MENDOZA JUNTO A TODO EL PAÍS

Por Emilio Vera Da Souza

Consultamos a algunos que respondieron con argumentos basados en historias comunes, otros con historias individuales y muy personales, casi íntimas. Hubo quien buscó antecedentes jurídicos y varios usaron la historia nacional. A San Martín, varios lo trajeron a colación como una parte importante de lo que se pone en juego. Algunas recurrieron a sus afectos y a la cultura presente y pasada. Sin ánimo de generar disputa, otros mostraron sus entusiastas palabras cuidando de no ser groseros pero prefirieron ser directos en señalar pifias. La geografía y las montañas estaban presentes como así también, la realidad y la urgencia fueron respuesta.

El pedido era escueto aunque pensamos que la suma de experiencias y respuestas podría darnos una visión abarcadora.
Les invitamos a participar así: ¿podría argumentar en pocas líneas porqué Mendoza debe seguir siendo parte de la República Argentina?

Algunos y algunas decidieron no participar de esta experiencia de compartir pocas palabras para hablar de una Mendoza integrada y compartida, porque era de tan mala calidad la provocación del que lo planteó que no valía la pena darle entidad. Un buen argumento.
Otros querían contar su parecer pero alejados de una reflexión política directa.
Y otros estaban realmente enojados con la bravuconada del pequeño ex dirigente.

Mendoza es querida por los mendocinos, pero también es querida por los forasteros.
Eso se siente y es una expresión cotidiana.

Ninguno de los consultados se animó a decir que Mendoza debe salir de su propia pertenencia.
A nadie seriamente se le ocurrió.

Unos recurrieron al humor para expresarse. El sarcasmo y la risa asomaba en los intentos. Pero la gran mayoría coincidió en que hay personas que usan la historia común y los afectos por la memoria para provocar contradicciones y enfrentamientos sin otro sentido que revolver ríos para intentar ganar en la revuelta.

Las acciones prepotentes, las palabras insultantes y las felonías, no suman para las personas honestas.
Le pedimos a cerca de 40 personas de diferentes lugares, de diferentes oficios y profesiones que nos acompañaran con unas palabras para ver simplemente lo que se siente cuando alguien plantea una idea sin pensar en consecuencias ni en lo que genera en las personas sensibles.

Algunos no tenían tiempo para contestar y otros fueron muy generosos con su silencio.
De las respuestas recibidas no hemos dejado afuera ninguna y tampoco hemos cambiado nada en los textos originales.

El argumento de la historia tiene base en que la República Argentina es un estado Federal constituido por 23 provincias y una Ciudad Autónoma base del gobierno federal: la Capital del País. Cada provincia tiene competencias legislativas en los términos establecidos en sus respectivas Constituciones en las que manifiestan su adhesión a la República.
El poder ejecutivo de cada provincia es ejercido por la persona elegida a ese cargo por los habitantes de la Provincia. Entre sus atribuciones se encuentra hacer cumplir la Constitución y las leyes de la Nación, de ahí que la Constitución Nacional se refiera a los Gobernadores ellos como agentes naturales del Gobierno Federal.

El poder legislativo provincial es ejercido por legislaturas provinciales que puede ser unicameral o bicameral.
Cada provincia está dividida en Departamentos, salvo en el caso de la Provincia de Buenos Aires donde los municipios reciben la denominación de partidos. Cada departamento o partido está a su vez dividido en distritos y éstos en localidades.
Las localidades se clasifican administrativamente principalmente en función del número de habitantes. La naturaleza, composición y competencias del gobierno de cada localidad depende de su rango, estableciéndose en las diferentes constituciones los criterios de clasificación y las formas de gobierno.

Las localidades que superan un cierto número de habitantes, o por declararlo una ley provincial, se denominan Municipios estando gobernadas por una Municipalidad cuya rama ejecutiva es ejercida por el o la Intendente elegido por sufragio universal directo, y cuya rama legislativa, con potestad para la sanción de Ordenanzas Municipales, es ejercida por un Concejo Deliberante, siendo el número de concejales función del número de habitantes del municipio del último censo realizado.
Eso es lo que marca, en síntesis, nuestra legislación en materia política, que se desprende de la Constitución Nacional.

Carlos Almenara titula su texto: Kennedy y Francisco en la República de Feudalia,

  • ¿Es el Papa Francisco el asesino de Kennedy?
  • Ud. no contesta. Me da la razón, Francisco es culpable del asesinato de Kennedy. Pruébeme que no fue él.
    Hay un punto en que discutir con un delirante nos arrastra a nosotros mismos a la locura.
    Hacer estallar la razón y la lógica, se sabe, es una de las claves de esta derecha que quiere retrotraer el mundo a las cavernas.
    Contestar las razones por las que Mendoza es parte de la Argentina produce una perplejidad semejante al interrogado más arriba por el asesino de Kennedy.
    El que nos puso a discutir esto es un psicótico que maneja muy bien los trucos publicitarios y no hay que darle el gusto ni en nombrarlo.
    Lo que sí hay que hacer es exigir a los jueces que lo procesen por violación al art. 226 y 226 bis del Código Penal. Y construir una democracia que expulse a los energúmenos que no tienen límite ante nada por satisfacer su apetito de poder.

Evangelina Herrera Mosso, concreta y terrenal, en pocas palabras habla profundo:
NACIÓN: Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.
De acuerdo a esta definición de la RAE, mi casa es una nación.
Pero vivo en un barrio, y en ese barrio vive el señor que le puso el techo a esta casa, y también la maestra que le da clase a mi nieto.
Y cuando hagan las cloacas van a ser para todo el barrio, y el micro pasa por un acuerdo para todo el barrio.
Si usted no quiere ser más del barrio va a tener que irse.
Y si no quiere ser más argentino también, porque su casa, sepa, no es una nación sin el barrio.

Raúl Morcos, ante el requerimiento, contesta:
“Me parece es darle demasiada entidad a un planteo tan berreta.
Ese diputado quiere distraer de los verdaderos problemas que tiene nuestra provincia Patricia fundadora de la Nación Argentina. No se puede tapar el cielo con un harnero. La realidad es la falta de trabajo, actividad económica, proyectos que devuelvan sentido a los jóvenes etc. Un tremendo endeudamiento en dólares en una realidad dónde no hay plata en el estado para pagar sueldos. Tampoco hay imaginación para ayudar a los magros sueldos a aliviar los padecimientos diarios.

Foto Dedé Vargas

Alberto León, desde Córdoba, dice:
La salida de Mendoza de la República Argentina nos dejaría sin sus paisajes, sus carnes maduradas y sus vinos. A mí personalmente me obligará a tramitar la visa porque no pienso renunciar a visitar a mi compañero del cole y gran veterinario de Mendoza, Dr. Miguel Cladera o a mi compañero de la Facultad y farmacéutico de San Rafael, Dr. Claudio Ribeiro, Además, de ninguna manera ese obstáculo me impedirá cenar en El Zócalo de la Cuarta, donde un anfitrión de fuste, seguramente mantendrá sus generosas puertas abiertas a los extranjeros.
Sin embargo, creo que Argentina no se puede dar el lujo de resignar los más de 300 investigadores del CONICET que investigan en la provincia de Mendoza, ni a sus centenares de becarios, ni a sus técnicos, profesionales y personal de apoyo. Tampoco me imagino como continuará la carrera de los colegas, pero si los autorizan a realizar cooperación internacional, soy un socio interesado.

Dr. Alberto Edel LEÓN
Investigador Superior CONICET
Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de Córdoba
ICYTAC (UNC-CONICET)

Carlos Polimeni, reconocido periodista y escritor, de origen mendocino, ante la pregunta común, manda un texto poco común:

Jorge Luis Borges escribió “Los Justos”:
Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jugando a parafrasearlo, con permiso de su memoria, escribo “Los injustos”.

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Un hombre que pisotea los jardines de todos, porque puede.
El que deplora que en la tierra haya diversidad.
El que descubre sin placer su propia biografía.
Dos empleados que en un café del Sur rompen el silencio gritando.
Un ingeniero que quiso hacer política, y careció de ingenio.
Un hombre y una mujer adictos a espiar las vidas ajenas.
El que mantiene a un adversario preso.
El que justifica o quiere justificar el mal que ha hecho.
El que quiere separar provincias de naciones.
Los que piensan que Nueva Zelanda es Argentina sin peronismo.
Esas personas, ignorantes, están arruinando el mundo.

Alberto Hernández, con acento cordobés pero desde Colombia, dice sin empacho:

El diputado Alfredo Cornejo alborotó el avispero con su amenaza de escindir a Mendoza del mapa de la República Argentina algo que sabe es constitucionalmente imposible. No existe ningún caso en el mundo donde la independencia no se haya conquistado con sangre. Su bravuconada con pretensiones de chantaje no pasaría de un mal chiste sino fuera que está revelando el desprecio por las instituciones y el estado de derecho, la prepotencia y la impunidad en el ejercicio del poder del que hizo gala la alianza neoliberal que gobernó el país hasta el año pasado y de la que él es uno de los jefes políticos. Mendoza es una de las provincias que la historia condena a estar indisolublemente unida a la Argentina, porque allí nació y se acrisoló la epopeya libertadora Sanmartiniana detrás del sueño de una América unida. Esa fraternidad americana, supone la fraternidad primera entre argentinos y la resolución de los conflictos en esos términos. Dice la canción: es Mendoza la guardiana por ser la tierra mas gaucha. Pues a Cornejo y al gobierno mendocino no se le ven ni ponchos ni espuelas.

Polo Martí, mesopotámico y musical, enumera sus argumentos con fondo de guitarra:

  1. La humanidad necesita abrazos, encuentros, sentir que somos más, juntos.
  2. Sumar voluntades en un gran colectivo humano desde este Sur del mundo.
  3. Las fronteras separan, no unen.
  4. Cornejo es un petiso mental, y no quiere juntarse con la muchedumbre revoltosa.
  5. Yo pensaría en agrandar provincias, por ejemplo la provincia de Cuyo.
  6. Hay que aprender de los grandes pensadores y luchadores: “Provincias Unidas del Río de la Plata”.
  7. San Martín está como loco queriendo salirse de su tumba y venir a trompear a un imberbe, pero no le entendí bien a quién se refería. Igual me dijo que no quería participar en luchas internas. Yo lo mismo le dije que si se refería al Cangrejo, que podría considerarlo como un realista, pero refunfuñando no me escuchó.
  8. Tengo una compañera mendocina, provinciana, y quiero que sea así siempre.
  9. Tengo dos hijas mendocinas, provincianas… ídem.
  10. Tengo un nieto mendocino, provinciano… ídem.

 

León Repetur, un hacedor cultural conocido por muchos, manda su respuesta:

El nombre de tu Patria viene de argentum. ¡Mira que al recibir
un nombre se recibe un destino! En su metal simbólico la plata
es el noble reflejo del oro principal.
Hazte de plata y espejea el oro
que se da en las alturas,
y verdaderamente serás un argentino.”

Leopoldo Marechal

Mendoza es parte de ese metal, templado en Chacabuco y Maipú.
Consolidado en Tucumán un 9 de Julio de 1816.
Mendoza lloró en cada disminución de la Patria.
Y sonrió con cada hilera de saber y de sabor que ofrendó a su salud.
Por eso y muchas cosas más, Mendoza y Argentina son sinónimos.
Hogar de todos
.

Menos poético y más enfocado en lo económico, Julio César Pellegrini, periodista de largo alcance, desde San Juan, opina y dice de acuerdo a los datos que ha encontrado:

A veces uno no entiende ciertas realidades mediáticas.
Teniendo en cuenta la deuda pública que hace que Mendoza tenga cierta dependencia de la coparticipación nacional. Con una deuda pública muy abultada.
Una vitivinicultura que anda inventando un banco de vinos para tratar de regular un poco el precio que periódicamente hace crisis que deja fundamentalmente a los viñateros en la ruina que casi no afecta a las dos o tres grandes fraccionadoras.
Con un turismo que algo aporta a la economía provincial un poco, pero no es España o Italia para decir que su economía pueda crecer con ello.
El petróleo poco aporta en los últimos años salvo el fracking en el sur que es vituperado por los ambientalistas del norte pero que no deja de recibir las regalías.
“La reactivación de la minería moverá recursos por alrededor de 349.234 millones de dólares” era un titular a fines del año pasado en Mendoza, pero se dan el lujo de obviar esa entrada de dinero en el temor de treinta o cuarenta personas que gritan a las puertas de la casa de gobierno provincial y que los medios magnifican.
La cuestión de la obra de Portezuelo es algo que avivó ideas tan particulares como #MendozaExit que mas parecen una maniobra de distracción que algo que pudiera ser una realidad alguna vez.Más en la siempre contradicción entre el norte y el sur del territorio con un norte que piensa casi como porteño y un sur casi patagónico.
Es entendible y atendible la posición de otras provincias aguas abajo con el antecedente del Atuel.
Todo lo anterior en cuanto lo interno.
Solo imaginar un territorio cuasi insular donde todo o casi todo sería importado de los vecinos argentinos y chilenos, ni hablar de los derechos de aduana, conllevaría una balanza de pagos inviable.
Esa realidad mediática pero no fáctica puede dar unos días de entretenimiento.
No mucho más.

http://www.hacienda.mendoza.gov.ar/deudapublica

http://www.prensa.mendoza.gov.ar/la-reactivacion-de-la-mineria-movera-recursos-por-alrededor-de-349-234-millones-de-dolares/

https://www.infobae.com/economia/2020/03/09/una-tasa-de-interes-a-cambio-de-depositar-vino-el-curioso-banco-con-el-que-mendoza-quiere-terminar-con-las-crisis-de-precios-que-golpean-a-la-industria-vitivinicola/

Foto Dedé Vargas

El músico mendocino Hugo Fernández Panconi, con domicilio en Buenos Aires, nos manda su texto: La retórica parasitaria.

¿Quién se ocupó de la política cuando convencieron a la ciudadanía de que era una cosa turbia? ¿Quién sino los mismos turbios que difundían el argumento?
Con la misma lógica se observa que los que blanden el dedo acusador señalando la corrupción, resultan ser los más corruptos (hay que demostrarlo, pero lo sabemos); los que, escandalizados, hablan del “robo a los mendocinos” …resultan ser los que vienen esquilmando a los mendocinos.
El estilo parásito es también una cultura de la “Empresa Privada” respecto del estímulo o aliciente económico con que el Estado Argentino intenta (cuando lo hace) desarrollar el conjunto del país. Lo denuncian y lo combaten en tanto ese recurso se socialice (la actividad vitivinícola, por ejemplo, es producto de subsidios empresariales desde sus mismos inicios). Por el contrario, mientras quede en manos de “los que saben”, o sea ellos, los que detentan el mérito y esconden su parasitismo respecto del trabajador, todo va por los “carriles normales de la República”.

Pero el problema es cuando la retórica, a fuerza del vicio de vaciedad, se dispara dejando al aire las partes pudendas. Muchos argentinos – muchos mendocinos entre ellos – sienten con pesar las palabras y los argumentos del ex gobernador de Mendoza – un experto en humo, pero ¿con cierto poder? – sobre la amenaza de secesión de nuestra querida provincia…
Mi impresión – como argentino y mendocino todavía – es que insiste en la provocación para mantener caliente el candelero, pero no por eso consigue disimular un salto al vacío.
Parasitan la palabra –vaciándola de sentido a fuerza de mentir– como parasitaron la política (no solo el peronismo remató franquicias del Partido en muchas provincias argentinas), porque han sido siempre parásitos del Pueblo.
Este mamarracho, esta confesión de miserabilidad, que no ha postulado antes ningún funcionario argentino, devela y revela el nulo sentir de pertenencia a la construcción histórica – producto del conjunto de las etnias, ideas y creencias, cuyo mestizaje nos constituye – que los argentinos de todas y cada una de las provincias, hemos heredado en cuerpo y alma, y que llamamos Patria.

Otro que escribe sobre este tema es el profesor Patrick Boulet, en un texto que él mismo ha titulado “Humo

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Una amigo cordobés me decía ,”En Mendoza fuman de la mala”, en relación al proyecto de independencia provincial, pareciera ser que eso afecta a ciertos dirigentes.
Un gobierno provincial que ha violado el elemental derecho de las y los trabajadores públicos a cobrar el aguinaldo, que hace milagro de medios pagos para decir que no hay “trasmisión comunitaria” de COVID-19, y que no tiene una ni idea para la economía provincial que no sea la construcción a muy largo plazo de un perimido dique en el sur provincial contra las otras provincias que comparten ríos; se ocupa de instalar en la agenda la secesión provincial, con palabras en inglés, asociando este delirio con la separación del Reino Unido (una potencia) de otra potencia como es la Comunidad Económica Europea.
Una provincia pobre, en un país pobre, en una región pobre sólo puede desarrollarse en la integración (algo que esquizofrénicos conservadores siempre reclaman), o sea, desde sus ideas ¿cuál sería el sentido de la separación?.
Mendoza necesita la integración y hoy, como se ve, desesperadamente el aporte económico del gobierno nacional, el cual se pondría en duda en caso de un proyecto separatista, o sea más miseria para el pueblo menduco.
No sorprende que la permanente campaña electoral del legislador Cornejo, tenga tanto impacto, los grandes medios de comunicación. Todos aliados y dependientes de las inmensas sumas que el gobierno gasta en pauta oficial.
Una nueva bomba de humo, sin sustento conceptual y político, que sólo tapa la durísima realidad de nuestro pueblo.

Desde el pueblo sureño de Bowen, en General Alvear, opina Gustavo Tuti, contestando a la convocatoria, en un breve escrito, lleno de contenido:

Cornejo sacudió el tablero con una idea que ganó los portales periodísticos proponiendo separar a Mendoza del resto del país, por considerar que está siendo perjudicada por la Nación en muchos aspectos.
Considerando que la ciudadanía se encuentra al tanto de los fundamentos del ex gobernador, esta bien compararlo con dos grandes de la historia Argentina: San Martín y Alfonsín.
San Martín, junto con otros patriotas argentinos acuñó la idea de la Patria Grande, concepto para referirse a la pertenencia común de las naciones latinoamericanas con vistas a una posible unidad política de la Nación y en estrecha relación con lo que planteaban Simón Bolivar y José Gervasio Artigas.
Perón puso en práctica una política de integración nacional con llegada de las políticas a todas las provincias en forma equitativa, sin dejar de compartir estrategias con el Presidente Vargas de Brasil e Ibañez de Chile.
Alfonsín, diseñó una política apuntando a la integración absoluta de la Nación con fuerte respeto a las diferencias regionales, siendo uno de los promotores de la Constitución del MERCOSUR.
En conclusión, se puede observar la fuerte diferencia entre las posiciones de San Martin, Perón y Alfonsín frente a la pequeña política segregacionista de Cornejo
“.

Foto Dedé Vargas

 

El Negro Nacif del sitio web EL OTRO dice lo suyo:

En una visión primaria, binaria si se quiere, la posibilidad de la diferenciación tajante entre el todo y la parte sería una tarea bastante sencilla. En los proceso socio históricos la cuestión es infinitamente más compleja. No hay “una” Mendoza divisible -o indivisible- de “un” país, como si tratara de cortar con un cuchillo una porción de torta siguiendo los límites políticos del mapa.

Tenemos profundas raíces políticas, económicas, culturales y sociales comunes, una misma historia con nuestras hermanas y hermanos, ya no del país sino de la Amércia Latina toda, y los recursos suficientes para continuar el trabajoso camino de la soberanía política y la independencia económica de nuestros pueblos.

En su interior, Mendoza ya está dividida, social, económica y geográficamente, y cualquier intento de secesión nacional, como el mezquino “Mendoexit”, agravaría la cosas aún más, siendo el inestimable favor para que, en la desunión, “nos devoren los de afuera”.

 

Desde Quito, Ecuador, el mendocino escritor y periodista Jorge Orduna, nos trae su reflexión:

He trabajado más de treinta años en el tema de la autodeterminación de las nacionalidades indígenas en Bolivia, Perú y Ecuador. El problema central es siempre el mismo: bajo la égida de qué intención se promueve el reconocimiento de ese derecho.
El derecho de autodeterminación de las naciones, tal como es entendido por las Naciones Unidas, incluye el derecho a separarse. Pero se puede promover el derecho a ser independiente y separarse, con la intención de obtener una relación más justa y, sobre esa base, una mayor y mejor integración o, por el contrario, hacerlo bajo la égida de la voluntad de efectiva separación. En el primer caso, lo que se busca es exigir derechos, igualdad, para unirse más y mejor. En el segundo, la separación se paga con menor capacidad económica y debilidad política. Como en una pareja: se puede exigir un reacomodamiento de la relación, con mayor justicia e igualdad de derechos, para seguir más unidos y de mejor manera, o para separarse siguiendo cada uno su camino. Cualquiera conoce cuáles son las consecuencias, buenas y malas, de cada una de las opciones.

La discusión en Mendoza, que se plantea desde el oportunismo de una sola persona, no es la única. En el Norte también se han expresado, en los últimos años, voluntades de separación. Sectores indígenas exigen territorios propios que llegan a la mitad de una provincia o más. En el Sur, sectores mapuches han expresado intenciones parecidas. Ahora, durante la pandemia, en algunas zonas del Norte el control de las rutas de ingreso estuvo ya en manos de asociaciones indigenistas. La posibilidad de balcanización del Cono Sur no es una fantasía. Y como en todos los crímenes, la pregunta es, en última instancia, ¿a quién beneficia? Para los Estados poderosos y las multinacionales, tratar con unidades político económicas más pequeñas es siempre preferible y deseable. Simplemente, porque son más débiles, controlables, corruptibles.
En Bolivia, nacionalidades de menos de 100 habitantes, situadas sobre riquezas petroleras, llegaron a pedir la separación. Y es su derecho. Pero en la sede de las multinacionales petroleras, todo era una fiesta. En Ecuador y Perú, la situación es la misma. En todos los casos, la responsabilidad recae en el Estado central que ha sido incapaz, desde siempre, de solucionar las innegables desigualdades internas.

Agradecemos a todos los que se tomaron el trabajo de mandar sus posturas, y a quienes respondieron a la convocatoria aunque prefirieron no mandar opiniones. Muchos fueron participados pero no contestaron. Finalmente para quienes quieran seguir aportando sus puntos de vista, perfectamente pueden hacerlo, dejando sus comentarios en nuestras redes.

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