Para Gran Bretaña fue una operación de rutina. Pero casi coincidió en el tiempo con el reiterado pedido argentino, encabezado por Cristina Fernández ante la ONU, para dialogar sobre la soberanía de las islas Malvinas. Lo cierto es que en las últimas horas el destructor HMS Edimburgo partió hacia ese archipiélago del Atlántico Sur. Mientras las autoridades kelpers dieron a conocer su punto de vista sobre el discurso de la jefa de Estado: ”Dice que el planteo es global, pero con los únicos con los que no quiere hablar es con los isleños”, se quejaron y hablaron de ”hipocresía”.

”No estamos pidiendo que digan que tenemos razón, eso no es diálogo. Estamos pidiendo que se sienten a dialogar”, enfatizó la presidenta argentina ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Y destacó la negativa británica a sentarse a negociar tal cual encomendó a los dos países, en varias ocasiones, la ONU.

LEÉR MÁS  Paso a Chile habilitado con portación obligatoria de cadenas

En tanto, ayer a través de la red social Twitter, la administración kelper contestó: ”Argentina dice que su reclamo sobre nuestro hogar es una cuestión global, pero la única gente con la que no quiere hablar es con los isleños. ¿Hipocresía?”
La última denuncia argentina ante la ONU había sido, a principios de este año, por la militarización de la zona de las islas.

Por eso mismo, Cristina exigió en Estados Unidos ”desmilitarizar el Atlántico Sur” porque –dijo– ”es una región de paz sin tensiones étnicas ni religiosas ni de ninguna naturaleza que nos lleve a enfrentamientos”. ”No se puede tener el doble estándar permanente de que aquellos miembros que se sientan en el Consejo de Seguridad en forma permanente tienen el derecho a violar todas y cada una de las disposiciones de Naciones Unidas y el resto de nosotros, simples mortales, debemos hacer saludo y venia ante cualquier resolución del Consejo”, añadió la presidenta.

LEÉR MÁS  No hay rasgos de violencia en el cuerpo de Karen Violi según la necropsia

Sin embargo, el Ministerio de Defensa en Londres confirmó ayer, a través de un comunicado, el nuevo buque, que partió el lunes del puerto de Portsmouth, en el suroeste de Inglaterra y que ”llevará a cabo una serie de tareas en el Atlántico en apoyo a los intereses británicos en el mundo.” ”Sus tareas incluirán apoyar a países de la región del oeste de Africa en su lucha contra los narcóticos, como también llevar tranquilidad a los territorios del Reino Unido y sus dependencias en el Atlántico Sur, como las Faklands (Malvinas) y las Georgias del Sur”, prosiguió.

LEÉR MÁS  Novedades en el caso Carleti

El HMS Edimburgo remplazará al destructor de la Royal Navy HMS Dauntless, que patrulló las aguas de las Malvinas y otras islas de la región en la primera mitad de 2012. Esta será la última vez que la Royal Navy envía un destructor Tipo 42 como el HMS Edimburgo, ya que en el futuro serán desplegados buques de mayor poderío y fuerza bélica, los destructores Tipo 45.

El HMS Edimburgo es el más grande de los barcos Tipo 42 y fue botado en 1983, un año después de la Guerra de las Malvinas. Participó, entre otros operativos militares, de la guerra de Irak, en 2003.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here