Un libro sobre el Malevo Ferreyra

 

Más inconcebible aún resultaba que semejante individuo –un funcionario público– tuviera un amplio consenso popular en su provincia. La búsqueda de esas explicaciones se convirtió en: El sheriff- Vida y leyenda del Malevo Ferreyra.

 

Indagar en la vida del ex comisario Mario Oscar Ferreyra abre la puerta a un mundo tan oscuro como fascinante, donde el personaje que él mismo se construyó –el Malevo Ferreyra– en ocasiones roza el mito. Implica recorrer buena parte de la historia de Tucumán de los últimos 70 años: los penosos trabajos de las familias cañeras, la represión al servicio de los dueños de los ingenios, la Resistencia Peronista, las primeras guerrillas, la diáspora cuando Onganía cierra once ingenios. Implica hablar de los curas del Tercer Mundo; del Tucumanazo; de la Policía adiestrada y habilitada por el Ejército durante el Operativo Independencia, en el que Ferreyra participó voluntariamente; de los motines de los canapintadas, que mantuvieron en vilo a todos los argentinos.

 

El sheriff, publicado por Editorial Planeta, es una obra más compleja que una biografía contextualizada. Ferreyra era un hombre de campo, venía de una familia de cañeros, y tanto su infancia y adolescencia como la historia de su familia conforman un paradigma para contar buena parte de la historia del azúcar, que es casi como decir de Tucumán. A veces del lado de las consecuencias, otras del lado de las causas, el Malevo atraviesa los hechos más significativos de la provincia. Y en el camino se cruza, se entrevera o se roza con nombres famosos y siniestros, como el Familiar del Diablo –“responsable” de los primeros desaparecidos–, el clan de los Gardelitos; el Mono y la Chancha Ale, actual presidente del club San Martín de Tucumán, e involucrado en la desaparición de Marita Verón; el general Bussi, el Chiche Aráoz y el Comando Atila, un grupo parapolicial ya en democracia. La violencia se desparrama en comisarías y villas de emergencia, garitos y casas; incluso en los hogares del propio Ferreyra, en un crescendo que culminó en su planificado suicidio mediático.

Sibila Camps –periodista con 32 años de experiencia, docente y autora de varios libros– llevó a cabo una exhaustiva investigación que, iniciada en 1994, incluyó numerosos viajes a Tucumán, provincia donde estuvo 14 veces en los últimos quince años. Así, El sheriff articula información recopilada en expedientes judiciales, prontuarios, legajos, diarios de sesiones legislativas, archivos periodísticos, bibliografía, entre otras fuentes. A ellas se suman los testimonios de cerca de 50 entrevistas exclusivas, incluidas largas conversaciones con el protagonista. Un libro que se planta en el personaje –por momentos, con el ritmo de una novela policial–, al tiempo que analiza las voces de una provincia que por momentos actuó como caja de resonancia de todo un país.

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