La audiencia nº65 del IV Juicio por delitos de lesa humanidad continuó hoy con el testimonio de Francisco Aurelio Amaya – interrumpido ayer por un asueto. En la sala de debate del Tribunal Oral Nº1 también declaró Luis María Vázquez.

Amaya – militante de la unidad base denominada Constitución 1949 en San Rafael y posteriormente en el PRT- fue detenido el 15 de octubre de 1976, y luego trasladado del Cuerpo de la Policía Motorizada de Mendoza a la Comisaría 7ma de Godoy Cruz donde fue violentamente golpeado, abusado y torturado.

Indagado por el Dr. Peñalosa de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación sobre las condiciones de ilegalidad y el maltrato descripto en aquella comisaría, Amaya aseguró que por las características “sin dudas eso fue un centro clandestino de detención”. Además recordó a otros compañeros militantes del PRT actualmente desaparecidos entre ellos Santiago Illa.

En su relato, el testigo expresó haber compartido cautiverio con Seydell, Moretti, Luna y Córdoba; y señaló a los exoficiales Antonio Indalecio Garro y José Antonio Lorenzo como los encargados de trasladarlos al menos en tres ocasiones por los distintos sectores de la 7ma.

El 29 de octubre fue trasladado a la Penitenciaría Provincial junto con Moretti y Seydell a los pabellones 6, 11 y 14. En este lugar, señaló a los exoficiales Bonafede y Linares como responsables de los malos tratos y vejaciones sufridas en los traslados a la sala de castigo y a “la peluquería”, reconocida como una sala de tortura. Además recordó la presencia de un médico en ese lugar.

Amaya fue trasladado el 7 de septiembre de 1977 a Sierra Chica, y posteriormente a La Plata, Devoto, Rawson hasta recuperar la libertad el 28 de julio de 1984.

El segundo testimonio de la jornada fue realizado por Luis María Vázquez quien, a pedido de los integrantes del Ministerio Público Fiscal, puntualizó sobre su cautiverio en la Penitenciaría Provincial en las fechas comprendidas desde diciembre de 1975 a septiembre de 1976.

En el Penal coincidió con otros presos políticos entre ellos Seydell, Bustelo y Coltes. Aseguró en su testimonio sobre la existencia de una sala conocida como “la peluquería”, donde se interrogaba y torturaba a los presos políticos. Señaló entre los exoficiales a Bianchi, Bonafede, Barrios y Linares.

“Nosotros teníamos que ser destruidos física, moral e ideológicamente. Y los oficiales cumplían la función que tenían las cárceles en aquella época”, expresó Vázquez y calificó al trato recibido como salvaje y deshumanizado.

Nuevamente el testimonio fue interrumpido al suspenderse la audiencia por un corte de agua en el edificio. Por esta razón, el Tribunal solicitó un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 16 de marzo a las 9.30, en el primer piso de Tribunales Federales.

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