Para el PRO la Asignación Universal genera un problema para toda la sociedad

Desde la polémica afirmación del senador radical Ernesto Sanz, ningún otro referente opositor se había atrevido a poner en tela de juicio el beneficio de la Asignación Universal por Hijo (AUH) como política de Estado en la Argentina. Pero el ministro de Educación de la gestión de Mauricio Macri, Esteban Bullrich, fue más allá, y sostuvo que la asignación universal, recientemente extendida, es »una política del fracaso», y que su incremento »genera un problema para toda la sociedad». En su lugar, propuso cambiar el beneficio por lo que denominó un »subsidio al trabajo». En plena carrera para levantar su perfil para una futura candidatura a diputado en 2013, el macrista logró superar el voltaje de la frase del senador de la UCR que había afirmado, tras el lanzamiento del programa, que ese dinero destinado a las familias de menores recursos »se está yendo por la canaleta de la droga y el juego».

»Aumentar la AUH es demostrar por parte del gobierno que es incapaz de resolver los problemas de pobreza, que la única forma que tiene de resolver los problemas de la gente no es dando trabajo y libertad con el trabajo, o mejor educación, sino dándole más plata. La realidad es que esa más plata en algún momento genera un problema para toda la sociedad», sostuvo Bullrich, el sábado durante una conferencia de prensa en el localidad de Isidro Casanova, en La Matanza. »La AUH en sí misma es una política del fracaso. Cuando uno tiene que ayudar desde el Estado es porque la política de desarrollo fracasó», indicó el ministro, que en los últimos días recibió el revés de la justicia, primero limitando la línea 0800 para denunciar »actividades políticas» de La Cámpora en las escuelas, y luego obligando a restituir en sus puestos a los docentes que lo habían parodiado en un colegio de Monte Castro.

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Además, advirtió sobre la posibilidad de que si Macri llegara a la presidencia en 2015 dejaría la AUH sin efecto. »Trabajaría para transformarlo en un subsidio al trabajo, que genere fuentes de trabajo reales, no ficticias y que vaya realmente a una mejor educación», anticipó Bullrich los planes presidenciales del alcalde.

Desde el kirchnerismo, salieron a responderle. La ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que »la Asignación Universal por Hijo es un derecho de todos los niños, niñas y embarazadas que habitan el suelo argentino y es un derecho que llegó para quedarse, gracias a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner». De este modo, Giorgi refutó declaraciones de Bullrich. »Digan lo que digan, sobre cualquier tema en discusión, es evidente que el macrismo está alejado de las necesidades de la gente», disparó la funcionaria.

Pero Bullrich no hizo mención sobre el Programa Ciudadanía Porteña, instaurado desde el año 2005 por la gestión de Jorge Telerman, y que fue continuado, aunque no de forma masiva, por el macrismo. Según su definición, apunta a establecer mecanismos de »redistribución del ingreso» para evitar la reproducción de la pobreza. »Es un programa de transferencia de ingresos a los hogares en situación de pobreza e indigencia que residen en la Ciudad, condicionada al cumplimiento de la asistencia escolar de los menores de 18 años y al control de salud. Es la mujer la titular del beneficio, sea esta la jefa de hogar o la cónyuge del jefe», sostiene el subsidio que, según cifras del Ministerio de Desarrollo Social porteño, alcanza a poco más de 60 mil beneficiarios. No es universal. Se deben acreditar dos años de residencia en el distrito y »tener documentación argentina en regla».
El monto promedio del subsidio es de $ 249,44 , con un mínimo de $ 80 y un máximo de $ 800, según el costo de la canasta básica, calculada en base al Indec. Esa cifra, según datos del gobierno PRO y, al contrario del criterio del ministro Bullrich, se actualiza cada tres meses. El subsidio se entrega a través de una tarjeta magnética y se utiliza únicamente para la adquisición de alimentos, productos de limpieza e higiene personal, útiles escolares y combustible para cocinar, y está condicionado al cumplimiento por parte de los hogares beneficiarios de obligaciones en educación y salud. Es »incompatible», aclaran, con la AUH, por lo que la reducción de beneficiarios de Ciudadanía Porteña está directamente relacionada con esa transferencia a la asignación nacional.

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