OTRO ARMADO JUDICIAL QUE SE DESMORONA: LE PAGARON A TESTIGO PROTEGIDO QUE INVOLUCRÓ FALSAMENTE A BOUDOU Y CON ESE DINERO COMPRÓ UN HOTEL EN MENDOZA

La abogada defensora de Amado Boudou, Graciana Peñafort, aseguró que el Gobierno de Mauricio Macri financió la creación de un hotel boutique de Alejandro Paul Vandenbroele, un arrepentido clave contra el exvicepresidente. “Le dieron dos palos para meterlo preso, le pagaron eso para construir el relato de la corrupción del kirchnerismo”, dijo la abogada.

En las últimas horas, surgió la información de que la administración de Cambiemos, a través del programa de Protección de Testigos, el cual funciona bajo la órbita del Ministerio de Justicia, le habría otorgado una increíble de suma de dinero a Vandenbroele. El arrepentido, fundamental en la causa Ciccone, utilizó esos fondos para la creación del hotel boutique La Masía, en Mendoza.

Le dieron dos palos a Vandenbroele para meter preso a Boudou, le pagaron eso para construir el relato de la corrupción del kirchnerismo. Nunca imaginé que el dinero para poner un hotel se lo iba a dar el Estado desde el Ministerio de Justicia”, enfatizó la defensa. Asimismo, indicó que “la Cámara de Casación encubrió esta operación y es cómplice”.

“Nos negaron esta información, los jueces Juan Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Hernán Borinsky no nos quisieron dar ese legajo. Lo voy a volver a pedir y lo presentaré a la instancia que corresponda”, aseveró al profesional, en diálogo con “Mañana Sylvestre”, de Radio 10, y agregó: “Desde que apareció (Marcelo) D’Alessio que sospeché que algo raro había en el programa Protección de Testigos”.

Según la acusación, en agosto del año pasado, el director del programa Carlos Linsalata habría pedido que se le destine $1.500.000 para el proyecto laboral del arrepentido. El pago de $800.000 se habría hecho efectivo y estaría documentado. Asimismo, antes de esto, Vandenbroele recibía una asistencia mensual de $60.000, que luego fue incrementada a $75.000.

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Vandenbroele fue tentado con dinero para acusar a Boudou cuando se vio comprometido por medio de notas en diarios de BsAs en una causa y alli cambió de rumbo. Dejó la estrategia judicial propuesta por su defensor y tomó un defensor oficial para acogerse a la figura del arrepentido y recibir los favores y la protección del gobierno de Macri a cambio de declaraciones basadas solo en sus testimoniales sin otras pruebas que las encontradas en notas de los diario. Este testigo «arrepentido» se encuentra oculto y bajo protección de la Policía Federal. En sus declaraciones originales siempre negó haber participado de reuniones en nombre del ex vicepresidente o del Ministerio de Economía.

En las negociaciones por Ciccone Calcográfica «se produce una negociación permanente entre a familia Ciccone y el grupo de Moneta para tener algún tipo de resarcimiento. Era una discusión que no terminaba nunca y fue desde agosto 2012 hasta abril de 2013 donde le agarra un ACV a Moneta y el asunto quedó en nada», dijo. «Esto desemboca en la declaración de la familia Ciccone en diciembre de 2013, donde con medias verdades se dicen muchas mentiras», dice otro testigo, Núñez Carmona. Y los dueños de esa empresa testifican que jamás Boudou participó en ningún acuerdo de ninguna manera.

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El que fuera socio de Boudou, Vandenbroele también negó haber participado de una reunión con el ex jefe de Gabinete de Ricardo Echegaray, Rafael Resnick Brenner, en el Ministerio de Economía.

Hay documentos oficiales, provenientes del programa de Protección de Testigos, en donde consta que Vandenbroele recibió fondos públicos por 1.500.000 pesos para un «proyecto laboral», (aparte de una mensualidad permanente que aun recibe), días después del dictado de prisión con condena efectiva a Amado Boudou -dato que también consta en el legajo.

«Estoy consternada: no puedo creer que le pusieran un hotel a Vandenbroele» sostuvo Peñafort, en relación al emprendimiento inmobiliario La Masía, un hotel del tipo boutique montado por el testigo arrepentido en Mendoza.

«Nosotros reclamamos todo el tiempo estoque ahora aparece y nunca nos lo quisieron dar: se negaron a darnos esa información», dijo Peñafort, en relación al legajo del Programa de Protección de Testigos de Alejandro Vandenbroele.

En el juicio por el caso Ciccone, «Vandenbroele fue crucial porque fue el testigo que puso a Boudou en la ‘escena del crimen’, cuando en realidad era un ministro de Economía ejerciendo sus actividades normales», dijo Peñafort.

«Sabíamos que había algo raro con Vandenbroele y ahora vemos que para la prisión de Boudou le pagaron con un hotel», sostuvo la abogada y cuestionó que «para el macrismo la libertad de alguien cuesta un millón y medio de pesos: es tremendo».

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