Científicos de la Universidad Estatal de Washington crearon un líquido con masa negativa que contradice la segunda ley de movimiento de Isaac Newton. Cómo lograron la materia y su imprescindible potencial en el futuro

Isaac Newton postuló tres leyes de movimiento. En la segunda, la ley fundamental de la dinámica, el célebre físico explicó que una fuerza es igual a la masa de un objeto multiplicada por su aceleración. Por tal motivo, si alguien empuja un objeto, el mismo se aleja de quien lo impulsó.

El postulado hoy resulta obvio por su arraigo a través del tiempo. Sin embargo, un invento reciente que tuvo como responsables a físicos de la Universidad Estatal de Washington contradice el enunciado. Desafía las leyes de la física. Cuando se empuja el objeto, no se aleja. Al contrario, se acerca a la persona.

El descubrimiento, publicado en la revista Physical Review Letters, de acuerdo a su autor Michael Forbes, podría ayudar a comprender algunos fenómenos del universo que en la actualidad son difíciles de estudiar como las estrellas de neutrones, los agujeros negros y la energía oscura.

El equipo de científicos logró establecer las condiciones de laboratorio necesarias para crear un líquido con masa negativa. Enfriaron los átomos de rubidio a solo una fracción por encima del cero absoluto. Como resultado, obtuvieron un condensado llamado Bose-Einstein, que aplica a materias cercanas al cero absoluto. En este estado, predicho por Satyendra Nath Bose y Albert Einstein, las partículas se mueven muy lento y se comportan como ondas. A su vez, se sincronizan y se mueven al unísono sin perder energía.

La intención era revisar algunos de los conceptos físicos más consolidados. Para lograr las condiciones ideales, utilizaron láseres para ralentizar las partículas y permitir, de ese modo, que las partículas calientes escaparan como el vapor, enfriando la materia.

Para crear la masa negativa, los investigadores aplicaron un segundo conjunto de láseres que golpeaban los átomos de un lado a otro y cambiaban la forma en que giraban. Ahora, cuando el rubidio se precipita lo suficientemente rápido, reacciona al revés. “Una vez que se empuja, se acelera hacia atrás. Parece que el rubidio golpea una pared invisible”, señaló Forbes.

La técnica utilizada por los investigadores evita algunos de los defectos subyacentes encontrados en intentos previos de comprender la masa negativa. “Lo primordial es el control exquisito que logramos sobre la naturaleza de esta masa negativa, sin ninguna otra complicación”, remarcó Forbes. “Proporciona otro ambiente para estudiar un fenómeno fundamental que es muy peculiar”.

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