Alberto Giacometti nació en Borgonovo, una ciudad suiza fronteriza con Italia y creció en un ambiente vanguardista: su padre había sido impresionista y su abuelo, fauvista. Vivió en Montparnasse, donde empezó a asociarse con artistas como Joan Miró, Max Ernst y Pablo Picasso, además de escritores como Samuel Beckett, Jean-Paul Sartre, Paul Éluard y André Breton.

«L’Homme qui marche I» fue completado en la cumbre de la creatividad de Giacometti, y es una obra de enorme tamaño pero con gran riqueza en el acabado de la superficie. Capturando un momento en el movimiento de la figura, Giacometti crea a la vez una imagen humilde de el hombre de a pie, y un potente símbolo de la humanidad. Creada en 1961, la obra pertenecía a la colección del Dresdner Bank AG, de la cual pasó al Commerzbank AG el pasado año.

fuente: ABC.es

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