La muerte de Genaro Fortunato. A la mujer de 29 años le harán peritajes psiquiátricos y oftalmológicos, estos últimos para determinar si ve bien o no.

Esta será una semana clave para Julieta Silva (29) y para el rol que juegue la defensa en tratar de cambiar la carátula del caso, que por cómo está ahora podría condenar a la joven que embistió con su auto y mató a su novio, Genaro Fortunato (25), a prisión perpetua.
Se pedirán pericias psiquiátricas y oftalmológicas y, además, se conocieron los resultados del examen toxicológico que le realizaron a Julieta en la madrugada del 9 de setiembre. El dosaje arrojó que tenía 1,07 gramos de alcohol por litro de sangre, más del doble de lo que permite la Ley Nacional de Tránsito 24.449, a la que adhiere la Provincia y que prohíbe conducir cualquier tipo de vehículo con una alcoholemia superior a 0,5 gramos.

El dosaje se le realizó a la madre de dos niños la misma noche del accidente en el hospital Schestakow de San Rafael. Esto podría ayudar a la defensa a pedir que se cambie la carátula a homicidio culposo, es decir, que haya matado a Genaro por accidente, como ella lo declara. De ser así, la pena máxima podría ser de 6 años de prisión, de acuerdo con el artículo 84 bis del Código Penal. Julieta está ahora con prisión preventiva e imputada por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por su comisión con alevosía, cuya pena prevista es la prisión perpetua.
Testigos de la defensa
Esta semana la defensa de Julieta aportará testigos que reafirmen la declaración de la imputada y desvirtúen el testimonio del cuidacoches que fue determinante para la calificación de la causa.

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La defensora oficial Florencia Garciarena intentará esta semana presentar testigos que aporten elementos necesarios para apoyar la versión de Julieta Silva, quien dice que fue un accidente y que no hubo intención de matar a su ex pareja.
Las condiciones climáticas y los problemas en la vista que tiene la imputada serían dos de los argumentos que va a esgrimir la defensora para buscar una carátula más benigna que pueda mostrar que se trató de un accidente culposo. Además va a pedir, en caso de que la fiscal insista en el pedido de prisión preventiva, la morigeración con una de carácter domiciliario, por la condición de madre de la acusada.
Julieta Silva señaló en su declaración ante la fiscal Andrea Rossi que giró con su automóvil en “u” para buscar a Genaro y darle las llaves de la casa de su mamá y el celular. En su relato, insistió en que no vio el cuerpo de Genaro tirado sobre calle El Chañaral.
La defensa de Silva intentará demostrar la escasa visibilidad que existía en la zona por la lluvia que caía, y que la conductora no tenía los lentes que usaba normalmente para ver, ya que sufre de astigmatismo.
Esta semana se realizarán una serie de pericias en la cárcel con especialistas en psiquiatría, para determinar la personalidad de Julieta, y otro oftalmológico para saber a ciencia cierta el grado de dificultad que Julieta tiene en la vista.
El expediente, según se supo, está guardado en la caja fuerte de la fiscal, en su oficina.
Los hechos
Mucho se habló en la semana respecto a la causa de la discusión previa a la muerte de Genaro que hubo entre Julieta y su pareja. En principio se creyó que Julieta leyó un mensaje de la ex novia, Agostina Quiroga, y que ese fue el detonante.

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Pero la versión se cayó cuando la propia Agostina, embarazada de cuatros meses del rugbier, se presentó a declarar espontáneamente y negó haberse comunicado con Genaro. Se supo por versiones de la familia de Julieta, que no fueron confirmadas por la fiscal, que el inicio de la discusión de debió a una pelea que tuvo Genaro con dos hombres en La Mona.
Esta circunstancia habría sido decisoria para que Julieta abandonara el bar y fuese a buscar su auto, que estaba estacionado sobre la calle El Chañaral. La mujer fue seguida por Genaro, que intentó evitar que se fuera.
Allí, Julieta subió a su Fiat Idea y,según una fuente consultada, “bajó el vidrio de su ventanilla para pagarle al cuidacoches. Esto fue aprovechado por Genaro, que intentó frenar la fuga de Julieta, quien arrancó y dejó tirado al rugbier”.
El joven quedó tendido en el suelo, y cuando aparentemente intentaba recuperarse después de la primera caída la mujer recorrió 150 metros por El Chañaral hacia el norte, dio la vuelta en “u” y volvió hacia la avenida Hipólito Yrigoyen. En el camino de regreso pisó a Genaro y le aplastó el cráneo.
En ese instante, según la fiscal Andrea Rossi, el cuidacoches hizo señas para que Julieta detuviera el auto y al bajarse se dio cuenta de que lo había matado. La muerte fue instantánea, aseguraron los peritos de la policía.

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