Próvolo: uno de los hechos más oscuros en la historia de Mendoza

Se cumplen dos años desde que el caso llegó a la Legislatura. Ahora la investigación sigue en la sede del Próvolo de La Plata

La Legislatura Abierta de Mendoza tenía una nutrida actividad aquél 18 de noviembre de 2016. Eran a las 9 de la mañana, casi como un presagio de lo que estaba por venir, integrantes de la Suprema Corte de Justicia, el Procurador Alejandro Gullé, la vicegobernadora Laura Montero y la jurista Aída Kemelmajer de Carlucciexplicaron los principales puntos contemplados en la propuesta de Ley Procesal para la Justicia de Familia y Violencia Familiar en Mendoza. Fueron 316 artículos dividido en cinco capítulos, explicados paso a paso y al despedirse, la jurista Kemelmajer dejó flotando en el aire la frase: “la tutela judicial efectiva es un derecho que tiene base constitucional y se funda en los derechos humanos”.

Minutos después, el Salón de Pasos Perdidos se llenó de pibes. En el marco de la conmemoración por la convención internacional de los Derechos del Niño, se organizó en la Legislatura Abierta la jornada de reflexión “No al trabajo infantil”.  Allí, junto a la citada titular de la Casa de las Leyes, estuvieron autoridades provinciales y los autores del proyecto de ley para erradicar el trabajo infantil: la senadora Daniela García y los senadores Héctor Quevedo y Jorge Palero. Junto a ellos, tal como puede verse en la foto, estaba Luis Batistelli.

Inspirado por el espíritu de lo que se estaba viviendo allí, en defensa de los derechos de los niños, Batistelli llamó a la legisladora Daniela García a un rincón y entre señas e intérprete mediante, la joven senadora se enteró de los hechos aberrantes que ocurrían en el Próvolo. Daniela y Luis ingresaron al despacho de la Vicegobernadora en carácter de “urgente” y la pusieron al tanto de lo que estaba sucediendo. Segundos después, Laura Montero preguntó si, además de Luis, había chicos o chicas dispuestos a hacer la denuncia y Luis asintió con su cabeza. Montero tomó su celular y llamó de inmediato al Procurador de la Suprema Corte, Alejandro Gullé -que minutos antes había estado en el Salón- y le preguntó que caminos tomar para garantizar los procesos judiciales en torno a esta causa. “Hay que dar lugar a un intenso proceso de investigación para que se lleguen a definir con precisión los responsables, las responsabilidades institucionales y las fallas del sistema, No queremos un niño más abusado” dijo la vicegobernadora a su interlocutor. Ese viernes de noviembre comenzó a destaparse una de las historias más terribles y conmovedoras que vivió Mendoza en los últimos tiempos.

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Días después, Luis Batistelli dio el primer paso y en la sede de la Oficina Fiscal 15 de Luján de Cuyo hizo la denuncia correspondiente. Ese miércoles, la Vicegobernadora acompañó a Luis: “Me pidió que estuviera con él, que fuera su apoyo solidario”, dijo Montero a algunos familiares presentes. Mientras esperaba a Luis, Laura Montero fue conversando informalmente con familiares y víctimas de lo sucedido y su rostro se desfiguró con completo cuando comenzaron a llegar chicos muy pequeños. La labor de los intérpretes de lengua de señas fue fundamental para entender ese horror, casi como decir que “no hay palabras para describir tal espanto”.

La Unidad de Gestión Legislativa puso a disposición de la Justicia todos los recursos disponibles para apoyar el trabajo de la Oficina Fiscal y garantizar el proceso judicial.

Estrenada a principios de ese año en Argentina, “Spotlight” (film que en el país se tituló “En primera plana”) parecía contar de antemano una historia de esta región. Solo que en lugar de ser la Legislatura, fueron periodistas del “Boston Globe” los que lanzaron la súper investigación (2002) y que permitió detectar a 79 curas pedófilos involucrados en un millar de casos de abusos sexuales y psicológicos a chicos.

Los llamados no tardaron en llegar y hablaban de Mendoza pero también de La Plata. Por esa razón, el Poder Judicial de Mendoza libró una compulsa a la Procuración de La Plata porque esto estaba ramificándose.

Así fue como a mediados de diciembre de ese año, la vicegobernadora Laura Montero viajó a La Plata para reunirse con el fiscal Cartasegna -que por entonces tenía la Causa en aquella Ciudad- y la caja de pandora se abrió de par en par. Días después, todo se convirtió en la gran caída de fichas de dominó por todos conocida.

Así los medios de Italia y Argentina comenzaron a hacerse eco y sacar a la luz historias repetidas del pasado. Los antecedentes de abusos no eran nuevos, en Verona Italia en los años 60, se hablaba de más de 200 casos de abusos a chicos y chicas sordos y en ambos continentes, el rostro de los aberrantes hechos fue el mismo: Nicola Corradi.

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El clérigo huyó de Italia en 1984 para refugiarse en Argentina tras denuncias de abuso sexual sobre menores. Fue parte de una delegación de 120 Curas que llegaron a La Plata y Mendoza. Buena fracción de esta historia y el modus operandi están retratados en el documental ‘La Presa, silencio en el nombre de Dios’ de Hispana TV.

La Fiscalía de Carrodilla, a la cabeza de la investigación

En la Fiscalía (Seccional 47) ubicada en calle San Martín 7686 de Carrodilla por aquellos calurosos días de fines de noviembre de 2016; fueron apareciendo niños y niñas que mostraron con sus manos, sus dibujos y sus expresiones todo el espanto que habían vivido en aquél instituto. Tormentos, castigos, violaciones, maltratos, privaciones llovieron ante la mirada azorada de intérpretes y escribas del Poder Judicial. Hoy la causa avanza, con un sinnúmero notable de piedras en el camino, pero avanza porque el pacto de silencio ya se rompió.

Fueron tres los fiscales (Fabricio Sidoti, Fernando Giunta y Gustavo Stropianna) que trabajaron en la instrucción del Caso Próvolo. Los expedientes reflejan en sus miles de hojas tamaño legal; las pruebas de los denunciantes contra quienes están hoy acusados, imputados y detenidos (incluso con prisión preventiva). Están impresos los resultados de las Cámaras Gesell, la intervención del Vaticano y los manotazos de ahogado de la defensa de acusar a los intérpretes.

Están las constancias de allanamientos, investigaciones y revisiones del Instituto que contienen desde la recolección de ropa interior, material informático hasta comunicaciones epistolares entre La Plata y Mendoza tal como lo reflejó Diario Los Andes en mayo de este año.

Hace un año (2018), las víctimas realizaron un acto en la Plaza Independencia; una de las sobrevivientes del horror gesticulaba a un medio de comunicación y la intérprete decía claramente cuál eran su deseo; “que todo llegue hasta las últimas consecuencias, que se investigue a fondo sobre lo ocurrido, se castigue a los responsables. Justicia, solo Justicia”.

Fuente: Legislatura Abierta

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