Según Armando Camerucci el Directorio del Hospital Schestakow, desalienta la donación de sangre

El Legislador asegura que, Con sorpresa, estupor e indignación debo observar las recientes declaraciones periodísticas efectuadas por el Dr. Gerardo Fisígaro encargado de Hemoterapia del Hospital Schestakow, Centro de referencia regional, quien ha hecho una descripción del servicio que tiene a su cargo, una de las áreas de mayor relevancia de un Hospital de alta complejidad como el Schestakow, de una peligrosidad alarmante».

Es conocido por cualquier ciudadano de este país y del mundo a través de las campañas de difusión y/o publicitarias el criterio de que »donar sangre salva vidas». Es así como según muestran las estadísticas el número de dadores voluntarios y habituales va en aumento lento, pero sostenido, en los últimos 5 años según lo indican los organismos oficiales.
El Hospital Teodoro J. Schestakow, es decir el directorio del mismo, va a contramano de la tendencia global: desalienta la donación de sangre. 

Expresa el profesional en sus declaraciones que: »Las reservas de sangre se mantienen por reposición; es decir se le solicita a los familiares de los pacientes cierto número de dadores de acuerdo a la sangre utilizada». Agregando inmediatamente que »la sangre tiene fecha de vencimiento y, por lo tanto no se puede acumular una cantidad por encima de la demandada»

Continua el encargado de hemoterapia »31 días es el tiempo máximo que se puede guardar la sangre» y por eso aconsejó »que la gente sea solidaria en el momento que se le pide que concurra, que es cuando se necesita». Insiste más adelante »que la gente responda a las convocatorias especialmente cuando un familiar pide un dador».
Lo que dice el responsable del Servicio de Hemoterapia es que no sirve de nada tener sangre en stock más allá de la que necesita normalmente el nosocomio para transfundir a sus pacientes, porque si se sobrepasa la oferta no sé qué harán con la sangre, ¿la desecharan?

Pasemos ahora al Siglo XXI, año 2013.
a) De la sangre en la actualidad se extraen, con procedimientos relativamente sencillos, casi todos sus componentes por separado que luego son utilizados en otras prácticas médicas. Por solo nombrar los elementos más conocidos: plasma, plaquetas, glóbulos determinados, proteínas específicas, etc. Son los llamados »hemoderivados y/o hemocomponentes».

b) En caso de no poder efectuar estos procesos de obtención de hemocomponentes en el lugar de recepción de la sangre y no estar preparados tecnológicamente para conservar la misma, desde el 5 de Octubre de 2010 el Centro Regional de Hemoterapia se encuentra en calle Garibaldi y Montecaseros de la ciudad de Mendoza, en donde debería ser remitida. Cabe mencionar que ese Centro fue un logro de una política de Estado en salud ya que antiguamente funcionaba en el Hospital Central, siendo el sueño de muchos profesionales de la hemoterapia contar con un edificio propio con la capacidad necesaria para llevar adelante el programa »Sangre Segura».

c) En el año 2002 se aprobó el Plan Nacional de Sangre, que tiene como objetivo contar con materia prima de calidad para así transfundir los distintos componentes con altísimo grado de seguridad, lo que se dio en llamar »SANGRE SEGURA». Para lograr llegar a esa meta es esencial la convocatoria y selección del donante. Por lo tanto el Plan Nacional de sangre toma para si la recomendación mundial (ver listado de instituciones en *1) de terminar con la donación de carácter familiar de reposición y pasar al donante voluntario y habitual, es decir quienes se acercan a donar por el solo interés de ayudar a quien lo necesite, sin mediar solicitud o pedido. Este modelo de donación es reconocido en todo el mundo como superador y tendiente a optimizar la seguridad transfusional. Datos estadísticos comparativos de diversos centros del país así lo certifican.

El Director del Hospital Schestakow Dr. Armando Dauverne anunció hace pocos días el comienzo del funcionamiento del Servicio del Quemado, servicio para el cual se necesitan volúmenes importantes de sangre (y/o de sus componentes) y que esta sea de alta calidad.

No se explica cómo este centro sanitario de complejidad alta no posea un departamento de hemoterapia acorde a las exigencias actuales, que permita reducir al mínimo posible los riesgos con »Sangre Segura».

Más aún resulta intolerable que esto suceda habiendo financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) que la Provincia y específicamente el Ministerio de Salud no está utilizando. Dicho crédito se canaliza a través del Proyecto de Funciones Esenciales y Programas de Salud Pública (FESP) dependiente de la Nación y cuya segunda parte se aprobó en Marzo de 2011 con un monto de 460 millones de pesos. Entre otras metas dicho crédito tiene como objetivo alcanzar, por parte de Argentina, el compromiso con la Organización Mundial de la Salud de la meta global de »Sangre Segura».

¿Qué ocurrirá con la sangre en otros Centros de complejidad baja o media si esto sucede en un Centro Regional como lo es el Schestakow?
Imperdonable no tener los Departamentos de hemoterapia acordes a las exigencias existiendo los fondos necesarios e invirtiéndose sumas varias veces millonarias en campañas de donación de sangre sin sentido porque no podemos procesarla adecuadamente.

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