La primacía de los oficialismos

¡Es la economía, estúpido!, legó para la historia James Carville, el estratega de la exitosa campaña presidencial de Bill Clinton en 1992. En aquella oportunidad, el demócrata le arrebató la jefatura de la Casa Blanca al republicano George Bush. El flamante éxito político del mandatario en la guerra del Golfo Pérsico no fue suficiente para evitar pagar en las urnas el costo de una economía en situación recesiva.

La regla de oro indica que, en tiempos de prosperidad económica, con empleo, elevado consumo y posibilidades individuales de ahorro o inversión, los electorados tienden a votar continuidades políticas, en detrimento de las expectativas que puedan concentrar las opciones de cambio. Se trata de un voto conservador pero en un sentido desideologizado, un voto “para que las cosas sigan como están”, sustentado en el pragmatismo de lo cotidiano.

Como contracara de la misma moneda, las crisis económicas ponen en problemas a los oficialismos de todo tinte político. Es lo que le pasó a Bush padre.

Veamos lo que trasunta la actual coyuntura política en un Viejo Continente vapuleado por la imposición y aplicación de dramáticos ajustes fiscales. El deterioro económico ya se llevó puesto, en Portugal, al gobierno socialista de José Sócrates. En Grecia, derrumba el futuro político del primer ministro George Papandreu, y, en España, sepulta las posibilidades para el próximo marzo electoral del candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, actual ministro de la cada vez más “impopular” magistratura de José Luis Rodríguez Zapatero. En Francia y en Italia, en tanto, tambalean los conservadores Nicolás Sarkozy y Silvio Berlusconi…

LEÉR MÁS  Echegaray absuelto, le inicia demanda a Prat Gay

En Argentina
Esta regla básica corre universalmente: vale tanto para el electorado europeo, como el estadounidense o el latinoamericano. En nuestro país, alcanza tanto al elector salteño, como al porteño o el fueguino.

La máxima por la cual en tiempos de estabilidad económica se vota la continuidad de los oficialismos, con independencia de su color político, se viene cumpliendo a rajatabla en el presente calendario electoral argentino, poblado de elecciones provinciales desdobladas de la nacional. Esto incluye hasta la excepción que confirma la regla: en la primera votación del año, en Catamarca, el oficialismo radical de Eduardo Brizuela del Moral perdió ante el kirchnerismo representado por Lucía Corpacci.

Los ocho procesos eleccionarios desarrollados tras la elección catamarqueña del 13 de marzo terminaron confirmando la plena vigencia de la regla: el 20 de marzo -y sus complementarias-, se impuso, si bien en forma pírrica, el “PJ Modelo Chubut” gobernante. El 10 de abril, Salta eligió la continuidad de Juan Manuel Urtubey y el 29 de mayo, los riojanos hicieron lo propio con Luis Beder Herrera. El 12 de junio, Neuquén confirmó en su cargo al mandatario Jorge Sapag, mientras que, dos semanas después, los misioneros ratificaron a Maurice Closs.

LEÉR MÁS  Echegaray absuelto, le inicia demanda a Prat Gay

Julio deparó otras dos reelecciones, en sendas dobles vueltas electorales: Fabiana Ríos ganó en Tierra del Fuego y Mauricio Macri se impuso en Capital Federal. Y la ciudadanía santafesina, amén del fenómeno Del Sel, confirmó al socialismo gobernante en la figura de Antonio Bonfatti.

Como se ve, no hay una identidad política común en la gran mayoría de esos vencedores electorales: sumaron triunfos expresiones tan diversas como el Frente para la Victoria, el PRO, el socialismo, el Frente Social Patagónico (ex ARI), el PJ filo-K, el PJ Modelo Chubut y el Movimiento Popular Neuquino.

Lo que une a todas esas corrientes políticamente diversas es su calidad de oficialismos.

Bajo esta misma lógica, el próximo domingo, la “Unión por Córdoba” de José Manuel de la Sota parte como favorita para revalidar el mando que actualmente ostenta, en nombre de la misma fuerza política, Juan Schiaretti.

Esta máxima que horadó las ambiciones distritales del kirchnerismo en Capital Federal y Santa Fe es la misma que potencia las chances nacionales de reelección de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones presidenciales del 23 de octubre próximos.

DiarioRegistrado

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here