¿Problemas de comunicación en la pareja?

Pero esto no había sido siempre igual, al principio, cuenta ella casi con nostalgia, era maravilloso escucharlo y que me escuche.

 

Comunicarnos con nuestra pareja nos exige habilidades de las que a veces carecemos. ¿Por qué se vuelve tan complicado hablar y que nos entendamos?

 

Elegir la pareja adecuada es una de las cuestiones que nos mantiene mucho tiempo ocupados, tratando de imaginar con cada nueva persona con la que salimos cómo podría ser como pareja. Y lo que buscamos en el otro es un misterio, porque lo hacemos desde el inconsciente.

 

Puede que nos atraiga lo que no nos conviene, o lo que nuestra madre desea, nos apasionamos por una persona que el tiempo se encargará de mostrarnos la otra cara de la verdad. Cuando esto sucede, nos ilusionamos con la esperanza de que nuestro amoroso embrujo cambiará la conducta del ser amado y con frecuencia nos damos cuenta de que eso es imposible.

 

Podemos enamorarnos de alguien a quien admiramos mucho y luego, cuando lo conseguimos, ya no nos interesa. Las mismas razones que nos habían atrapado, dificultan conservarlo y mantenerlo en el tiempo o no nos permite llegar a ser felices a la medida de nuestras expectativas.

 

A menudo dejarnos llevar por la intuición, tirarnos a la pileta sin saber si tiene agua, puede generar un ideal amoroso muy complejo, que nunca bajará a la tierra.

 

Las dificultades las encontramos todo el tiempo, pueden suceder muchas cosas que obstaculizan la comunicación. Distintos códigos de comunicación entre el hombre y la mujer facilitan la mala o falta de comunicación en la pareja, creando malentendidos, y no se encuentra el tiempo necesario para sentarse con calma y dialogar. Se vive muy aprisa, cada minuto cuenta. Todo está en permanente cambio, transformándose continuamente, y estos cambios rápidos pueden también llegar a nosotros de forma que generen divergencias donde antes había armonía y coincidencias.

 

Ni siquiera nosotros somos los mismos con el paso del tiempo, sino que los procesos de maduración y la edad nos van cambiando sin que nos demos cuenta. Y claro, no le anunciamos a nuestro compañero que estamos pensando diferente que hace 10 años atrás.

 

Lo que ciertamente produce el cortocircuito es la postura crítica desde el enojo y la repartija de culpas. En cada discusión cotidiana aparecen viejos conflictos entre líneas que no han sido resueltos en su momento y reaparecen como residuos tóxicos. Marcar el error en el otro sólo aumentará la resistencia a una escucha activa.

 

Así que es muy posible que la vida de la pareja se vea convulsionada por diversas crisis en las que se pone a prueba la capacidad de entender lo que está sucediendo, pero si somos capaces de elegir las herramientas adecuadas, podremos encontrar un nuevo equilibrio, dar vuelta la página y comenzar un capítulo diferente.

 

No se resuelve de la mañana a la noche; hay que tener tolerancia, ser asertivos, tener paciencia y muy buen humor. Producir diálogos generativos de búsqueda conjunta de una nueva visión, porque el tiempo pasa y nada es para siempre. Y si aún así no funciona, se puede buscar ayuda profesional. Publicado por minutouno.com.

 

Lic. Débora Bottwin, psicoanalista de la Fundación Buenos Aires

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