Crean un fondo para proteger el río Mendoza con aportes privados

Mediante un convenio con empresas que utilizan el agua como materia prima, se persigue hacer un uso del recurso sin generar contaminación.

El crecimiento desmedido de los barrios residenciales en zonas del piedemonte y en las áreas aledañas al cauce del río Mendoza, así como también de canales y otras zonas de desagüe han traído consecuencias en lo referido al abastecimiento de agua en Mendoza. Es que la falta de instalaciones cloacales y de infraestructura adecuada en muchos de estos emprendimientos -que de igual manera prosperaron y se levantaron- llevan a que las aguas servidas terminen por filtrarse en la tierra y contaminen abiertamente estos cauces en muchos casos.

Precisamente esta fue una de las causas por las que el Gobierno de Mendoza ordenó la suspensión de construcciones y avances en ciertos sectores. Y uno de los motivantes de la creación del Fondo del Agua, un convenio público privado que firmaron ayer empresas que utilizan el agua como materia prima fundamental en sus productos -Danone, Quilmes, Coca Cola- y el Gobierno local (Aysam, el EPAS y la Dirección de Hidráulica).

“El objetivo del fondo es ambiental y de conservación del río, apuntando al uso del recurso sin generar contaminación. Los fondos se destinarán desde a actividades culturales hasta obras, precisamente para reducir el riesgo de contaminación”, destacó el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien agregó que el fondo va a ayudar en la realización de estudios y financiamiento de las actividades para paliar estos problemas. Y sostuvo que si bien el Departamento General de Irrigación acompaña el convenio, no dejan de cumplir su rol de control y regulación.

“La cuenca del Río Mendoza tiene dos zonas que precisan de trabajos y control. La primera de ellas es en Cacheuta, donde está el parque petroquímico. Si bien estas empresas no participan del convenio firmado hoy se las va a integrar y seguirán haciéndose controles para que no haya problemas de contaminación. Y la otra zona es el área urbana, donde se construyeron barrios residenciales que no tenían cloacas y cuentan con pisos freáticos. Por ello es que salió el decreto de suspensión de construcciones”, acotó a su turno el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance. “Todas estas situaciones terminan contaminando la lechuga o las verduras que comemos, y eso es lo que buscamos controlar”.

Zona afectada
Generalmente hablando -y tomando como referencia otras ciudades y poblaciones que crecen en oasis alimentados por ríos-, es a la altura del inicio de las cuencas donde se registran los principales problemas de contaminación. No obstante, en el caso del Río Mendoza esta situación es distinta ya que es la zona intermedia la que atraviesa el área industrial en el Gran Mendoza. Y, de hecho, menos de 4% de la superficie de la provincia está irrigada y es aquí donde se concentra toda la actividad industrial.

Dentro de la zona desarrollada en el corazón de la cuenca del Río Mendoza, sin dudas el crecimiento residencial desordenado es el que mayores consecuencias ha traído en lo referido a contaminación.

“En Luján y Maipú comenzaron a construirse barrios privados sin infraestructura previa -entre ella, cloacas- y son lugares que tienen pozos sépticos. Si bien es un problema que no afecta directamente al Río Mendoza, repercute por ejemplo en el arroyo Carrizal y el agua que se infiltra. O en los canales que irrigan el Gran Mendoza y donde hay serios problemas de contaminación en ocasiones a raíz de problemas y roturas de cloacas. Lo mismo ocurre con la gente del piedemonte y los barrios instalados en áreas de nula infiltración.

En cuanto a la zona petrolera e industrial de Luján, aquí se hace un riguroso trabajo para evitar grandes contaminaciones y, de hecho, se apunta a que cada vez la afectación sea menor. Por ello el DGI realiza rigurosos controles.

Sorpresa por el anuncio de retirada de San Jorge
En las últimas horas la propia empresa que tenía proyectado el desarrollo minero San Jorge anunció su retirada de Mendoza. La decisión sorprendió al Ejecutivo provincial, según destacó el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance. “San Jorge estuvo 18 meses haciendo estudios, y ahora nosotros nos vinimos a enterar por los medios que se retiran. Es una decisión de los inversores, porque nosotros no hemos cambiado las reglas de juego. Hace 10 días nos dijeron que iban a empezar con el proyecto nuevo, y ahora se fueron. No deja bien parada a la empresa”, resumió Mingorance.

El funcionario destacó que la firma jamás presentó una actualización de proyecto, ya que nunca siquiera se puso en marcha.

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