El gobierno argentino negocia a dos bandas para tratar de garantizar el abastecimiento de gas durante el próximo invierno. Como la cotización del Gas Natural Licuado y los combustibles líquidos se disparó en medio de la invasión rusa a Ucrania, lo que busca Argentina es que Bolivia incremente los envíos de gas, pero para ello no solo está negociando con el gobierno de Luis Arce sino también con la administración de Jair Bolsonaro ya que Brasil resignaría parte del gas que le envía Bolivia para que pueda ser importado por Argentina.

Técnicos de la Secretaría de Energía y de la empresa estatal IEASA vienen negociando el tema desde hace varias semanas con sus pares de Bolivia y Brasil y ahora aparecerán en escena las primeras líneas de los respectivos gobiernos para sellar un acuerdo.

El presidente de Bolivia visitará Argentina el próximo jueves y el tema energético será una de las prioridades. A su vez, el ministro de Economía Martín Guzmán viajará a Brasil para entrevistarse el viernes próximo con su par de Energía, Bento Costa Lima. El encuentro con Costa Lima será el segundo en poco tiempo, tras la reunión que mantuvieron en París hace un par de semanas, donde analizaron la integración energética regional.

“Argentina y Brasil deben liderar una agenda de integración energética regional y, para ello, continuaremos trabajando en conjunto”, dijo Guzmán durante aquella reunión celebrada en el encuentro de la Agencia Internacional de Energía (AIE). En la reunión, el ministro estuvo acompañado por el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, y el subsecretario de Planeamiento Energético, Santiago López Osornio, quienes también vienen participando activamente en las conversaciones.

El embajador Scioli brindó detalles de la agenda que se abordará en Brasil. «Así como trabajamos en conjunto en cuestiones vinculadas al arancel común, ahora vamos a profundizar la integración energética», indicó. En este sentido, recordó que la Argentina fue «muy solidaria con Brasil el año pasado, con su sequía y la caída de la producción hidroeléctrica». «Ahora lo que buscamos es que ellos nos ayuden con la provisión de gas, sin que eso implique una merma del fluido que usan para su propio consumo», añadió.

Scioli anticipó que su Embajada, junto con el ministro de Economía, Martín Guzmán, “iniciaron gestiones y ya tuvieron una reunión con el ministro de Minas y Energía brasileño (Bento Costa Lima) para que se puedan tener por parte de Brasil algunos millones de metros cúbicos más durante el invierno que después se lo compensaríamos”. El embajador explicó que el acuerdo “está encaminado” y que, “en términos prácticos, Brasil cedería una parte de sus importaciones de Bolivia”.

¿Cómo es el acuerdo?

Argentina viene negociando con Bolivia desde hace varios meses una adenda al contrato original de provisión de gas firmado en 2006.

El contrato prevé que Bolivia tiene que enviar en invierno 14 millones de metros cúbicos por día, pero el país vecino había anticipado que ni siquiera estaba en condiciones de llegar a enviar 12 millones, lo mínimo que necesitaba Argentina en función de las proyecciones iniciales realizadas por la Secretaría de Energía. Incluso trascendió que debido a la declinación de sus yacimientos ni siquiera podría enviar 10 millones de metros cúbicos diarios. Sin embargo, en las últimas semanas la negociación modificó su curso cuando Argentina sumó a Brasil a la negociación, país que también le compra gas a Bolivia.

Luego de la sequía que enfrentó Brasil en 2021, las lluvias registradas el mes pasado recompusieron los embalses de su complejo hidroeléctrico. A raíz de esa situación, el gobierno de Bolsonaro se mostró dispuesto a resignar parte del gas que importa de Bolivia y de ese modo beneficiar a Argentina. Todavía no está claro cuánto es el gas que podría llegar de Bolivia con el nuevo esquema. Algunas fuentes señalan que podrían llegar 14 millones de metros cúbicos por día y otras hablan de 16 millones.

El precio del gas boliviano se calcula a partir de una fórmula que toma como referencia los precios internacionales del petróleo y derivados. En la actualidad cotiza en torno a los 8 dólares por millón de BTU, pero en el nuevo acuerdo se establecerá que lo que llegue por encima de los 10 millones de metros cúbicos tendrá un premio adicional que elevará el precio 10 dólares, llevándolo a 18 dólares por millón de BTU. Igual seguirá siendo mucho más barato que el Gas Natural Licuado que se importa por barco. IEASA compró la semana pasada 8 barcos para que lleguen en mayo y principios de junio y pagó ese gas a 39 dólares por millón de BTU en promedio, con picos de 45 dólares.

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