Racontto y la “Cobización” de la política

 

La “Borocotización de la política” la podemos definir como la práctica política por la cual se ingresa a la Cámara Legislativa con una lista o espacio político, para luego abandonarlo y negociar el “Salto” al sector adversario.

La “Cobización de la política” la podemos definir como la práctica política por la cual se ingresa como “Vice” en algún tipo de lista (Ya sea para ocupar cargos nacionales o provinciales), para luego abandonarlo y pasar a liderar parte de la oposición.

En términos generales podemos decir que se trata de lo mismo: de abandono de una idea, causa o proyecto, pero sin abandonar el cargo. Cuando uno forma parte de la construcción de un proyecto o idea para acceder al poder, debe trabajar lo suficiente como para saber si acuerda con la ideología de tal proyecto, en caso contrario se trata de mero oportunismo o negocio.

Ahora bien, ¿dónde radica la diferencia por la cual “La Borocotización” está peor mirada que la “Cobización”?. Si bien es importante reconocer que ambas prácticas se encuentran muy devaluadas ante la sociedad, es claro que la primera es más rechazada, y aquí aparece la mano de los monopolios mediáticos, o medios hegemónicos que se han encargado de instalar en la idea de mucha gente que la actitud de Cobos fue “De conciencia”. Si trasladamos la situación a ejemplos más simples podemos decir que, el Vicepresidente de la Nación sería el Nº 2 de un equipo de fútbol, el marcador central, puesto clave si los hay en un equipo. Es la persona central en la defensa de un proyecto (ya sea deportivo, como político). Nadie se puede imaginar en un partido de fútbol que el marcador central haga un gol en contra por “Cuestión de conciencia” o “Por estar en contra del técnico”. Sí ha sucedido que, en estos casos, el jugador pida el pase a otro club. ¿Será que los jugadores actúan así porque tengan mejores valores que algunos dirigentes políticos?

Cuando uno emprende un proyecto debe llevar adelante muchos pasos: Planificar y organizar, para luego ejecutar. Si algunas de las piezas falla, el proyecto puede fracasar, y por ningún modo se puede pensar en que la segunda persona del proyecto no haya sido partícipe de la planificación y la organización. En caso de reconocer que así haya sido, se confirma que estamos ante una actitud oportunista: “Me pego a esta gente porque seguro va a ganar” y no por compartir una idea, un proyecto.

¿Es una actitud ética o reñida con la misma?

Todos tenemos derecho a disentir, todos podemos arrepentirnos y darnos cuenta de que no compartimos una idea, para luego abandonar un proyecto sin dejar de lado la ética. Pero lo que si queda reñida con la misma es el lugar en el que uno continúa. Si Cobos o Racontto, finalmente deciden abandonar el proyecto oficial, definitivamente deben renunciar. Deben renunciar porque, si bien ellos iban en la lista que fue votada, la gente votó el “Proyecto Kirchner” a nivel nacional y el “Proyecto Jaque” a nivel provincial. Nadie, o muy pocos votaron el “Proyecto Cobos” y mucho menos en “Proyecto Racontto”, desconocido hasta el momento de la asunción.

La gente votó los proyectos mencionados por 4 años y ese término debe ser respetado, para consolidar definitivamente la democracia y no caer en las tristes prácticas golpistas o destituyentes que enlutaron la historia política argentina.

Un párrafo especial para Racontto

Lo de Racontto es doblemente erróneo:

– Primero porque el está recorriendo un camino que marcó Julio Cobos, que finalmente se le está volviendo en contra. El Vicepresidente desoyó a sus propios correligionarios que permanentemente le piden que renuncie si piensa liderar la oposición. Esto lo ha llevado a sufrir dos derrotas internas en manos de Ricardo Alfonsín en distintos distritos del país, sobre todo porque con estas actitudes es muy difícil construir proyectos creíbles. Otra prueba de ello es la permanente caída de la imagen de Cobos en la ciudadanía, a pesar del esfuerzo que le ponen los medios hegemónicos de los Grupos Clarín y La Nación.

– Segundo porque él desconoce la trayectoria. De ninguna manera el se puede comparar con Julio Cobos como para encarnar una práctica de esas características, sobre todo en un partido en el que no tiene suficiente inserción y donde se manejan códigos al respecto.

Como si esto fuera poco comenzó con una expresión que “ofende la inteligencia” de la ciudadanía mendocina, al relacionar un hecho de inseguridad a su familia con cuestiones políticas internas. Por favor señor Racontto: “Un cacho de cultura”, un poco más de nivel, caso contrario el esquivo electorado mendocino lo va a esquivar rápidamente.

El rol de los medios hegemónicos

Pocas veces en la historia de nuestro país se ha demostrado tan claramente la incidencia de los medios hegemónicos del periodismo participando activamente en la política nacional. Permanentemente los dirigentes políticos del oficialismo son asediados para que abandonen las filas con el atrayente ofrecimiento de tener “Libre micrófono” y un verdadero regimiento de “periodistas súbditos”, encargados de ensalzar su figura como la de un verdadero patriota que abandona las filas de la corrupción.

Todo esto quedó demostrado hace unos días, cuando el propio Héctor Magnetto, principal accionista de Clarín, juntó las voluntades de un importante sector de la oposición ( Duhalde, Felipe Sola, Reutemann, De Narváez y Macri), para analizar alternativas políticas frente al oficialismo: Bochornoso!!

Es hora de que los medios marquen su postura política (Nosotros ya los hicimos en la columna “Mendoza opina no es en un medio objetivo”), reconociéndose opositores al gobierno para no seguir mintiéndole a la gente. Muchos siguen insistiendo en ser “Medios independientes”, cuando realmente son los “voceros oficiales de la oposición”, o mejor dicho “ Los líderes de la oposición”.

En conclusión

Todos estamos en la mira de la ciudadanía y no podemos seguir “ofendiendo la inteligencia de la sociedad”. Las picardías políticas son válidas en todos los ámbitos, pero hay que saber hasta dónde llegar. Hoy en día lo único que garantiza que no haya un golpe de Estado, o golpe destituyente, es la situación de las Fuerzas Armadas que ya no quieren seguir siendo usadas por distintos sectores, para custodiar sus intereses espurios y la conciencia de mucha gente que esta convencida de defender estos valores.

Por nuestra parte, todos los que ostentamos sectores de poder ( ya sea políticos, empresariales, sindicales, mediáticos, de seguridad), debemos cumplir nuestro rol y cuidar nuestros intereses pero sin vulnerar las instituciones de la sociedad.

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