Los datos ponen de relieve la enorme fuerza liberada por este temblor de magnitud 8,8, el quinto más fuerte jamás registrado desde que se dispone de sismógrafos para monitorizar estos fenómenos. Otras ciudades sufrieron desplazamientos durante el seísmo, aunque a una escala mucho menor. Concepción es, de hecho, el centro urbano más próximo al epicentro del terremoto.

Así, Buenos Aires se desplazó cerca de 2,5 centímetros en dirección oeste y Santiago, la capital chilena, se movió más de 27 centímetros hacia el suroeste. Otras ciudades americanas, como Valparaiso o Mendoza, también sufrieron desplazamientos significativos.

Estas conclusiones se han obtenido después de comparar datos GPS de extraordinaria precisión, tomados antes y después de producirse el terremoto por el equipo del geólogo Mike Bevis, de la Universidad estatal de Ohio. Este investigador dirige desde 1993 el Proyecto GPS de los Andes Centrales y Meridionales, diseñado precisamente para medir los movimientos y deformaciones de la corteza terrestre en esa región, especialmente interesante para los científicos ya que se trata de una zona de subducción muy activa, donde la placa oceánica de Nazca se desliza bajo la placa continental Sudamericana.

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El terremoto de febrero en Chile, asegura Ben Brooks, de la Universidad de Hawaii y co director del proyecto, ”se convertirá en uno de los más importantes, si no el que más, de los grandes terremotos nunca estudiados. Ahora tenemos instrumentos modernos y precisos capaces de evaluar estos acontecimientos y de obtener datos concretos de los cambios que ocasionan”.

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Los datos de Bevis y Brooks, reflejados en los mapas que acompañan estas líneas, han conseguido detectar desplazamientos en lugares tan alejados como las islas Malvinas o la ciudad de Fortaleza, en Brasil.

Hasta el momento, los mayores terremotos registrados desde el año 1900 se han producido en zonas de subducción, incluído el mayor de todos ellos, que se produjo en 1960 (con una magnitud de 9,5) en Chile, no demasiado lejos del que acaba de tener lugar en febrero. El segundo mayor terremoto sucedió en Alaska en 1964 y tuvo una magnitud de 9,2.

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El tercero, con una magnitud de 9,1, fue el de Sumatra en 2004, el mismo que creó el tsunami que acabó con la vida de más de 200.000 personas. El cuarto mayor terremoto de todos los tiempos, de magnitud 9, se produjo en la península de Kamcatka, en Rusia, en el año 1952.

fuente: ABC.es

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