Código LEI: ¿qué es, cómo se solicita y cuáles son sus beneficios?

Obligatorio desde 2018 en España para todas las empresas que operan en los mercados financieros, directa o indirectamente, el código LEI es un estándar de identificación que ya es también obligatorio en la mayoría de los países desarrollados.

Si algo puso de manifiesto la crisis financiera global de 2008, fue la necesidad de analizar mucho mejor los riesgos financieros antes de tomar cualquier decisión de préstamos, de alianzas estratégicas y de inversión en los mercados, al menos desde un plano macroeconómico. Precisamente, parte de la utilización del código LEI va en esa dirección.

¿Qué es?

Es un código compuesto por 20 dígitos que sirven como identificador global de las empresas que operan en mercados financieros. Es un identificador único, renovable, que debe ser solicitado por las empresas a otras empresas para realizar cualquier transacción de todo tipo.

En esencia, el código LEI es obligatorio para las entidades bancarias, de préstamos, empresas que cotizan en bolsa, que emiten acciones, deudas, valores o comercialicen con ellos; pero también para todas las entidades que funcionan como medios de inversión, desde los fondos de inversión -capital riesgo, fondos de cobertura- hasta los fondos de pensiones privados o constituidos por otras entidades corporativas que no están directamente relacionadas con los mercados financieros.

Solicitud del código LEI

En España, la solicitud y emisión del código LEI están vinculados con el Registro Mercantil, quien directamente se encarga de todo lo relacionado con este estándar de verificación de identidad de empresas del sector financiero.

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Sin embargo, la mejor manera de solicitar y renovar un código LEI es acudiendo a los agentes del registro oficial LEI, de los que hay algunos muy conocidos y confiables, primero porque permiten ahorrar los trámites y mucho tiempo derivado de su realización; y segundo, porque es tan sencillo como hacer todo el proceso a través de su página web, siendo además un proceso bastante asequible en los costes.

Así, un código LEI tendrá unos costes estimados de 100 y 50 euros, para emisión por primera vez y renovaciones anuales, pero comparado con todos los beneficios que puede aportar a las empresas del sector, es una inversión lo suficientemente lógica y práctica como para no considerarla.

Beneficios para las empresas

Como ya se indicaba al inicio, la crisis financiera global de hace poco más de una década puso de manifiesto la necesidad de conocer financieramente a los socios, clientes y proveedores. El acceso a este tipo de información no siempre es sencillo, y el tiempo que dedican a estas actividades los analistas y profesionales de más alto nivel de las empresas, sigue siendo muy alto, lo que tiene repercusiones sobre la eficiencia, la rentabilidad y sobre los riesgos, en caso de que algunos datos pudieran omitirse, resultando en relaciones comerciales que no necesariamente pueden acabar bien.

Es ahí donde los beneficios del código LEI para las entidades son evidentes:

  • Reducción de costes y riesgos: se reducen los costes directos e indirectos del análisis de riesgos, de la revisión y búsqueda de información fidedigna. Pero también se reducen directamente los riesgos de las transacciones, porque la evaluación de riesgos es parte crucial de la adopción de este sistema de identificación global de las entidades vinculadas al sector financiero.
  • Eficiencia y eficacia: reducir hasta en un 50% la carga administrativa directamente relacionada con su integración, y reducir los tiempos de trámites y de trabajo de personal capacitado para tareas del análisis de riesgos y prospección, son consecuencias claras de tener un código LEI, y la eficiencia y la eficacia sus beneficios lógicos.

Transparencia global: las empresas de sectores tan críticos desde el aspecto macroeconómico necesitan, no solo promover la transparencia, sino también beneficiarse de ella, al sostener relaciones comerciales con las otras empresas. Un identificador global como el código LEI, asociado a una base de datos de acceso gratuito para dichas entidades, permite que sepan exactamente con quién están tratando en cada una de las transacciones que realizan.

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