Está previsto que el propio Assange, que está en libertad condicional en el Reino Unido, comparezca ante la corte de Woolwich, donde se celebrará una audiencia en la que los representantes de la fiscalía sueca también podrán fundamentar su petición.

Tras la última comparecencia judicial, que fue de trámite, los abogados anunciaron que su línea de actuación se centrará en demostrar que la eventual entrega al país escandinavo podría desembocar en una extradición de su cliente a Estados Unidos, país donde podría ser acusado de espionaje y condenado incluso a la pena de muerte.

Según el diario El Mundo, además, el equipo legal del australiano, integrado por Mark Stephens y Geoffrey Robertson, entre otros, creen que pudo haber abuso de proceso al haber emitido Suecia una orden internacional de arresto para que su defendido fuera detenido en el extranjero cuando ni siquiera fue acusado formalmente de ningún cargo.

Por otra parte, los cargos con los que se lo relaciona podrían no ser punibles bajo la legislación británica, dado que no hay pruebas de que las mujeres que ahora lo denuncian no dieran su consentimiento a los actos sexuales.

Suecia pide la extradición de Assange para interrogarlo sobre cuatro delitos de agresión sexual que presuntamente cometió contra dos mujeres suecas el pasado agosto, en un caso que inicialmente fue archivado por la fiscalía de Estocolmo y que después reabrió la de Gotemburgo. El pasado enero, el equipo legal de Assange tachó de ”ilegal” y ”corrupto” el comportamiento de las autoridades suecas, que, a su parecer, le quieren castigar por motivos políticos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here