Tras más de 15 años, finalizó la remediación de 90.000 m3 de suelo contaminado

Desde 2016 no se generan pasivos ambientales de la actividad petrolera en Mendoza. Gracias a los factores de control que se suman a las constantes inspecciones, monitoreos y auditorías ambientales de la Dirección de Protección Ambiental, se logró que no se generen pasivos ambientales en nuestra provincia durante los últimos cinco años.

Mediante la técnica de estabilización y solidificación, se dio tratamiento a 30.000 m3 de suelos contaminados con hidrocarburos provenientes de los Repositorios B12 y B67 y acopios resultantes del saneamiento de los pasivos ambientales ubicados en ex Landfarming (B-402), ECP-11 y Batería B12, en el área de Barrancas. Sumados a las remediaciones realizadas en Los Calvados y en el Yacimiento de Barracas, se alcanzaron los 90.000 m3 de suelo tratado.

Se realizó con la técnica de estabilización y solidificación y la ejecución de una carpeta asfáltica de protección a realizarse sobre el camino principal, desde el Puesto 3 hasta las oficinas, concretando de esta manera la pavimentación de 8,6 km de caminos y utilizando 7.000 m3 de suelo ya tratado para el mejoramiento de las banquinas.

A través de la Resolución 190/2019, la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, a través de la Dirección de Protección Ambiental (DPA), aprobó el Plan de Trabajo. La técnica utilizada fue evaluada previamente por un organismo dependiente de la UNCuyo y aprobada por la DPA.

El secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance, declaró: “Con estos trabajos hemos finalizado la remediación de 90.000 m3 de suelos contaminados. Esta metodología fue aplicada previamente en el tratamiento y disposición final de 29.000 m3 de suelos contaminados en Los Cavados, Malargüe, realizando la pavimentación de 13,5 kilómetros, y en el Yacimiento de Barrancas, donde se dispusieron 30.000 m3, lo que da como resultante 15 kilómetros de pavimentación”.

Por su parte, la directora de Protección Ambiental, Miriam Skalany, explicó que la técnica aplicada consiste en tratar tierra que contiene más de 10.000 ppm (partes por millón) de hidrocarburos: “Estos suelos fueron contaminados por antiguos derrames acopiados desde hace más de 15 años y, debido a las mediciones detalladas, son considerados un residuo peligroso”. Y agregó: “A través de la estabilización y solidificación, que impide el lixiviado del hidrocarburo contenido, concluimos el procesos con una carpeta asfáltica que le otorga resistencia. Con este trabajo se dio disposición final a 90 toneladas de tierra contaminada, eliminando de esta manera el pasivo ambiental”.

Desde 2016 no se generan pasivos ambientales de la actividad petrolera en Mendoza

Los factores de control sumados a las constantes inspecciones, monitoreos y auditorías ambientales que realiza la Dirección de Protección Ambiental han logrado que no se generen pasivos ambientales en Mendoza durante los últimos cinco años.

La provincia, mediante el Decreto 437/93 “Evaluación ambiental de la industria petrolera”, reglamentó la Ley 5961 de Preservación del Medio  Ambiente para la actividad petrolera. Por otra parte, la Resolución 24/2004 de la Secretaria Energía de la Nación establece que las empresas deberán reportar la autoridad de aplicación los incidentes mayores que se produzcan como consecuencia de la actividad, como también presentar anualmente un Informe de Situación donde se informen todas las variaciones producidas como consecuencia de la operación.

La Provincia de Mendoza exige, desde2016, con el objeto de evitar que se generen pasivos ambientales debido a la actividad petrolera, que las empresas reporten en el término máximo de 12 horas todos los incidentes independiente de su magnitud e impacto. En el reporte deben indicar el tipo de mitigación y tratamiento que se realizará con el objeto de sanear el sitio, es decir, volver el sitio afectado a las condiciones originales.

Toda variación se registra en el informe de situación, que permite identificar aquellas instalaciones que quedaran fuera de uso. Estos dos instrumentos posibilitan a la autoridad de aplicación controlar el correcto tratamiento realizado a fin de evitar que estos incidentes o instalaciones abandonadas puedan generar pasivos, es decir que la afectación del ambiente perdure en el tiempo.

Desde 2016 que no se han generado pasivos ambientales debido a la actividad petrolera. Toda afectación producida por un incidente fue correctamente saneada y, en el caso de los suelos afectados, una vez retirados fueron dispuestos en repositorios para darles tratamiento de remediación.

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