EL CHARCO, por Evangelina Herrera Mosso

El Charco

por Evangelina Herrera Mosso

 

Este estudio es de 2019, y hay tela para cortar. Si miramos bien no es la televisión sino las redes el medio más utilizado por los argentinos para informarse. Pasa unas ocho horas conectado a internet y tres viendo televisión. Son, o eran en el 2019, supongo que los números han crecido durante la pandemia, 32 millones de personas en el país, que tienen Facebook.

Y ya sabemos que, en Facebook, fuera de algunos lectores responsables, se leen los títulos y se miran las fotos. Y aunque no le demos el cien por ciento de credibilidad, la imagen queda grabada y pasa a formar parte de nuestro inconsciente. Uno foto de Cristina, al lado de un título que lleva la palabra “crimen” no es inocente.

Y acá vale una aclaración: lo mismo pasa con una foto de Macri, por lo tanto, dejemos por un ratito esas diferencias de lado. 

Con estos mensajes, desde los títulos de las noticias hasta un meme, se va formando opinión.

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La pregunta es: si nos están convenciendo o en realidad le damos peso e importancia a la noticia que dice lo que ya pensábamos. Bien sabemos que se reescribe al leer, lo que sea. Toda lectura nos tiene como protagonistas y partícipes necesario.  Y así se eligen las lecturas también (saquemos, aunque no del todo, a la literatura, la charlamos en otra ocasión) 

Normalmente el que piensa verde tanto como el que piensa azul, si el título le dice lo que piensa que debe decir, no lee la nota porque agrega lo que cree saber. El lector de noticias en Facebook supone, imagina, adivina. Y opina en consecuencia. No pretendo con esto decir que lo que se lee en la hoguera de las vanidades carezca totalmente de validez, pero sí que como formador de opinión es tan liviano como peligroso.

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En este tiempo pandémico, colérico y asnal, todo es excusa y motivo para la agresión, cada vez más descarnada y, créalo o no vecina, la agresión pega, la burla, el insulto, la descalificación que tal vez no seríamos capaces de hacer cara a cara, lastima. Y tenemos entonces una sociedad cada vez más dividida y enfrentada, ácida hasta la crueldad diciendo cosas en Facebook que harían quedar mal parado al mismísimo diablo. Y para colmo, con análisis tan hondos como la lectura que se hizo. 

El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos, y tan profundos como un charco.

 

Evangelina Herrera Mosso

 

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