Tol -haru la nave del fin del mundo

La ciudad argentina de Ushuaia, la más cercana a la Antártida de todo el mundo, inició la construcción de la primera casa autosustentable de Latinoamérica, que utilizará energía solar y eólica para mantener la temperatura todo el año y reciclará sus propios residuos.

El proyecto, que lleva el nombre de “Tol-Haru, la nave tierra del fin del mundo”, está diseñado por la ONG Naturaleza Aplicada a la Tecnología (NAT), y cuenta con la colaboración del arquitecto Michael Reynolds, impulsor del concepto de viviendas autosustentables.

El organizador del proyecto, Mariano Torre, explicó a EFE que eligieron Ushuaia, la “ciudad del fin del mundo”, como “un símbolo” de “una nueva relación entre el ser humano y la Tierra, que no sea tan destructiva” y sea capaz de utilizar los desechos para producir nuevos recursos.

Además, Torre es nativo de la ciudad austral y agradece “con el alma” poder devolver “algo” de lo que ha recibido de su hogar.

La vivienda, diseñada por Reynolds, es un “modelo de supervivencia simple” y consiste en dos construcciones en forma de cilindro de 50 metros cuadrados, fabricadas utilizando cerca de 300 neumáticos, 3.000 latas, 5.000 botellas de plástico y 3.000 de vidrio, entre otros materiales reciclados.

LEÉR MÁS  Pilotos anunciaron un paro de 48 horas y no habrá vuelos de cabotaje jueves y viernes

A su alrededor, un armazón de cristales crea un efecto invernadero para mantener la temperatura de la vivienda constante entre 18 y 22 grados y ahorrar así energía eléctrica en una ciudad donde el invierno es la única estación del año.

Torre describe la construcción de esta vivienda, pionera en Latinoamérica, como “una semilla”, y espera que “todos los participantes vayan sembrando otras semillas en sus países, en los limítrofes y en todo el mundo”.

Hasta el extremo sur de Argentina se ha desplazado Reynolds, creador del concepto de “Naves Tierra”, que será el maestro y profesor de los participantes durante las tres semanas en las que se desarrollará el proyecto. Reynolds, que estudió arquitectura en la Universidad de Cincinnati, en el Estado norteamericano de Ohio. El plan “Tol-Haru”, inspirado en las teorías del arquitecto estadounidense, dio comienzo en 2010 y cuenta con el apoyo del gobierno de la provincia de Tierra de Fuego.

El arquitecto Michael Reynolds utiliza elementos reciclables que otros consideran basura para construir un modelo de casa sostenible, llamado “Earthship”.

LEÉR MÁS  Pronostican mucho calor y hay alerta del Servicio Meteorológico

Las casas “Earthship” las ha realizado alrededor del mundo, tras los tsunamis y huracanes en India y México, para ello utiliza botellas de plástico y vidrio, llantas de autos y otros materiales de desecho.

Su historia se narra en el documental “Guerrero de la basura”, sus viviendas son auto-suficientes, y no están conectada a los sistemas de energía, ni acueducto externos, de igual manera íntegra invernaderos que proveen de todo tipo de frutas o verduras a sus habitantes, además de un complejo sistema de filtrado de agua.

Reynolds y su equipo realizaron en India en las islas Andamán luego del Tsunami del año 2004, 14 viviendas totalmente ecológicas, mientras que en 2005, tras el huracán Rita, desarrollaron un proyecto similar en México.

Reynolds vive en una gran meseta de Nuevo México, donde tiene su cuartel general y en su casa, cultiva sus propios alimentos desconectado del mundo industrial en donde idea y diseña nuevos proyectos para ayudar a combatir el cambio climático y enfrentar nuestra dependencia a los combustibles fósiles.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here