El nuevo desafío del Muñeco, Carrascal

El técnico más ganador de la historia de River es un experto en esto de saber esperar a aquéllos a los que él mismo denominó “proyectos a largo plazo” cuando llegaron al club. Y los ejemplos sobran: cobijó al Pity Martínez hasta que se convirtió en héroe en Madrid, y también a De La Cruz, al que llevó despacio desde agosto de 2017 y recién este año se volvió titular indiscutido en el 11.

Pero el DT asumió un nuevo desafío. Porque al pedirle a la CD que haga uso de la opción de compra por el 90% del pase de Jorge Carrascal, el Neymar colombiano que llegó a préstamo (500 mil euros) a principio de 2019 desde el Karpaty Lviv de Ucrania, iniciará un nuevo camino en el que deberá apelar a su docencia futbolística para darle forma a este proyecto de 21 años, zurdo, con atisbos de crack, y por el que River pagará 2,5 millones de dólares para que deje de ser una promesa y se llegue a transformarse en una realidad.

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Más aún sabiendo que el mediocampo sufrirá la baja de Exequiel Palacios -y podrían ser más- para 2020 (su destino, el Bayer Leverkusen) y Carrascal cuenta con un perfil similar al del Tucu, aunque con un poco más de intensidad ofensiva. Por eso es que Gallardo intentará aprovecharlo y que encaje en el equipo tal como supo hacer con el Pity, quien cuando llegó con 21 años desde Huracán y a cambio de 40 millones de pesos, tardó en acoplarse, fue objeto de murmullos y críticas pero con la banca del DT terminó dejando su apellido marcado en la historia grande del club. Tiempo después, el que también debió atravesar un período de adaptación fue Nacho Fernández: arribó a los 26 años desde GELP, a cambio de 2,1 M de dólares por el 70% de su ficha y fue de menor a mayor en su rendimiento hasta convertirse en el cerebro de River. Pisculichi, en el inicio del ciclo, fue otra ficha del DT aunque en su caso justo antes de que empezara la curva descendente. Ahora es el turno del Ney colombiano, quien no le teme a ningún desafío… “Presión era jugar en mi barrio, en Cartagena, donde el que perdía se agarraba a cuchillazos con el rival”, lo contó  hace unos meses. Listo para ir a la guerra, Napo…

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