ANCESTROS, ´NDRANGHETA O UOMINI D´ONORE por María Josefina Cerutti

ANCESTROS, ‘NDRANGHETA O UOMINI D’ONORE.
por Maria Josefina Cerutti

Cristina picante otra vez. Y se metió con Italia, uno de mis amores. Picante como Calabria. Como sus colinas, picante como el sol del mediodía, picante como esas miradas de ojos oscuros y pieles cetrinas es la cocina calabresa. Riquísima. La comí ahí mismito en Cosenza cuando la Universitá me invitó a dar una charla. Peperoncino dappertutto. Ají puta parió en todas partes. Rico, riquísimo peperoncino que usan no solo para saborizar casi todos los platos, sino también conservas y ensacados. La más famosa es la salchicha calabresa, o el salame a la calabresa que hacen con carne tierna y grasa de chancho también; todo condimentado con especies y con muchísimo peperoncino.

Gracias a las varias películas de Hollywood sobre la mafia siciliana el mundo conoció esa tierra que hierve, esa cocina siciliana también deliciosa y picante, pero menos que la calabresa. Inolvidable el momento en que la hija de Corleone envenena con un cannolo siciliano relleno de ricota a uno de los enemigos del padre. Esa ricota suave, tierna, apenas dulce. Leche pura que el viejito mafioso traga como si estuviera mamando de la teta de su propia madre.
¿Qué come la Ndrangheta, que sería la mafia calabresa? No sé. Me refiero a esa mafia que la Vicepresidenta relacionó con los ancestros del ex Presidente Macrí. También conocido como El Calabrés.
Bueno, voy a investigarlo en detalle. No a Macrí, sino a la cocina calabresa. Quizás me sale un libro como ese que escribieron los franceses Jacques Kermoal y Martiene Bartolomei. La mafia se sienta en la mesa, es el título. Es una investigación sobre las recetas de la honorable sociedad Siciliana.

Sinceramente, sí sinceramente, estoy convencida de que el componente mafioso no es exclusivo de mi madre patria. De mi Italia amada. Creo que la estructura mafiosa es parte fundante de la estructura de la familia. Pero también es verdad que LA familia, o si no la famiglia es, claro está, sinónimo de mafia.
Y si hablamos de comer, ¿sabían ustedes que en la concepción romana la familia es el conjunto de esclavos, de hambrientos que viven bajo el mismo techo? Y sí la familia romana, la familia que el imperio romano impuso en Occidente, es la familia de la loba, la lupa, o la puta (¡ojito que no es un insulto!!!) que amamanta a sus párvulos Rómulo y Remo.
La romana, era una sociedad láctea, oral, que amaba la leche, la ricota apenas dulce con un toque de limón, los quesos, los helados. Era y es una cultura que ama mamar.
Me gusta Pascal Quignard, mi escritor adorado, cuando en el Sexo y el Espanto, dice “La ciudad romana es pietas masculina, castitas de las matronas, obsequium de los esclavos”. La pietas no es piedad sino un comportamiento obligado, cuyo origen es funerario. Es la entrega del hijo al padre. Y no es recíproca. “Es una obligación ineludible que el más joven tiene con el más viejo. Es ese afecto, exclusivamente filial. (…) (Es la piedad que creó los lazos de clientela viril, de patrocinio, de padrinazgo que toma el relevo del mundo antiguo: la cofradía de sacerdotes del catolicismo romano, la mafia siciliana.)”, dice Quignard.
Y a mi, que me gusta investigar en estos temas de la mafia, no tanto quien es o no mafioso, sino cuál es la cultura que sustenta a la mafia, agregaría que cualquiera de las asociaciones ilícitas que han caracterizado a la sociedad italiana en el cine, por ejemplo, tiene una misma estructura: endogamia y odio.
Hoy en Calabria es tal el odio a los africanos, y a los inmigrantes en general, que ganó el centro derecha, Forza Italia, que siempre despreció al sur. A los terroni, que sería como decir “los cabecitas negras”, o los negros, esos de la tierra. Pero como están en contra de la inmigración los calabreses la votaron con una diferencia de 25 puntos a favor respecto de la oposición. Y es una mujer Jole Santelli la nueva presidenta de la Región.
Podríamos sumar Gomorra del gran Saviano, el libro sobre la Camorra napolitana, o Suburra, la serie de Nexflix, donde se enfrentan dos mafias, la ancestral romana con una “nueva” que es la mafia de los gitanos. Suburra se basa en la novela del juez y novelista Giancarlo de Cataldo que se convirtió en best-seller, y está inspirada en un escándalo de corrupción real. Nos muestra el lado oscuro de la Roma cittá aperta, de la ciudad fundada por Rómulo y Remo, de la ciudad de mi gran emperador Adriano que Margherite Yourcenar pintó tan bien con sus letras. Roma, una ciudad que «no puede gobernarse», como dice uno de los personajes de Suburra: «así sucede desde hace dos mil años», agrega.
¡En fin, relacionar a Italia con la mafia, sea cual fuere ella, no es tan terrible, es más bien obvio!!! Lo dicen ellos mismos, sus propios escritores, crecidos y criados en la terra del bel canto, de sabores inolvidables. De soles y sombras magníficas.
Vamos, nos vamos a rasgar las vestiduras. ¿Arrancaremos nuestras togas? ¿Tiraremos de nuestros pelos? ¿Gritaremos a los cuatro vientos: Italiani brava gente?
Vamos chiquis, aflojen no solo con la grieta, sino con la negación. ¿Ahora van a decir que la mafia no existe? Ah sí sí seguro que la inventó Francis Ford. Y mi amado Quignard, jamás leyó nada y es un bocón. Vamos Cristina no dijo nada que no hayamos dicho miles de personas, las mismas que ahora en la tapa de La Nación se rasgan sus trajes de Armani.

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Aquí el texto completo de Cristina.

“Aquí en Argentina tuvo un componente mafioso el lawfare. Ir contra las familias. Las mafias lo hacen normalmente, apuntan también a las familias. Bueno el componente mafioso del lawfare en la República Argentina se tradujo en la persecución a mis hijos. Pero especialmente a Florencia. Tal vez por verla vulnerable. (…) Creo que vieron un lugar donde podían doblegarme. En fin, hacer lo que ellos saben hacer tan bien. Debe ser ese componente mafioso… los ancestros de quien fuera … como decía un conocido periodista de pagina 12 cuando habló de la Ndrangheta italiana, (o mafia calabresa) deben ser esos ancestros”.
¿Me pueden decir por favor dónde está la palabra por la que hay que denunciarla? Habría entonces que denunciar a Quignard, y a miles de escritores. Habría que denunciar a De Niro, Pacino, Scorsese, Pesci. ¿Se dieron cuenta, los cuatro de ancestros italianos, los cuatros han denunciado sus ancestros italianos mafiosos?
Vamos, chin chin con limoncello. Disfruten de los limones. Y aflojen con Cristina que se van a morir como el claudicante buen dios, también conocido como Claudio Bonadio. El tenía ancestros italianos como también tengo yo y el 75 por cientos de los argentinos.

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* Escritora y periodista.

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