Precios esenciales con poco stock: los súper acusan a proveedores

En las góndolas se pueden ver los productos bien señalizados, también espacios vacíos con carteles de información o bien sustitutos.

Desde el 22 de abril las góndolas exhiben los “Precios Esenciales”, una lista de productos dentro de “Precios Cuidados”, pero con precios que no variarán hasta octubre; y también desde ese día es que en las principales cadenas de comercialización pueden verse carteles con la leyenda: “por motivos ajenos a nuestra compañía este producto momentáneamente no se encuentra disponible”.  

Los híper y súper de la provincia cumplen con informar a sus clientes, señalizando productos, denunciando faltantes y reemplazándolos por sustitutos, en la medida de lo posible, pero igualmente el stock no es suficiente para cubrir la demanda.

“Están los productos, pero también son los que más rápido terminan y los que menos nos traen, explicó un cajero de un conocido supermercado. El joven señaló que en el caso de ellos, por tratarse de una cadena asentada en los barrios y, con mucha relación con los vecinos de la zona, “los clientes ya saben y vienen en la mañana temprano para encontrar los productos, especialmente en el caso de la leche”.

Carne “agotada”

El caso de la carne es similar al de la leche, el producto puede conseguirse pero se acaba rápidamente y no está disponible todos los días de la semana.

El kilo de asado por $149 resulta ser mucho más económico que el que se consigue a precios regulares ($250 aproximadamente) y por lo tanto en cuanto llega a los frigoríficos en donde se consigue (cinco en toda la provincia) no tarda en agotarse. Desde el comercio que lo venden en Guaymallén explicaron que el producto llega los lunes por la mañana y comienza a venderse a la tarde y para el miércoles ya no hay stock. Reciben otro cargamento los viernes temprano y para el sábado a la tarde, generalmente ya se ha vendido todo.

Fuentes de Carrefour señalaron al respecto que “los Precios Esenciales son una prioridad” y se encuentran “trabajando para tener todos los productos del programa”. Además, desde la misma cadena señalaron que en caso de que no haya stock, garantizarán “productos de iguales características al mismo precio o menor”.

Dentro del programa de “esenciales”, hay productos que pueden faltar en la mayoría de las casas sin que se note demasiado su ausencia, o para los que resulta simple encontrar un sustituto, como por ejemplo el chipá de fugazzeta o la sémola de cocción rápida con espinaca, y resultan ser los que más fácilmente se encuentran en las góndolas .

Esto no sucede con el aceite o la leche, para esta última otro gran supermercado de la provincia sugiere comprar solo tres por cliente, a fin de mantener el stock durante más tiempo, y en el primero de los casos puede leerse en el espacio en donde debería estar el producto un cartel que anuncia “estamos trabajando con el proveedor para que regularice su entrega”.

Ante los faltantes, la Secretaría de Comercio Interior prepara una app para que los consumidores puedan denunciar de forma simple las posibles irregularidades. La misma estará operativa en julio y permitirá enviar un formulario y adjuntar fotos a modo de prueba. En caso de que el comercio se encuentre realmente en infracción deberá pagar $10.000 por cada producto ausente. No obstante, en los primeros días del lanzamiento del programa la Dirección de Fiscalización y Control de la provincia no encontró faltantes que no estuvieran autorizados, aunque sí hubo problemas para encontrar las debidas señalizaciones.
En la provincia, los operativos están a cargo de 50 inspectores de la misma dirección, más un número similar de fiscalizadores municipales y, a su vez, los consumidores pueden realizar denuncias de forma telefónica al 148 (opción 3). 
Precios de referencia

Si dentro de la canasta de 64 productos que integran los esenciales se consideraran solo aquellos que más comúnmente se encuentran en los hogares, dejando de lado galletitas dulces (sustituibles por galletas de agua y mermelada o manteca, por ejemplo), la lista se reduciría bastante y la canasta quedaría compuesta por no más de 15 artículos (leche, mermelada, puré de tomates, arroz, té, azúcar, yerba, fideos, galletas de agua, harina, yogur, cacao, jardinera -si se quieren incluir vegetales-, pan rayado y aceite), por un valor total de $684,59.

Lo mismo sucede con el té, los fideos, el azúcar, el yogur y otros productos por lo que los esenciales parecen ser más un precio de referencia a partir del cual mejorar la oferta y llevar a los consumidores hacia otra marcas.

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