La UNCUYO destinó un espacio para refugiar víctimas de violencia de género

 

Las estudiantes o trabajadoras que sufran algún tipo de violencia pueden acudir a este programa, no sólo para asesorarse sino también para obtener alguna protección, ya que se han destinado dos departamentos -por razones de seguridad no pueden darse los domicilios- como refugio para contención y ayuda. Para ello deberán acercarse al Comedor Universitario en donde funciona el área de Salud Estudiantil, o comunicarse al 4135000 interno 3334. Los casos serán evaluados y contenidos por los profesionales.

Impulsado por la secretaría de Bienestar Universitario, se presentó el programa Mujeres Libres, que busca promover la igualdad de género y autonomía de las mujeres en la Universidad. Es por ello que se ofrecerá asistencia integral a las mujeres que presenten situaciones de violencia.

“Es un gran avance. Si bien tenemos un instituto interdisciplinario de género que lleva a cabo investigaciones y que se ha pronunciado públicamente sobre problemáticas relacionadas con la mujer, esta es la primera vez que la Universidad está implementando políticas activas en defensa de los derechos de las mujeres”, señaló la secretaria de Bienestar, Graciela Cousinet, en la firma del acta-acuerdo llevada a cabo en el Comedor Universitario en el mediodia del jueves 28 de mayo.

Esta iniciativa se inscribe en el Área de la Mujer, compuesta por profesionales y mujeres militantes. Lo cierto es que hay un trabajo conjunto de médicos, trabajadoras sociales, psicólogas, abogadas.

Cousinet agregó que intensificarán el programa ya existente de Salud Sexual. Se entregará el método anticonceptivo gratuitamente a las estudiantes, incluso la pastilla del día después. “No hay nada controversial en eso. La pastilla es totalmente legal y no abortiva. El embarazo se considera cuando se anida el óvulo en el endometrio, y la píldora actúa antes, impidiendo la anidación del óvulo fecundado. La iglesia está en contra de esto, y de cualquier método anticonceptivo”, recalcó.

El programa plantea cuatro ejes. El primero, de asistencia integral; esto es, atención y asesoramiento a mujeres que se encuentran en situación de violencia. El segundo, la promoción y prevención, en el que se fomentarán campañas de sensibilización, talleres de género y derechos humanos. En esta instancia se contempla, incluso, la formación continua para los profesionales y trabajadores de la UNCUYO.

Una tercera línea de acción trabajará sobre la participación en foros y actividades artísticas y culturales. Por último, la sistematización de la información contará con un registro de las actividades para elaborar políticas públicas.

A propósito de lo anterior, Jennifer Gil, coordinadora de Derechos Humanos y Cultura, pronunció: “Tenemos la ley de erradicación y prevención de la violencia hacia las mujeres, que contempla un observatorio para poder tener estadísticas en materia de feminicidio. Hoy la Provincia no lo aplica, entonces la Universidad toma la responsabilidad de ser un centro de recolección de datos del ámbito universitario, para luego focalizar esta información en campañas y readaptación de cada unidad académica”.

“Macho” Universitario

La violencia atraviesa toda la sociedad. Y la Universidad no queda ajena a ella.

Edición UNCUYO consultó: ¿qué hacer con el varón misógino, machista, que es funcionario, colega, profesor, estudiante, con el que se convive todos los días? ¿Podrá ser sancionado un varón con jerarquía? Tres voces del ámbito académico, presentes en el acto de firma de convenio por una Universidad sin discriminación ni violencia hacia las mujeres, respondieron.

Jorge Barón, vicerrector de la UNCUYO: “Hay una larguísima historia de desigualdad de género que se está corrigiendo para llegar a la verdadera igualdad. La violencia nos degrada a todos como seres humanos. Hay que garantizar el derecho de tomar el método anticonceptivo, ejercer la orientación sexual, o decidir sobre su propio cuerpo como derecho. Todos tenemos que garantizarlo. Estamos comprometidos. La universidad toda es #niunamenos”.

Jennifer Gil, del área de DDHH y Cultura: “En el marco de este programa, la Secretaría de Bienestar firmó un convenio con el área de DDHH de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con quienes elaborarán un protocolo de acción para atender los casos de violencia de género. El objetivo principal es que cualquier comportamiento que comprenda una relación de poder, como puede ser profesor-estudiante, tenga una sanción”.

Graciela Cousinet, secretaria de Bienestar: “Los varones tienen que hacer un profundo examen de conciencia. Han sido educados en una cultura machista, patriarcal. Incluso aquellos que diciendo que no lo son, tienen actitudes y conductas discriminatorias, violentas hacia las mujeres. Hay que invitarlos a sumarse a esta lucha”.

Fuente: Edición Uncuyo / Natalia Bulacio

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