Aunque parezca mentira

Jorge Lanata

Su programa radial y televisivo tiene una audiencia enorme. Un sector de la clase media vería con buenos ojos que fuera candidato a presidente. Es el periodista con mayor capacidad de convocatoria. Sus productos mediáticos son atractivos. Y es al mismo tiempo un insultador serial y en algunos casos un difamador profesional. En las últimas semanas ha calificado de tarada a su colaboradora Luciana Geuna que aún conserva cierta dignidad profesional y lo enfrentó diciéndole: »No digamos cualquier cosa, porque si no todo es cualquier cosa, y si todo es lo mismo apagamos la luz y dediquémonos a otra cosa»; calificó de »viejos de mierda que nos han cagado la vida» a Horacio González y Vicente Battista ; se metió con la vida privada de Alejandro Fantino y Matías Alé como concurrentes a un garito cuya propiedad atribuyó al deportista Jorge »acero» Cali como socio de Guillermo Moreno, y ante la reacción del conductor de »Animales Sueltos» pidió disculpas tímidamente. En su guerra privada queda expuesto impúdicamente que recurrirá a cualquier artilugio e irá contra cualquiera que quede en el medio, aún de aquellos que pasen inoportunamente por ahí.

Anteriormente, entre otras »hazañas», enojado ante las dudas de la diputada Gabriela Cerruti sobre sus denuncias de lo que le había sucedido en Venezuela, llegó a la bajeza de pedirle que le dijera cómo era Menem en la cama. Por razones parecidas, calificó de »hija de puta» a Cynthia García y descalificó a Reynaldo Sietecase. En fecha más lejana insultó al periodista Orlando Barone como »viejo acabado» y cuando estaba en canal 26 hizo ingresar un cerdo con el nombre del mencionado panelista de 6-7-8.

El fundador de »Página 12» y fundidor de »Crítica» y otros emprendimientos, está en guerra contra Cristina Fernández y estima que cualquier medio justifica el fin de su empleador de quien fuera un denunciador precoz y que ahora resulta ser el empleado mejor pago y el más eficiente. Desde su periodismo ultra militante no tiene pudor en calificar que lo que está haciendo es periodismo a secas y tiene el desparpajo de calificarlo de independiente.

Lanata mezcla hábilmente verdades con mentiras en un escenario de show, donde llega a vestirse de jugador de fútbol, junto a todo su equipo, para responder a una jugada del gobierno; precisamente él que jamás pateó una pelota y odia, como su admirado Juan José Sebreli, a todo lo que huela a fútbol.

Su ligereza lo lleva a cometer errores de novato como cuando en su columna de Clarín del sábado 18 de mayo, criticando la posición del Partido Comunista durante la dictadura establishment-militar escribió: »El apoyo de Moscú a la dictadura fue general: las diferencias estaban entre apoyar a Videla o a Massera y Viola». Hasta un principiante sabe que Videla y Viola formaban una pareja política y estaban enfrentados a Massera, error más grave en quien ha escrito algunos olvidables libros de divulgación histórica. En su afán de igualar al kirchnerismo con la dictadura se pregunta: »¿Son tan distintos los militares que se pensaban anteriores a la Nación que el grupo que sostiene el monopolio de lo nacional y popular? ……Se dirá que ahora, afortunadamente, el pueblo vota. Es obvio. ¿Pero no se mantiene la lógica amigo-enemigo? ¿No hay, también hoy, quienes tienen el copyright de la verdad?…….Las dictaduras de las mayorías o de las minorías no son tan distintas: ambas necesitan que el Otro desaparezca y ambas se sostienen en la convicción de que son los únicos representantes del Pueblo, la Verdad y la Nación.»

Cuando las huestes de Héctor Magnetto prescindan de sus servicios, el autor de »Los Argentinos» podrá integrar las filas de los editorialistas de La Nación, que llevando estos argumentos hasta la estupidez superlativa y la banalidad extrema, el lunes 27 de mayo escribieron su antológico y canallesco panorama »1933». No es una casualidad entonces que Elisa Carrió le haya ofrecido hace unos años postularlo a candidato a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que Bernardo Neustad con una claridad admirable, consideró, cuando era difícil pronosticarlo, al inefable showman como su sucesor.
Violando todas las normas de un periodismo profesional, no rectifica algunas informaciones indubitablemente falsas que ha propalado con enorme entusiasmo.

El jueves 27 de mayo en su programa »Lanata sin filtro», reporteando al historiador liberal Luis Alberto Romero la conversación desembocó en Ernesto Laclau, a quien Romero calificó correctamente como defensor del populismo y discípulo de Jorge Abelardo Ramos, y a quien Laclau considera uno de los más importantes pensadores argentinos. Lanata, fiel a su estilo superficial, desprejuiciado e impúdico, afirmó que no había leído ninguno de sus libros pero por comentarios que sí había escuchado pensaba que Ramos era un fascista. Ello llevó a que Jorge Fernández Diaz, Secretario de Redacción y columnista de La Nación, le aclarara lo incorrecto de su apresurada y superficial calificación y que llamativamente no resultara insultado por el puteador serial.

El lenguaje escatológico del conductor está poblado de muletillas que son tomadas por todo su equipo de colaboradores. Así: »estamos todos locos»; »es un delirio»; »es una locura»; »es increíble» »obvio»; son reiterados hasta el hartazgo, y en el caso de Lanata, ubicándose en un pretendido lugar de docente ante supuestos alumnos (sus colaboradores) como si tuvieran problemas de comprensión, concluye sus frases, pobladas de lugares comunes con un »¿me entendés?»

LEÉR MÁS  DENUNCIA de un exsenador por presiones del gobierno de Macri en la causa AMIA

Por otra parte, eso no implica que más allá de la superficialidad y de las plumas de showman del periodista hipermilitante, algunas de sus denuncias sean ciertas como los evidentes enriquecimientos de funcionarios y que debieran ser respondidas por los afectados. El que calla otorga un amplio campo para la verosimilitud de la denuncia periodística. No se pueden amparar en los defectos y falsedades de Lanata para no responder a algunos de sus aciertos.

Las masas de Massa

La decisión electoral de Sergio Massa se ha convertido en una película de suspenso para el oficialismo y la oposición. Se especula con varias alternativas: a) Que todo siga como hasta ahora, integrando el Frente para la Victoria, sin presentarse a la interna, con lo que la oposición sufriría una desilusión. b) Presentarse en las internas con lista propia encabezándola y según ciertas encuestas, ganándola, para posicionarse en el 2015 como candidato a presidente o como mínimo a gobernador. c) Presentar lista pero sin participar en ella y colocando en la misma a su mujer Malena Galmarini. d) La ruptura, yendo con otra estructura partidaria. En las opciones b, c y d, podría conformar un bloque de diputados importantes que jugaría como un freno, a lo que los medios dominantes denominan »el ir por todo» del gobierno.

Un grupo de intendentes del gran Buenos Aires estaría fogoneando la opción b o d y en su defecto la c.

Entre ellos se cuentan, estimativamente, los intendentes de Luján, Pilar, Escobar, San Martín, Hurlingham, San Miguel, San Fernando, Mercedes, Trenque Lauquen, General Alvarado, General Villegas, Exaltación de la Cruz, Rojas, General Lavalle, Tordillo, y Olavarría.

Es la gran esperanza actual del establishment económico y periodístico dominante. Los artículos sobre su figura y el aliento a cualquiera de las decisiones que debilitarían al gobierno para las próximas elecciones, son numerosos. Carlos Pagni en »La Nación» del 27 de mayo, en primera página, escribe su columna bajo el título: »Massa va a jugar; ¿Massa va a jugar?», lo que significa el deseo del autor y del medio periodístico, y al mismo tiempo la incertidumbre que finalmente juegue dividiendo el frente oficialista. El articulista sostiene: »Massa reúne votos oficialistas y opositores gracias a una disciplina monacal para no tentarse con querellas políticas…..Para decidir su jugada, Massa apeló a lo seguro: se encerrará a analizar el tablero con su esposa. ¿En la selección de la consejera hay una pista? La carismática Malena se ha hecho célebre por menospreciar los términos medios. Igual que la Presidenta.» En La Nación del 1° de junio, el analista Eduardo Fidanza bajo el título »Massa, un síntoma del juego político actual» escribió: »En los últimos meses la política argentina gira y gira, sin detenerse en torno a una incógnita cuya revelación resulta crucial: si Sergio se presentará o no como candidato en las próximas elecciones legislativas. A ese interrogante lo acompaña otro, complementario, en el caso que Massa intervenga: ¿en qué fuerza política lo hará, a quién representará? La resolución del enigma desvela a los candidatos y los angustia porque, especulan, si el intendente de Tigre participa ellos deben reevaluar sus chances, debido a que él marcha adelante en todas las encuestas.» Ese mismo día en el mismo diario el periodista Francisco Olivera escribió una nota cuyo título es ampliamente explícito: »El establishment quiere ver una luz en Tigre.» En el desarrollo de la misma hay una verdadera perla, según la misma Kirchner habría afirmado oportunamente: »Este va a llegar.

Primero, porque es un hijo de puta. Pero además porque tiene guita y amigos con guita.» El lunes 3 de junio, el persistente columnista Carlos Pagni, en La Nación, escribió: »Los astutos Vila y Manzano están tomando opciones a corto plazo, sobre todo ligado a la carrera de Sergio Massa. El intendente les prometió ayer, durante una larga reunión vespertina, que se lanzará como candidato la semana próxima.» Desde el bisemanario Perfil, Roberto García titula: »Todo al 7. El intendente de Tigre definiría ese día si juega. Como impacta»

Pero ¿Quién es Sergio Massa? En su adolescencia militó en la UCEDE y en 1994 pasó al Justicialismo. Entre el 2002 y el 2007 fue director ejecutivo del ANSES y posteriormente jefe de gabinete desde el 23 de julio del 2008 hasta el 7 de julio del 2009. Fue candidato a diputado testimonial en el 2009, fue elegido y renunció para volver a la intendencia de Tigre, donde había asumido el 10 de diciembre del 2007. Fue acusado por el kirchnerismo de haber hecho campaña en forma diferenciada de la oficial. En la revista »Crisis» de mayo-junio, con la firma del periodista Diego Genoud, se afirma que »es un halcón que juega a las escondidas. Con 41 años recién cumplidos, encarna un tipo de alquimia que puede ser parte fundamental del poskirchnerismo. Es un político astuto, joven, fashion, bastante conocido… Opera en los medios con encuestas y amistades, rosquea en el peronismo con histeria y diseña su modelo de país rico en el Municipio de Tigre, »la Miami del conurbano», como le gusta que la llamen. Cobija además, por si hace falta, asesores que trabajaron con Ruckauf… »

LEÉR MÁS  Tinelli le respondió a Lombardi y le recordó su pasado

El partido de Tigre tiene 148 kilómetros cuadrados de continente y dentro del mismo el 60% del territorio, según la Asamblea Delta y los vecinos de Villa La Ñata, está ocupado por barrios privados cuyos terrenos fueron rellenados irresponsablemente produciendo inundaciones, ante lluvias fuertes, en las zonas aledañas. El sueño del país- country parece haberse hecho realidad en el Partido de Tigre.

La popularidad del intendente está basada en una publicitada baja de lo que periodísticamente se conoce como inseguridad y de la implementación a tal fin de una amplio sistema de cámaras de seguridad.

En el libro »Los cables de Wikileaks sobre la Argentina» de Guillermo O’Donnell puede leerse en las páginas 209/213: »De todas las críticas hacia Néstor y Cristina Kirchner emitidas por una gran cantidad y variedad de políticos, empresarios y diplomáticos, que por diferentes motivos y en distintos momentos pasaron por la embajada estadounidense entre mediados de 2004 y principios de 2010, en los cables filtrados por Wikileaks nadie se despacha con más saña contra el matrimonio presidencial que el ex jefe de Gabinete y actual intendente de Tigre. Acaso sus descalificaciones hacia la Presidenta y el fallecido ex presidente, reveladas hace unos meses por el diario El País de España, podría atribuirse a un mal día del entonces flamante ex funcionario. Sin embargo, otro cable filtrado por Wikileaks sugiere que, aún mientras estaba en funciones, Massa no ocultaba su malestar que le causaba el gobierno del que formaba parte, y lo compartía abiertamente con su equipo de trabajo. El despacho cuenta cómo un asesor de Massa, Jorge O’Reilly, defenestró al gobierno delante de una delegación de inversores y de un diplomático estadounidense. Lo que más llamó la atención del autor del cable fue el lugar elegido para ensayar críticas, ya que O’Reilly las formuló en su propia oficina de la Casa Rosada. Según el cable de la reunión, el asesor de Massa predijo un horizonte de devaluación, recesión y fuga masiva de capitales para ese año 2009……opinó que en la Argentina no había seguridad jurídica…..Cuatro meses después de renunciar en julio del 2009, Massa cenó con la embajadora Vilma Socorro Martínez en la casa de O’Reilly. Fue allí donde el intendente de Tigre descargó todo su rencor contra la pareja presidencial. Massa dijo que los Kirchner no tenían posibilidades de capturar la presidencia en 2011. Cuando se le pidió que estimara las chances, Massa contestó »cero».

Fue despiadado en sus críticas a la pareja presidencial, especialmente a Néstor. Aunque ninguneó los informes de prensa que decían que él y Kirchner se habían agarrado a trompadas en el cuartel de campaña en la madrugada previa a la derrota en las elecciones de mitad de período en junio del 2009, llamó a Néstor »psicópata» y »cobarde», y dijo que su actitud de matón en la política esconde una profunda sensación de inseguridad e inferioridad. (La esposa de Massa se alarmó a tal punto por estos comentarios desinhibidos que él le pidió que »dejara de ponerle caras»). Massa cuestionó el argumento que Néstor merecía crédito por ser un táctico magistral, describiendo al ex presidente como un torpe convencido de su propia brillantez que seguramente continuaría cometiendo errores….Dijo que Néstor no se podía relacionar con otro fuera del estrecho foco de sus propias ambiciones políticas: Kirchner no es un genio perverso», concluyó Massa. »Sólo un perverso.»

Cuando Amado Boudou, como titular del ANSES, le propuso la estatización de las AFJP, Massa las consideró una locura. Lo acompañó para que se lo propusiera a la Presidenta, previo desmarcarse de esa iniciativa, como lo cuenta Maximiliano Montenegro en su libro » Es la economía, estúpido».

Como información adicional, es interesante señalar que Jorge O’Reilly Lanusse, es un influyente empresario y cara visible de Eidico SA, la desarrolladora más importante de Tigre, con más de veinte countries concretados. En el 2009 fue designado como asesor ad-honorem de la jefatura de gabinete del intendente.

Aunque parezca mentira

Que un personaje superficial, que lanza descalificaciones con ligerezas, jugando decididamente a favor de un grupo dominante que condiciona la vida de los argentinos, como él mismo lo dijo cuando aún no había sido contratado por su denunciado, determine alineamientos a favor y en contra del periodista, demuestra cierta frivolidad social y aunque parezca mentira, resulta cierto..

Que intendente de Tigre sea por ahora el que tiene en vilo al oficialismo y a la oposición, resulta cierto aunque parezca mentira.

Por Hugo Presman para DiarioRegistrado

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here