El diagnóstico de cáncer de mama golpeó con dureza la vida de Claudia Maccioni, una joven de 28 años. Pero su pasión por la fotografía, la fuerza de su alma y el amor que siempre la rodeó, fueron los ingredientes para entablar la pelea y crear su libro Claudia: Un año de mi vida.

 

”Lo que más me asusta es la falta de certeza, el no saber que va a pasar, qué vas a sentir”, explica en su libro. Miedo, tristeza, dolor, incertidumbre; palabras que todos queremos tener lejos, no sentirlas ni vivirlas, a Claudia la fueron rodeando. Sin embargo, ella puso freno a esos pensamientos. Se limpió de los colores oscuros. Miro a su alrededor. Invitó a su mejor amiga, la cámara de fotos, y juntas zarparon a luchar contra el cáncer. ”No hay que esperar vivir después del cáncer, hay que aprender a vivir y disfrutar de cada momento”, afirma. Por esa razón, el mismo día que recibió la noticia, decidió que iba a fotografiar todo lo que ocurriría de ahí en adelante para reflejar la fuerza de la enfermedad pero por sobre todo, la luz que irradiaría su actitud ante cada escalón a subir.

Pero Claudia no peleó en soledad, escondida ni esquivando a los suyos. El amor de su entorno le dio el valor y la serenidad que ella necesitaba. ”El día de la operación mis familiares y amigos estaban todos en el pasillo esperando mi llegada con una sonrisa infinita; parecía la recta final de un maratón”.

La inevitable pregunta es ¿por qué a tantas mujeres les toca superar este obstáculo? ”Suena a tópico, pero de todo se aprende. Evidentemente, nadie quiere estar enfermo… pero cuando te toca, tu escala de valores da un giro y empiezas a priorizar, a valorar lo que tienes y a disfrutar de las pequeñas cosas”, asegura la fotógrafa. La aptitud de Claudia es un ejemplo de valentía y esperanza. Descubrió que en la vida no es todo color de rosa, pero le dio el color que ella quiso. No sólo fotografió la evolución de su tratamiento para ayudar a otras mujeres que pasen por una situación similar, sino que también decidió que todos los beneficios de la venta de su libro —que se puede adquirir en www.claudiamaccioni.com—sean íntegramente donados a la Fundación Fero, una organización privada sin ánimo de lucro, que tiene como objetivo contribuir a la investigación oncológica.

 

Si las palabras enemigas están ganando territorio en tu vida o sufriste un golpe y la carga del dolor te hace difícil el andar, entonces es tiempo de parar y volver a enfocar.
Lucí tu mejor expresión. Encendé la luz para cada paso que vas a dar y comenzá a recopilar tus imágenes de mayor calidad. Porque atravesar una dura batalla, llena de paz y optimismo, merece ser contado.

 

Por Carolina Inés Nygaard

fuente: estarbien.com

 

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