Hasta ahora, lo más importante ha sido ser visible en estas plataformas y atraer a nuevas audiencias, así como intercambiar contenido y crear conversación en torno a las noticias que generan los periódicos. Sin embargo, el siguiente paso, como se plantea Tenore, es obtener la contrapartida económica de esa presencia.

Las fórmulas para lograr beneficios económicos de estas herramientas son diversas. La autora del artículo se refiere a tres: The Austin American-Statesman está usando su cuenta en Twitter para vender «tuits» a las empresas locales que pueden hacer publicidad a través de esa cuenta. Este método es positivo para ambas partes, el periódico puede llegar a más usuarios y los anunciantes, a más clientes. A esto hay que añadir que las empresas pequeñas, que no tienen presupuestos para grandes campañas publicitarias, pueden costear este tipo de anuncios que, además, tienen una ventaja, que no son intrusivos, algo de lo que se suelen quejar la mayoría de los lectores, según destaca el responsable de medios sociales, Robert Quigley.

Las condiciones que se requieren a los anunciantes son:
-Que se limiten a dos los «tuits» por día;
-Que los «tuits» sean de 124 caracteres para permitir los «retuits»;
-Quigley revisa todos estos mensajes antes de su publicación;
-Los «tuits» deben llevar pareja una acción (por ejemplo, si anuncia un nuevo bar, invitar al cliente a visitarlo);
-Se debe dejar claro en cada «tuit» que porta contenido publicitario, para así dejar claro que es un anuncio y no un contenido del periódico;
-Tienen que estar relacionados con el entretenimiento.

Otro modelo es el que aplica The Huffington Post, que va a poner en marcha una empresa que permite a los anunciantes pagar por «tuits» y comentarios. El responsable financiero del periódico, Greg Coleman, ha asegurado que esta oferta debe ser parte de la conversación que se genera en la Web «de una manera transparente».

Finalmente, The New York Times está usando Facebook y Twitter para permitir a los anunciantes llegar a los clientes que acceden al contenido de la edición digital través de las redes sociales. Los anunciantes pueden adquirir una cuota de entre el 25 y el 50% de estos lectores. Además, el periódico vendió a un anunciante un programa que incorpora las entradas en Twitter a la publicidad digital. La responsable de Marketing, Denise Warren, ha asegurado que es evidente que los anunciantes están buscando ideas creativas en torno a las redes sociales y esto ha ganado interés en los últimos meses. «No es ya ningún secreto que el consumidor está interesado en las redes sociales y comunidades en internet», ha indicado.

fuente: ABC.es

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