Economía y el Banco Central junto a los técnicos del Fondo Monetario están terminando de pulir los detalles finos del acuerdo para que en los próximos días pueda haber una versión final del documento con la letra chica.

El Gobierno avanza para cerrar la negociación técnica con el Fondo Monetario Internacional. Se realizaron reuniones en la Quinta de Olivos entre el presidente Alberto Fernández, el Ministro de Economía, Martín Guzmán, el titular del Banco Central, Miguel Pesce, y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra. En el equipo económico se estima que en marzo entrarían alrededor de 7500 millones de dólares del FMI, luego de aprobarse el Acuerdo en el Congreso y en el directorio del organismo. Ese monto sería el primer desembolso para que el país sume divisas y haga frente al pago de una cuota de la deuda original.

Los funcionarios están terminando de pulir los detalles finos del acuerdo para que en los próximos días pueda haber una versión final del documento con la letra chica. Estos detalles irán junto con los lineamientos principales del acuerdo anunciado hace dos semanas. En este cierre se incluirá la forma en que el Gobierno implementará las metas acordadas con el Fondo para el déficit fiscal, la asistencia monetaria y la acumulación de reservas.

Una posibilidad es que esta semana termine de elaborarse la versión final y que el acuerdo -si es aprobado en todas las instancias necesarias- se anuncie el primer de marzo con el inicio de las sesiones legislativas. Para el equipo económico el cierre efectivo sería antes del 22 de marzo, fecha en que vence un pago importante al FMI, y para el cual se pide que haya un entendimiento que le permita al país recibir el desembolso del Fondo para poder hacer el repago. Todo esto ocurre en el contexto de la negociación del Extended Fund Facility (EFF).

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Entre las negociaciones que siguen abiertas se encuentra cuál sería el monto que el Fondo enviará trimestralmente. Se estima que el primero de los envíos sería por unos 7500 millones de dólares, y de ese total cerca de 4500 millones irán en forma directa a sumar reservas de BCRA, con el objetivo de fortalecer el nivel de divisas disponibles.

Del monto que entraría, una parte es una devolución de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que desde el organismo de crédito habían enviado a partir de mitad de año pasado al país y fueron usados durante los últimos meses para repagar la deuda. La otra parte sería el desembolso con el que se pagará el vencimiento del crédito original que cae durante la segunda mitad de marzo.

Entre el dinero que entrará, además de los giros del FMI, se espera la llegada de divisas de otros organismos multilaterales. Por caso, del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y la CAF, entidades que destinarán recursos para financiar proyectos y obras de infraestructura. Se espera que estos fondos colaboren para compensar un menor financiamiento monetario para el Tesoro.

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Lineamientos del acuerdo

En líneas generales, el Gobierno acordó con el Fondo un crédito de facilidades extendidas para poder afrontar el resto del megapréstamo de 44.500 millones de dólares que recibió la administración de Mauricio Macri.

Esa operación tiene vencimientos por 18 mil millones de dólares este año y otros 19 mil millones de dólares en 2023, montos que resultan imposibles de pagar para el país. Para afrontarlos, el FMI vuelve a prestar plata con otros plazos de devolución.

El nuevo crédito sería similar al recibido por Macri pero el plazo de devolución es de diez años. Los fondos ingresarán a medida que lleguen los vencimientos del crédito de 2018, aunque también van a incluir los últimos desembolsos de capital que pagó el Estado argentino el año pasado.

Antes de liberar los fondos, el FMI hará una revisión trimestral de las cuentas para ver en qué medida se viene cumpliendo lo acordado. Se trata de una instancia que históricamente ha sido muy traumática, puesto que la estabilidad cambiaria pasa a depender de las palabras del organismo, nuevo juez de la economía local.

El período de desembolsos del acuerdo es de dos años y medio, con 10 revisiones trimestrales. A partir del año cinco, el país tiene que comenzar a hacer pagos netos. La etapa de acuerdo mutuo sobre las políticas a adoptar en principio termina a fines de 2024.

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