Cerati cumplió 54 años y la esperanza se mantiene intacta

El domingo 11 de agosto, día en el que se celebran las elecciones primarias en Argentina, el cantautor y guitarrista Gustavo Adrián Cerati cumple 54 años de edad.
Hijo mayor del ingeniero y contador Juan José Cerati y Lilian Clark, el líder de la disuelta banda de rock argentino, Soda Stereo, permanece internado hace poco más de tres años, tras sufrir el 15 de mayo del año 2010 una descompensación, luego de presentar su show en Caracas, Venezuela.
El 18 de mayo de ese año se supo que realmente se trataba de un accidente cerebrovascular. »Sufrió un evento vascular isquémico, con afasia de expresión», confirmó el neurólogo Vladimir Fuenmayor.
Sin embargo, más tarde fue intervenido quirúrgicamente ante la gravedad del cuadro, y el lunes 7 de junio de 2010 fue trasladado en un avión ambulancia a Argentina en compañía de su madre, Lilian Clark y su hermana, Laura Cerati.

Su estado neurológico actualmente es el mismo que el informado antes de realizar el traslado.
Si bien pasaron más de 3 años, la esperanza sobre la recuperación del músico permanece intacta en su familia, principalmente en su madre, que lo acompaña día a día.
Con motivo del nuevo cumpleaños de su hijo, Lilian Clark le escribió un emotivo mensaje al participar en una obra creada por el artista plástico argentino Gustavo Masó en honor a Cerati.
La obra es una actualización de Conexión Intrauterina (2011), integrada por una pintura creada hace dos años y un video grabado por la madre del músico.
»Puedo volver a sentir cómo cada célula, cada poro de mi piel, festejaron el anuncio y esa especie de inconsciencia geminiana que me hizo imaginar que era la única mujer sobre la tierra que iba a gestar en ese habitáculo pequeño y misterioso que es el útero femenino, lo más sublime de la evolución humana», dice en el video Lilian Clark.

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Y continúa: »Suponía que ese niño o niña iba a ser el más hermoso y perfecto del mundo, porque era el mío, el nuestro. Y entonces un 11 de agosto de 1959 a las 6.30, en la Pequeña Compañía de María, nació Gustavo Adrián. Cuando lo tuve en mis brazos y lo puse sobre mi pecho, y lo conocí por fin, no podía parar de llorar de felicidad; ese pequeñito, rosado y rubio, era el que yo había acariciado con mis manos y mi alma durante largos nueve meses».

»Fue un milagro, como yo lo suponía, claro que idéntico milagro festejaba otra mamá primeriza en la habitación contigua. Pero quién me iba a quitar la idea de que mi Gustavito era el mejor de todos», concluye.
Los fans del músico no se quedan atrás, y lo recuerdan con eventos en su honor, recreando sus canciones; o en las redes sociales publicando fotos y citando sus frases.
»Tarda en llegar. Y al final, al final hay recompensa», de la canción Zona de promesas, es una de los versos preferidos de los seguidores del músico, a la par de »Despiértame cuando pase el temblor», y »El silencio no es tiempo perdido».

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