El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan José Bahillo, adelantó que el Gobierno evalúa refinanciar pasivos e instrumentar facilidades impositivas para los productores de granos y ganado, que tardarán entre siete y 12 meses en recomponer su ciclo productivo.

El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan José Bahillo destacó este sábado la reunión que mantuvo el viernes último el Gobierno con la Mesa de Enlace, donde se escuchó de “primera mano” la situación del sector, impactado por la sequía; y aclaró que más allá de las medidas que se tomarán en las próximas semanas, “los ciclos productivos no se recomponen en quince días o una semana”.

“Lo que hay que entender es que, más allá de que la lluvia ahora obviamente trae alivio y algo de tranquilidad, y que se puede sumar alguna otra lluvia la próxima semana, los ciclos productivos no se recomponen en una semana ni en quince días”, explicó Bahillo en diálogo con Radio Continental.

El funcionario, al ejemplificar los efectos a mediano plazo de la sequia, citó la situación de la ganadería y los granos.

«Para el ternero que nos va a faltar en marzo porque la vaca no se preñó por la falta de disponibilidad forrajera y por no tener su estado corporal acorde, habrá que esperar un año para volver a tenerlo porque el período de preñez de más de 280 días no se puede acortar”, señaló.

Del mismo caso, ilustró con la situación del maíz “que de marzo a mayo no vamos a tener”, al igual que la del trigo, para el cual “habrá que esperar mínimamente 10 u 11 meses más” para una “cosecha normal”.

“Hay dos ejes que hay que ir atendiendo. Por un lado, ver cómo se reemplazan esos ingresos que van a faltar en el Estado, pero también ver las utilidades de los productores”, manifestó Bahillo.

Sobre esto último, afirmó que desde el Estado se trabajará para que “los productores no se salgan del sistema y dejen de ser productores, tanto los pequeños, como los medianos y los de mayor capacidad”.

Para ello, anticipó que se estudiará la generación de “herramientas para refinanciar pasivos” y el financiamiento “a tasas bajas” para el capital de trabajo de la próxima campaña, además de “ver todas las facilidades impositivas que se les pueda acercar a los productores».

El viernes último el ministro de Economía, Sergio Massa, junto con Bahillo y otros funcionarios gubernamentales, recibió a los representantes de las entidades de la Mesa de Enlace y de la Mesa Agroalimentaria Argentina.

Allí se acordó que ambas partes entablarán una serie de reuniones técnicas la próxima semana para terminar de definir un paquete de medidas para el sector que será anunciado el 1 de febrero.

Bahillo adelantó que algunos de los puntos “a analizar”, en materia financiera y fiscal será el anticipo del Impuesto de Ganancias para el sector, además de “la suspensión de los juicios de ejecución fiscal y de los embargos y la modificación en la calificación de los productores de acuerdo con las resoluciones que emita el Banco Central”.

“Estamos viendo de qué manera podemos trabajar con las provincias con transferencias para que se generen fondos rotatorios para llegar lo más rápido posible a los productores”, precisó el funcionario.

De esta forma se buscará “tener una agenda de trabajo y una batería de medidas que permita paliar esta situación, y que el productor pueda seguir sembrando y trabajando más allá de la situación crítica por la cual está pasando hoy”.

“Tenemos una semana intensa de trabajo y a la brevedad ya deberíamos estar anunciando e implementando las medidas que se decidan tomar”, reiteró.

Del mismo modo, el funcionario subrayó que el Gobierno ya tenía conciencia de la situación, previo al encuentro.

“No es que lo vimos el viernes sino que ya lo veníamos viendo y analizando. Por eso convocamos a otros funcionarios de áreas como el Banco Nación porque sabíamos que uno de los temas era la refinanciación”, dijo el titular de Agricultura.

Además de las medidas generales que se encuentran en estudio para el agro, Bahillo también se refirió al precio de la carne.

Afirmó que “el precio de kilo vivo se amesetó” mientras que “la inflación se aceleró” desde abril pasado, pero que desde noviembre ambas tendencias “se emparejaron”:

“Esperemos que se recomponga el precio de la carne y que esto sea gradual y sostenible. Me parece que es lo mejor para el sector y la cadena”, concluyó.