Buscando un lugar en el mundo

El pelado divide su vida en ciclos. Cuando lo que pinta es leer, va desde Paulo Coelho a Cortázar, desde la psicodelia de Timothy Leary a las experiencias místicas de Castaneda, sin solución de continuidad. Pero esto siempre alterna y el cinéfilo le gana al lector: hoy por hoy todos los días ve una película diferente. Lo mismo sucede en la fase que se repite para calmar al inquieto Gustavito Cordera, el chiquito de Lanús que aún vive en él, la que requiere transpirar y agitarse. Dejó la natación y está fascinado con el boxeo, tanto que ya se mandó tres peleas amateur. En dos »el pela» –como le dicen en el gimnasio– anduvo bien, pero en la tercera lo fajaron de lo lindo.

Para Cordera los ciclos transmutan y se multiplican: búsqueda espiritual, depresión, épocas en las que hay abstinencia del consumo de alcohol y de drogas, y épocas en las que no. Etapas alegres y etapas de mucho trabajo. En ese devenir cíclico de la vida algo zen, algo hippie, del pelado Cordera nace su tercer trabajo solista, el volumen dos en su nuevo proyecto: La caravana mágica, el médium de su búsqueda.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here