno del supuesto asesino, muchos amigos del “Tarzán” utilizaron las redes sociales para “bancar” el accionar del imputado y le desearon “la pronta liberación”, relató cómo fueron los minutos previos a los desmanes.

“Estábamos todos juntos (en la puerta de la Legislatura). En un momento miro para atrás y vi una cara desconocía, que no venía a pedir Justicia por mi hermano”, comenzó Exequiel. Cuando este desconocido advirtió que era mirado por muchos de los asistentes “comenzó a caminar hacia la calle Rivadavia” intentado alejarse de los más de 300 manifestantes.

“Empecé a seguirlo con la vista. Llegó hasta la esquina y volvió hacia la Legislatura, pero antes frenó detrás de una máquina de peluches que estaba en la vereda, y se escondió algo entre sus ropas, aparentemente un cuchillo o un punta”, agregó el joven.

Cuando el sospechoso, aparentemente también menor de edad, se posicionó a solo unos metros de Exequiel, advirtió que ya todos lo miraban fijo. “En ese momento se ´persiguió’ e intentó cruzar la calle para la plaza Independencia”, continuó el hermano del RR.PP asesinado en las inmediaciones del boliche Iskra.

En ese momento, según el relato de Exequiel, un policía lo redujo y le encontró un arma blanca. “Cuando vimos que tenían un cuchillo, todos se volvieron locos y comenzaron a agredirlo”, dijo. Sin embargo, el comisario Juan Valle, jefe distrital de Capital aseguró, en comunicación con radio Nihuil, que no se le encontró al supuesto infiltrado ningún cuchillo entre sus pertenencias. “Tampoco nadie del público asistente hizo entrega de punta alguna”, sumó Valle.

 

Este no fue el único momento de tensión, Exequiel dijo que después de esto, mientras él hablaba con la prensa, “dos ‘pibitos” se pararon a su izquierda y “algo que dijeron”. “No sé qué fue, pero molestó a los amigos de mi hermano y los empezaron a perseguir. Se tuvieron que subir a un micro”, concluyó.

El comisario Valle detalló cómo fue el accionar de los efectivos durante los incidente. “En un momento determinado se observa un tumulto, se observa que parte de los simpatizantes habían arremetido contra la integridad física de un joven.

El personal actúa tratando de resguardar la integridad física de este muchacho y ahí algunos manifestantes informaban de que este chico había pasado por el grupo amenazándolos y lo habían visto con una punta. La cuestión es que cuando el personal intervino logran ponerlo a resguardo pero la punta no se encontró, nadie del público asistente hizo entrega de punta alguna. También se hizo un rastrillaje y no se encontró ningún elemento cortopunzante ni similar”.

En tanto otros tres jóvenes que se encontraban en la zona fueron detenidos, pero luego de averiguar antecedentes fueron liberados

Nahuel murió tras ser atacado por, aparentemente, el menor de edad apodado “Tarzán”, quien fue detenido el martes, a tres días del homicidio. Está imputado por homicidio criminis causa-matar para ocultar otro delito-, con pena única de prisión perpetua. Sin embargo, al ser menor la posible condena se reduce de 10 a 15 años.

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