Fue hecha solución de colágeno y fibroblastos dérmicos humanos, los dos componentes principales que forman los tejidos conectivos de la piel. Sus características y cómo fue desarrollada.

Los robots biohíbridos hechos con materiales orgánicos y artificiales han alimentado las fantasías de la ciencia ficción desde siempre. Ahora, gracias a los científicos esos robots con piel humana son una posibilidad más cercana a partir de un desarrollo de un equipo de investigadores de la Universidad de Tokio.

Un artículo publicado este jueves en la revista Matter da cuenta de un nuevo material similar a la piel humana que consiguieron desarrollar científicos en Japón. El material, con el que han revestido el dedo de un robot, es repelente al agua y tiene capacidad de autocuración.

«El dedo tiene un aspecto ligeramente ‘sudoroso’ justo después de salir del cultivo», comentó Shoji Takeuchi, de la Universidad de Tokio.

Tener un aspecto real es una de las principales prioridades de los robots humanoides pensados para interactuar con los humanos en sectores como la sanidad y los servicios.

Hasta ahora, lo más parecido a la piel humana que se ha fabricado es la piel de silicona con la que se intenta dar una apariencia humana a los robots pero el material se queda corto cuando se quieren copiar texturas delicadas como las arrugas o funciones específicas de la piel.

LEÉR MÁS  La inflación en España subió en junio a 10,2% interanual, su nivel más alto en 37 años

Los intentos de fabricar láminas de piel viva para cubrir a los robots también han tenido hasta la fecha poco éxito, ya que es difícil adaptarlas a objetos dinámicos con superficies irregulares.

Cómo se elaboró la nueva piel para robots

Para elaborar la piel, el equipo sumergió primero el dedo robótico en un cilindro relleno de una solución de colágeno y fibroblastos dérmicos humanos, los dos componentes principales que forman los tejidos conectivos de la piel.

La contracción de esta mezcla de colágeno y fibroblastos se encogió y se ajustó al dedo y, como si fuera una imprimación. Esta capa proporcionó una base uniforme que facilitó que se adhiriera la siguiente capa de células, los queratinocitos epidérmicos humanos.

Estas células constituyen el 90% de la capa más externa de la piel, lo que confiere al robot una textura similar a la piel real.

Además, la piel creada alcanzó la suficiente resistencia y elasticidad para soportar los movimientos dinámicos del dedo robótico al curvarse y estirarse, y la capa más externa resultó lo suficientemente gruesa como para poder levantarla con unas pinzas y repeler el agua.

LEÉR MÁS  Susto a bordo: un crucero chocó contra un iceberg en Alaska

La piel desarrollada pudo incluso autocurarse, como la de los humanos, con la ayuda de un vendaje de colágeno, que se transformó gradualmente en la piel y soportó repetidos movimientos de las articulaciones.

El primer paso para crear robots cubiertos con piel viva

«Nos sorprende lo bien que se adapta el tejido de la piel a la superficie del robot. Este trabajo es solo el primer paso hacia la creación de robots cubiertos con piel viva», afirmó Takeuchi.

De momento, esta piel es mucho más débil que la natural y no puede sobrevivir mucho tiempo sin un suministro constante de nutrientes y eliminación de residuos, pero Takeuchi y su equipo ya han anunciado que resolverán estos problemas e incorporarán estructuras más sofisticadas en ella como neuronas sensoriales, folículos pilosos, uñas y glándulas sudoríparas.

«Creo que la piel viva es la solución definitiva para dar a los robots el aspecto y el tacto de los seres vivos, ya que es exactamente el mismo material que recubre los cuerpos de los animales», dijo Takeuchi.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here