La propuesta descrita en el proyecto Skinput  es una variante de otras técnicas que ya están siendo desarrolladas para utilizar gestos y movimientos como métodos para manejar ordenadores. La particularidad de Skinput es que no hay sensores tipo guantes ni cámaras que analicen los gestos que está realizando el usuario.

En su lugar la interacción se realiza simplemente tocando ciertas partes del cuerpo humano. Por ejemplo, en el prototipo desarrollado por el equipo de investigación se utiliza principalmente el brazo. Al tocar (o dar un ligero golpe) con un dedo en distintas partes del antebrazo, en la mano o en los dedos se generan ciertas ondas de choque, diferentes en cada caso (debido a las distintas densidades de hueso, músculos y grasa), que se desplazan a lo largo de éste.

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Una serie de sensores situados en el brazo y calibrados previamente son capaces de detectar esas ondas y en función de sus características determinar de dónde proceden, es decir, en qué dedo o de qué parte de la palma de la mano o del antebrazo se ha “pulsado”.

De este modo se puede, por ejemplo, controlar un reproductor de música sin sacarlo del bolsilo: dos toques en la palma de la mano para reproducir, un toque en el meñique para pasar a la siguiente canción, etc.

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Se puede ver un vídeo de demostración en

* Skinput: Appropriating the Body as an Input Surface (YouTube, 3 min.)

Aunque en el vídeo se combina el sensor de Skinput con un proyector para que se vea la respuesta, realmente éste no sería necesario en muchos casos.

Precisamente una de las ventajas de usar el cuerpo como dispositivo de entrada es que gracias a la propiocepción -la percepción que se tiene de uno mismo y de dónde está localizada cada una de las partes del cuerpo- es posible alcanzar con total precisión casi cualquier parte del cuerpo: una oreja, la punta de la nariz o zonas concretas del brazo sin necesidad de mirarlos, siquiera de pararse a pensar cómo llegar a ellas.

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La otra ventaja es precisamente ésa, que se puede hacer funcionar el sistema sin utilizar la vista, bien porque se estén haciendo otras tareas a la vez o porque no haya luz ambiente. Otra ventaja de Skinput es que la mano está siempre “a mano” y es siempre la misma, de modo que “nos resulta familiar” a la vez que sirve como elemento de interacción común para distintos dispositivos electrónicos.

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