¿Probarías?: lanzan agua saborizada con gusto a vino y sin alcohol

Durante años, esta categoría estuvo dominada por sabores como limonada, manzana y naranja. Cómo es la nueva tendencia que mezcla agua y vinos

Limonada, pera, durazno, naranja y… ¿vino? La categoría de las aguas saborizadas se está viendo revolucionada con un nuevo producto sin alcohol cuyo color y sabor son el resultado de los residuos de la uva que utilizan las bodegas para producir esta tradicional bebida.

En un informe elaborado por el Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA), los expertos destacaron que “el vino puede ser una bebida muy versátil, puede adaptarse a distintas ocasiones, ya sea con comida o sin ella, puede beberse durante el día o la noche y encontrarse en distintos tipos de envases, sólo que el consumidor no ha sido educado para que aprecie todas sus versiones, pero eso está cambiando”.

En este mismo informe, en el que relevaron diferentes tendencias de consumo -como vino en lata, en barriles o cervezas elaboradas con el aporte de uvas-, hicieron especial foco en las nuevas aguas saborizadas.

La marca es O.Vine, la cual se presentó recientemente en el Fancy Foodl Show de Nueva York, un evento dedicado a la industria de los alimentos.

“Su color e ingredientes derivan de los residuos de uva utilizados para la elaboración de vinos tintos o blancos. La bebida ofrece los beneficios para la salud de los antioxidantes, sin el alcohol. Además, al reciclar el exceso de ingredientes del vino, el producto es ecológico”, indicaron desde el OVA.

Incluso, en la publicación especializada The Drink Business se hicieron eco de este nuevo producto, que proviene de viñedos con certificaciones de sustentabilidad y está disponible en sus versiones con y sin gas.

Además, viene en sabor vino tinto, para lo cual se utilizan uvas Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Petit Verdot; y blanco, logrado a partir de las cepas Riesling y Gewürztraminer.

“El desarrollo de O.Vine fue extremadamente desafiante”, afirmó a The Drink Business Anat Levi, CEO y fundador de Wine Water, compañía responsable de comercializar esta bebida.

“Basados en nuestra experiencia en la vinificación, diseñamos tecnología patentada y técnicas especializadas. Estos métodos previenen la oxidación, el principal obstáculo para mantener la bebida fresca y estable en el estante, sin alcohol y sin conservantes”, indicaron.

“Nuestra misión era crear una sensación de agua pura que no solo inspire a los consumidores a apreciar los complejos sabores y aromas del vino, sino que también aprovecha los principios sostenibles al reutilizar las pieles y semillas de las uvas de vino que aún quedan en el proceso de vinificación”, explicó Tal Leizer, CEO de Practial Innovation, una compañía de origen israelí que estuvo detrás del proceso.

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