La falta de confianza y una confusión generalizada, son dos de las principales razones por las que la gente no disfruta más del mundo del vino. Para aprender a evaluar un vino, el primer paso es encontrar un vino que te guste. Para muchos, este es el principio y el final; seguirán comprando ese mismo vino durante toda su vida y dejarán de probar otros, tan buenos o mejores, una pena. Sólo necesitas tener un poquito de curiosidad para dar el siguiente paso: Probar nuevos vinos. Practicar, es clave; aprender a evaluar un vino es, tratar de identificar aromas, sabores y llegar a diferenciar variedades en particular, o cupages concretos. Catando más, y más vinos, hará que, poco a poco, afines tus sentidos y todo resulte más sencillo.

Para disfrutar del arte, tienes que aprender a observarlo; para disfrutar de la música tienes que aprender a escucharla; y para disfrutar del vino, tienes que aprender a beberlo. No hace falta ser experto en nada para saber qué es lo que te gusta pero, es más fácil dar con tu estilo si puedes identificar ciertas particularidades, y eso, sólo se consigue con la práctica.

El gusto es algo muy personal pero, has de cultivarlo y desarrollarlo. De jovencillo, la música clásica, no me decía nada, hasta que un día, un amigo me dijo que escuchara ”The Right of Spring” de Stravinsky y que cambiaría de opinión, y efectivamente, fue todo un descubrimiento. Lo mismo me paso con el vino. Al principio me costaba entender los Riesling; Para llegar apreciarlos tuve que catar riesling de Alemania, Alsacia, Australia y Nueva Zelanda y mira por donde, con tanta práctica desarrollé un gusto especial por esta variedad y ahora, es una de mis favoritas.

Aprender a evaluar un vino no significa tener que saber reconocer todo lo bueno de un vino, sino algo todavía más importante, sus faltas. Hay muchos vinos en el mercado y no todos son buenos, y esto se debe a que no todos los enólogos saben hacer buen vino, y a problemas adyacentes que podrían afectar a la calidad, tales como el corcho o las condiciones en las que se ha conservado. Es fundamental aprender a reconocer este tipo de faltas. Identificar cuando un vino tiene corcho, ya es un paso importante. Piensa que se trata de tu dinero.

Hay vinos para todos los gustos. Aprender a evaluar un vino, te ayudará a identificar tu estilo y encontrar tus favoritos. Para tener una visión general te recomendaría que empezando por el ”viejo mundo” te quedarás con Francia y sus clásicas Chardonnay y Cabernet Sauvignon; en Alemania con sus Riesling; en Italia con Sangiovese y Pinot Grigio; Y en el ”nuevo mundo” con Nueva Zelanda su Pinot Noir y Sauvignon Blanc; Australia con su Shiraz y Chardonnay; Chile con su Cabernet Sauvignon y Chardonnay y Argentina con su Malbec y Torrontes. En esta breve y escueta selección esta lo más representativo de algunos de los países más significativos en el mundo del vino, con multitud de opciones para catar, evaluar y valorar.

Esta es una buena forma de comenzar a aprender a identificar nuestros gustos pues ya tendremos una perspectiva mucho más amplia a partir de la cual decidir nuestros estilos favoritos.

Mark ONeill es fundador de TheWinePlace.es y experto en vinos internacionales.

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