Estados Unidos reafirma su alianza con el gobierno de facto egipcio

»El presidente (Barack) Obama y el pueblo estadounidense apoyan al pueblo egipcio, se trata de una relación vital, y estamos preparados para ayudar en esta tremenda transformación que está sufriendo Egipto», aseguró Kerry, luego de reunirse con su par egipcio, Nabil Fahmi, informó la agencia de noticias EFE.

»No es un secreto que han sido tiempos difíciles y que los últimos dos años han sido turbulentos, pero el pueblo egipcio ha demostrado al mundo su fortaleza», agregó el funcionario en la víspera del inicio del juicio contra el presidente derrocado Mohamed Mursi.

La visita de Kerry sólo duró unas horas y fue una breve escala de camino a Arabia Saudita, sin embargo, representa la primera visita de un funcionario estadounidense de tan alto rango desde el golpe de Estado del 3 de julio pasado, que derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi e instaló un gobierno cívico-militar.

Kerry, quien también se reunió con el presidente de facto, Adly Monsour y con el jefe del Ejército que lideró el golpe y ahora es el hombre fuerte del gobierno de facto, el general Abdel Fatah Al Sisi, le restó importancia a la decisión de la Casa Blanca del mes pasado de recortar parte de la ayuda militar que recibía El Cairo.

El funcionario aseguró que la »suspensión de una parte de las ayudas» no fue una »sanción», sino que fue una consecuencia de una ley estadounidense que establece que el gobierno norteamericano no puede ayudar financiera o militarmente a un país cuyo proceso democrático fue interrumpido.

La ley a la que se refirió el funcionario establece suspender toda la ayuda y no sólo una parte, y además requiere hacerlo de inmediato y no tres meses después como lo hizo Obama.

La visita del secretario de Estado también coincidió con la víspera del inicio del juicio contra Mursi, un proceso que ya provocó múltiples manifestaciones de islamistas en todo el país y que amenaza con multiplicarlas mañana.

Con ese incierto panorama por delante, Kerry dijo que le pidió a su par egipcio que el gobierno de facto haga »todo lo posible» para garantizar »juicios justos y transparentes» para Mursi y los más de cien líderes y militantes islamistas que fueron detenidos y procesados después del golpe de Estado.

Mursi es acusado de incitar a sus partidarios a cometer asesinatos y actos de violencia durante la protesta de una multitud opositora frente al palacio presidencial de Ittihadiya el pasado 4 de diciembre de 2012.

Ese día la represión dejó ocho muertos, entre ellos cuatro integrantes de la organización islamista aliada de Mursi, los Hermanos Musulmanes, y el periodista El Hoseini Abul Deif. El saldo final también incluyó cientos de heridos y detenidos.

De ser declarado culpable, Mursi podría ser condenado a muerte como pena máxima, adelantó hoy el abogado de la alianza islamista Coalición Nacional para Apoyar la Legitimidad, Mahmud Ahmed, según informó la agencia de noticias Europa Press.

Ante la expectativa que genera el juicio contra Mursi y lo que será su primera aparición pública, el diario egipcio El Watan publicó hoy las primeras declaraciones e imágenes que se conocen del presidente derrocado en la cárcel.

»Rechazo que me consideren imputado porque los procedimientos para juzgar al presidente de un país son completamente diferentes, según la Constitución. No estoy implicado en la muerte de manifestantes y eso es lo que les diré a los jueces», explicó.

El presidente derrocado ya había adelantado, a través de sus abogados, que no reconocerá la legitimidad del tribunal para juzgarlo, ya que él se considera aún el presidente egipcio en funciones.

El diario publicó las transcripciones de algunos encuentros con personalidades políticas que visitaron a Mursi en la cárcel, entre ellas la responsable de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton.

Según cuenta el matutino, Mursi pidió a la UE y a Estados Unidos que le ayudaran a reinstalarlo en la Presidencia y se comprometió a corregir errores de su mandato, a lo que Ashton le preguntó por qué no aceptó remover a ciertos funcionarios durante su gobierno o convocar presidenciales anticipadas, como reclamaba la oposición.

»Si el país tiene un presidente, debe asumirse que tomará las decisiones y que está al mando. No puede ser que quienquiera que tenga una opinión pueda materializar sus deseos», respondió el presidente derrocado.

Durante esa misma conversación, Mursi también reconoció que el golpe de Estado que lo sacó del poder fue apoyado por millones de personas en las calles, según el diario egipcio.

»Sí, millones de personas salieron a la calle. Dicen que fueron 30 millones. Tenían que haber esperado a las elecciones parlamentarias, porque quien tiene a 30 millones de ciudadanos puede ganar cualquier elección», aseguró el hombre que reaparecerá mañana luego después de cuatro meses de encierro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here