“Vamos a avanzar. Y si podemos con los socios, mejor”. El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, confirmó con esas palabras su voluntad de seguir adelante con las negociaciones unilaterales con China para alcanzar un acuerdo de libre comercio, aun contrariando el proceso de integración regional y la voluntad de sus pares del Mercosur. Alberto Fernández, a su turno, pidió “no buscar soluciones individuales, que son de corto aliento”, sugirió ver la factibilidad de un acuerdo comercial conjunto con el gigante asiático y llamó a «hacer más fuerte» el bloque regional. El contrapunto con el gobierno oriental signó la 60ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y los Estados asociados, que concluyó ayer en Paraguay con la firma de un comunicado que se negó a suscribir Uruguay luego de fracasar en su intento de incluir un párrafo sobre “flexibilización y modernización para negociaciones multilaterales”, que no obtuvo consenso por parte del resto de los presentes.

La Argentina, Brasil y Paraguay como miembros plenos junto con Bolivia como Estado asociado renovaron ayer “el compromiso” del Mercosur “con el fortalecimiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos”. Así surge del documento final del encuentro al que no asistió el presidente brasileño Jair Bolsonaro y que se desarrolló en el centro de convenciones de la Conmebol en la ciudad de Luque, a diez kilómetros de Asunción. Fue la primera cumbre presencial después de la pandemia e incluyó también el traspaso de la presidencia pro témpore de Paraguay a Urguay.

“Tenemos que estar más unidos que nunca, si no vamos a cometer el peor de los errores. Eso no quiere decir que no debamos discutir las asimetrías que padecen países como Uruguay y Paraguay, no me voy a hacer el distraído con eso. Tenemos que resolver todo lo que haya que resolver, pero debemos hacerlo como socios”, planteó Fernández a una semana de que Lacalle anunciara la finalización de los trabajos para el estudio de factibilidad de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China.

El presidente argentino propuso explorar la posibilidad de un acuerdo comercial conjunto. “¿Por qué no vemos esa factibilidad? Sería mucho más fuerte ese acuerdo. Entendamos que debemos estar juntos porque unidos somos más fuertes”, subrayó en un tono conciliador. Sugirió puntualmente que los países del bloque se asocien para aprovechar los beneficios de la explotación del gas que se lleva a cabo en la Argentina y destacó la necesidad de “hacer mucho más fuerte nuestra región y el Mercosur para que también la Celac sea más fuerte”.

Lacalle, a su turno, confirmó que su país va a “avanzar” en un acuerdo unilateral con China, pese a que reafirmó la pertenencia de Uruguay al Mercosur. “Vamos a avanzar. Y si podemos con los socios, mejor”, dijo. Para justificar su postura individual y contraria el bloque lanzó que “la mejor manera de proteger a mi Nación y mi pueblo es abriéndome al mundo”.

El presidente uruguayo rescató lo señalado por Fernández en cuanto a que “la espalda es mucho más ancha con el Mercosur”, pero reiteró su postura de negociar con terceros países de forma individual. “En breves días nuestros equipos estarán negociando con los de China para avanzar en el Tratado de Libre Comercio”, dijo. Una vez que lo logren, “lo primero que pretendemos hacer es hablar con nuestros socios del Mercosur” para “ir todos juntos”, planteó. “Uruguay no se va a amputar” su derecho a cortarse solo “porque le asiste el derecho y el interés colectivo”, opinó, y añadió que “no es una iniciativa de un gobierno sino que viene de dos o tres gobiernos para atrás, es un interés nacional”. “Finalizada esta etapa hablaremos con los socios” para que se sumen al acuerdo con China, remarcó, pero advirtió que si no se adhieren “Uruguay va a avanzar porque tenemos la tranquilidad que esto no vulnera ni quiebra ni lesiona nuestra asociación”. “Entendemos a los otros países, pero pedimos comprensión en este caso”, expresó, y dejó en claro que las negociaciones individuales no se acotarán a China. “Seguramente avanzaremos con otros países y otros bloques”, aclaró.

En el comunicado de prensa que se difundió tras el cónclave, se indicó que los representantes de los gobiernos presentes “debatieron sobre las consecuencias producidas por el conflicto en Ucrania en los países del bloque, incluyendo entre ellas los efectos de las sanciones en los mercados internacionales de alimentos, de energía y en el acceso a insumos”. Además saludaron “los avances realizados durante el semestre en los trabajos que se vienen desarrollando con relación a la actualización del Régimen de Origen Mercosur con el fin de lograr la modernización de este instrumento esencial para la integración de los sectores productivos de nuestros países”. En la declaración se valoró “la continuidad de la agenda negociadora externa, teniendo en vista el objetivo de abrir mercados a productos y servicios, y fortalecer la inserción de los países”. Por último, los Estados parte “expresaron su voluntad en avanzar con el proceso de adhesión de Bolivia al bloque para la consolidación del proceso de integración de América del Sur».

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, consideró al acuerdo de libre comercio con Singapur y la rebaja de un 10 por ciento del Arancel Externo Común (AEC) como los “logros más importantes” alcanzados durante su gestión al frente del Mercosur. “Hemos podido concretar un acuerdo de libre comercio del Mercosur y eso es un logro muy importante en un año muy difícil. La última vez que se firmó un acuerdo de este tipo fue con Egipto en 2010”, señaló. Felicitó a los equipos técnicos que trabajaron en estos acuerdos y recordó que el arreglo con Singapur “puede abrir la puerta del mercado asiático” para el bloque regional.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien no asistió de forma presencial, se dirigió a los presentes a través de un video en el que destacó los esfuerzos llevados a cabo por los Estados miembros para garantizar la seguridad alimentaria y combatir la inflación.

Luego de las exposiciones de los mandatarios, se realizó la ceremonia de traspaso de la presidencia pro témpore a Uruguay. Más tarde, Benítez ofreció un almuerzo a los jefes de Estado presentes y a sus comitivas. La argentina la integraron el canciller Santiago Cafiero, la portavoz presidencial Gabriela Cerruti, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco, los embajadores argentinos ante Paraguay, Domingo Peppo, y Uruguay, Alberto Iribarne, y la pareja presidencial Fabiola Yáñez. Además de los miembros plenos del bloque (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), participaron representantes de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam. También asistieron el secretario general de la ALADI, Sergio Abreu, y el presidente ejecutivo de FONPLATA, Juan Notaro Fraga.

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