El Servicio de Emergencias del Hospital Universitario Austral (HUA) recibe al menos una persona por día con un cuadro de deshidratación, provocado por la combinación de gastroenteritis más calor.

“Se vio bastante gente mayor, de más de 70 años, con deshidratación asociada a gastroenteritis”, confirmó el Dr. Gastón Oliva, emergentólogo del HUA. “Es un combo de factores: un contexto de enfermedad gastrointestinal que se manifiesta con vómitos y diarrea, sumado al calor, que provoca un aumento de la transpiración y un riesgo elevado de deshidratación”, explicó.
Reconoció que el número de pacientes en Emergencias superó “lo habitual”, pero que ninguno de los casos requirió de una internación que superara las ocho horas. “A los afectados se los hidrató con suero y permanecieron en el Hospital hasta que se sintieron mejor”, agregó el Dr. Oliva.
“La gastroenteritis no es una patología grave, pero se agrava por el calor”, concluyó.

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¿Por qué tienen más riesgo los niños y los ancianos?

La gastroenteritis es una inflamación de la membrana del intestino causada por un virus, una bacteria o parásitos. En la época estival, “la mayoría son de origen viral –afirmó la Dra. Milagros Venzano, médica clínica del HUA–. Son muy contagiosas entre las personas; otras veces se contraen por tocar superficies contaminadas y llevarse las manos a la boca, o por ingerir alimentos mal conservados. El calor aumenta los casos de gastroenteritis, tanto porque estimula la reproducción de los virus, como porque acelera la descomposición de la comida”.
La Dra. Venzano añadió que la enfermedad se caracteriza por síntomas como fiebre, diarrea y vómitos, y un aumento del riesgo de deshidratación, sobre todo cuando las temperaturas son muy elevadas y cuando se trata de niños y ancianos.
¿Por qué son más vulnerables? “Los ancianos en general no toman el líquido suficiente, especialmente porque su deterioro sensitivo les borró la sensación de tener sed. Al no sentir la necesidad, ingieren menos bebidas”, refirió la Dra. Venzano. Por su parte, que los niños tengan más riesgo de deshidratarse se explica por su superficie corporal: “La cantidad de agua en nuestro cuerpo se corresponde con el tamaño y la necesidad. Los chicos tienen menos cantidad de agua, con lo cual cualquier cambio, por pequeño que sea, es significativo. No es lo mismo que ingieran un vaso más o menos de agua”, aclaró.
La médica destacó que los síntomas típicos de la deshidratación ante los cuales prestar atención son: mareos, sed intensa, decaimiento y taquicardia (palpitaciones).
Aconsejó ingerir “más de dos litros de agua por día, en el caso del adulto” y recurrir a un profesional de la salud que indique una dieta astringente para tratar la gastroenteritis.
El Dr. Fernando Burgos, jefe del Área Ambulatoria Pediátrica del Hospital Austral, especificó que el grupo de mayor riesgo de deshidratación por gastroenteritis son los lactantes menores de un año. “La diarrea puede ocasionar una deshidratación severa que, si no se cura a tiempo, puede ser mortal. Por lo tanto, debemos tener en cuenta que la leche materna es la mejor protección para el bebé. Si el niño toma pecho, no debe suspenderse, sino por el contrario, darse con más frecuencia”, explicó.

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fuente: Hospital Universitario Austral

foto: diariouno.com.ar

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