En el Día Mundial del Agua, organizaciones socioambientales y asambleas se movilizan en todo el país en rechazo al extractivismo. Recuerdan que el agua es un derecho humano. La grave situación en Chubut, donde se está secando el lago Musters.

Hoy, en el Día Mundial del Agua, habrá movilizaciones y encuentros en más de 30 ciudades del país, en defensa del bien común y, al mismo tiempo, en rechazo y denuncia a las actividades contaminantes: agronegocio, megaminería, petróleo, forestales, megarepresas, explotación de litio y energía nuclear, entre otras.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) estableció en 1993 que cada 22 de marzo se conmemore el Día Mundial del Agua. En parte para concientizar que 2200 millones de personas carecen de acceso al agua potable. En julio de 2010, la Asamblea General de la ONU reconoció explícitamente el derecho humano al agua. En diciembre de 2014, la Corte Suprema de Argentina estableció también el derecho humano al agua, conocido como «fallo Kersich», por el nombre de uno de los vecinos de la localidad de 9 de Julio contra la empresa Aguas Bonaerenses y el exceso de arsénico.

«El agua vale más que el oro» se popularizó en 2003 en Esquel, cuando el 82 por ciento de la población votó en contra de la megaminería, y se transformó en bandera de lucha en toda la Argentina.

Defender el agua, «unir las luchas»

«Protegemos nuestro mar ante la avanzada de las petroleras costas afueras. Proyecto que está repleto de mentiras, de falso desarrollo, de cinismo al decir que darán trabajo», denunció Alejandra Santiago, de la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras de Mar del Plata.

Recordó que este 22 de marzo hacen un llamado a defender el agua y «unir las luchas», donde incluyó a las resistencias contra la megaminería, el freno al agronegocio y, al mismo tiempo, a apoyar a los movimientos campesinos y a la agroecología. «Queremos que se protejan nuestros bienes comunes y no que se los regalen por unos dólares a empresas multinacionales del maldesarrollo, que solo nos traerán más pobreza y destrucción», exigió la asambleísta.

Leonardo Moreno forma parte de la «Campaña por el Agua Limpia en las Escuelas», iniciativa nacida en 2021 que busca visibilizar la situación de las escuelas rurales y periurbanas. Desde la semana pasada y hasta hoy realizaron actividades, talleres y charlas en establecimientos educativos de Córdoba, Buenos Aires y Chaco.

«Ponemos en cuestión la calidad del agua que tenemos en las escuelas. Millones de estudiantes y trabajadores de la educación nos vemos expuestos a distintos contaminantes, desde metales pesadas a agrotóxicos. Exigimos que el Estado dé respuestas inmediatas y concretas», explicó Moreno, que es docente de escuelas rurales en Luján.

Moreno precisó que realizaron actividades en Trenque LauquenChacabuco y La Matanza (Buenos Ares) y en Cosquín y Salsipuedes (Córdoba), entre otras localidades. Apuntó al rol de los Consejos Escolares y de los distintos gobiernos: «El agronegocio y sus fumigaciones son política de Estado. La educación parece pasar a un segundo o tercer plano».

Un mapa de manifestaciones

La Campaña Plurinacional del Agua para los Pueblos, iniciativa impulsada por decenas de organizaciones socioambientales, informó el mapa de manifestaciones y encuentros en Catamarca, Córdoba, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Luis, San Juan, Santa Fe, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.

En la Ciudad de Buenos Aires la marcha comienza a las 16, desde el Congreso hasta Plaza de Mayo, impulsada también por la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones. Entre las consignas figuran «defendamos el agua para la vida y no para los negocios» y «el agua vale más que todo, la deuda es con los pueblos y la naturaleza».

En Chubut se da una situación particularmente grave en la localidad de Sarmiento, conocida como «la ciudad de los lagos». Allí estaba el lago Colhue Huapi, que abarcaba 53.000 hectáreas. En la década del ’90 comenzó un proceso de bajante vinculado a la accionar de grandes estancias, petroleras y cambio climático. En la década del 2000 se secó por completo. A pocos kilómetros se ubica el lago Musters, que experimenta una bajante histórica y corre el riesgo de seguir los pasos del Colhue Huapi.

Las organizaciones socioambientales denuncian desde hace más de una década la inacción gubernamental para frenar la desaparición del lago. El 13 de marzo se realizó allí un «abrazo al Musters», para exigir que el Estado (en sus distintos niveles) tomé medidas de protección y restauración.

La misma semana, el intendente Sebastián Balochi, reconoció que el lago «parece el Desierto de Sahara». Le respondió la histórica militante socioambiental Zulma Usqueda, que puntualizó en las responsabilidades. Recordó que, hace doce años, los concejales de Comodoro Rivadavia ignoraron un proyecto de ordenanza presentado por el Foro Ambiental y Socia de la Patagonia (firmado por organizaciones civiles y por más de 3000 personas) que declaraba el agua como derecho humano, bien común , natural y público.

También apuntó contra el Instituto Provincial del Agua, que «nunca respondió las notas de los vecinos que solicitaban información y acciones ante la crisis hídrica». Y recordó que la Defensoría del Pueblo de Nación propuso «constituir con urgencia un Comité Interjurisdiccional de Cuenca del Río Senguer (debido a que la Ley 25.688 establece la creación de ‘comités de cuencas hídricas con la misión de asesorar a la autoridad competente y colaborar en la gestión ambientalmente sustentable de las cuencas hídricas)», pero no fue escuchado por los gobernadores de Chubut, Santa Cruz ni por el Ministerio del Interior de Nación.

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