La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) subirá próximamente a Internet las especificaciones de un hardware desarrollado por sus investigadores para que pueda ser utilizado por la industria nacional. Siguiendo los planos diseñados por los ingenieros electrónicos, las pymes nacionales podrán fabricar sus propias plaquetas que luego podrán ser utilizadas para la industria automotriz, agricultura, ganadería, seguridad, señalización e iluminación, entre otras áreas.

Este elemento podría remplazar las soluciones informáticas que muchas veces son importadas; y para una pequeña empresa nacional podría significar un ahorro de entre unos 500 mil pesos a un millón, aseguró el director del proyecto de la Computadora Industrial Abierta Argentina (CIAA), Ariel Lutenberg.

El modelo de plaqueta electrónica que estará disponible gratuitamente bajo la modalidad ”hardware libre” incluye un micro-controlador y puertos de entrada y salida. ”La idea era buscar alguna forma de apoyar el desarrollo de valor agregado en los productos de las industrias nacionales, mayormente pymes, pero no solo del área de electrónica, sino sobre todo de otras industrias que necesitan electrónica para ser más competitivas”, explicó Lutenberg.

”Detectamos que muchas empresas importan soluciones con precios muy elevados, y con el paquete cerrado de tener que depender de la empresa extranjera para su mantenimiento”, destacó el ingeniero, quien remarcó que ”hay empresas que no incorporan electrónica a sus procesos por desconocimiento”. Ahora, además del ahorro económico, quienes usen la CIAA contarán con el soporte de la comunidad de desarrolladores de la Asociación Civil de Sistemas Embebidos (ACSE) y se espera que también con el de las facultades de Ingeniería de las universidades públicas de todo el país.

La CIAA es un desarrollo impulsado desde el Laboratorio de Sistemas Embebidos de la Facultad de Ingeniería de la UBA (FIUBA), ACSE y la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL). Además cuenta con el apoyo de los ministerios de Industria, de Ciencia y Tecnología y de Educación de la Nación, y de varias empresas e instituciones afines.

”La diferencia con la misma solución que se compra en el exterior es que todo está disponible en Internet en forma gratuita, y cualquier empresa puede acceder a esa información y utilizarla como le parezca”, precisó Lutenberg, quien concluyó que ”es un sistema libre, gratuito; el riesgo tecnológico es mínimo, y es muy fácil dar soporte”.

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