Los travesuras amorosas de Diego Maradona

Diego Maradona, su presencia, palabras, su aura, representan una gigantesca usina intercontinental de noticias. Es que a los periodistas de aquí, allá y de todas partes, siempre los sorprendió su capacidad para shockear a la opinión pública con solo un puñado de palabras. Desde su asunción al mega cielo de estrellas mundiales, un selecto club al que poquísimos individuos ostentan una adscripción garantizada, no transcurre una semana sin que alguna novedad sobre la figura del jugador más controversial del fútbol argentino se instale como un elemento predominante en la agenda de los medios.

Pero si algo sabemos los que escuchamos novedades de Diego Armando, es que durante los últimos meses su vida fue un sinfín de idas y vueltas, marchas y contramarchas –amorosas y filiales– con las mujeres que lo rodean. En lo que parece un nuevo capítulo de su relación con Rocío Oliva, su última novia con la cual se comprometió recientemente, se supo que la pareja atraviesa una crisis de características casi terminales. El jueves por la noche, Oliva llegó misteriosamente y silbando (muy) bajito por el Aeropuerto de Ezeiza, pero alertada por la presencia de periodistas quienes la interceptaron rápidamente, la ex jugadora de fútbol comenzó con una serie de insultos muy propios de un partido de solteros contra casados. »Yo con ustedes no hablo, así que te podés ir. Ustedes son todos unos putos que hablan siempre pelotudeces de mí. Con Diego estoy mejor que nunca, ustedes especulan con la separación, pero no les voy a dar el gusto ni a ustedes ni a nadie», afirmó la blonda artificial.

Pero como en el mundo Maradona todo se sabe, las andanzas de Oliva rápidamente tomaron estado público. Todo habría comenzado durante su estadía en Italia, lugar del compromiso formal de la (¿ex?) pareja. Según trascendidos, Rocío habría mantenido un touch and go con David De Gea, el arquero del Manchester United, club británico al que Maradona fue a visitar con su pareja, quien (oh casualidad), conocía al jugador por medio de Twitter, más allá de haber mantenido un ida y vuelta de mensajes privados por esa red social.

Ahora parece que la gota que colmó el vaso, y con ello la poca paciencia de Diego Armando, fue un supuesto ultimátum, en el que Rocío encaró a Diego diciéndole que si no llegaban al altar, ella volvía a Buenos Aires para formar parte de la próxima versión de »Bailando por un sueño». Ahí nomás las cosas se desmadraron, porque el 10 montó en cólera, –algo que muchos ya vimos en diferentes décadas por TV–, y enseguida hizo lo necesario para que los medios locales tuviesen la noticia con una frescura tan propia como la de una lechuga.

Rocío encaró a Diego diciéndole que si no llegaban al altar, ella volvía a Buenos Aires para formar parte de la próxima versión de »Bailando por un sueño».
Mientras tanto, en la tarde de ayer Verónica Ojeda, futura madre del próximo hijo de Diego, habló por vía telefónica con Jorge Rial (otro viejo enemigo del Zurdo de Fiorito), afirmando que “estoy muy dolida con él. Me duele todo lo que hizo, yo no me merezco esto. Me tendría que haber llamado por teléfono cuando estábamos en Dubái. Me humilló. En este momento es imposible tener una relación con Diego, en diez, quince años no sé. Soy una madre soltera y con orgullo voy a salir adelante». Y finalmente, sostuvo: »Me encantaría mostrarle a Diego fotos del gordo, me da pena todo lo que se está perdiendo. Hace rato que no hablo con él. Me gustaría que llame, ojalá». El próximo capítulo de esta novela recién comienza. «

Verónica Ojeda tiene un embarazo de tres meses y por recomendación médica debe hacer reposo. »Estoy muy dolida con él, me humilló», dijo la rubia.

»Vine porque tengo que resolver unas cosas de acá y porque necesitábamos un poco de aire. Estamos 24 por 24 juntos», le dijo vía whatsapp Rocío Oliva a Marina Calabró.

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