Por Diana M. Resnicoff

 

El tema por el cual recurrentemente me consultan muchos varones es por el tamaño de su pene. Indudablemente y a pesar de la insistente información que existe al respecto y los intentos de desmitificar las “bondades” de un pene de grandes dimensiones, parece ser que la frase “el tamaño no importa”, no ha penetrado lo suficientemente hondo en la psique masculina.

 

Un mundo de fantasías rodea este tema. La sociedad, desde siempre, ha puesto en este órgano, una sobrecarga de significados, que lo han transformado en una deidad cultural por excelencia. El supuesto “saber” popular, lo hace aparecer, como la “llave maestra” del placer, tanto masculino como femenino. Numerosos jóvenes corren “desesperados y ansiosos” a medirse el pene, en algunos casos, varias veces por día y a inquirir en cuanto chat o foro aparezca por Internet, cuales son los tamaños “normales”.

 

Todos ignoran, que los tamaños “normales” tienen una enorme variación, día a día, por acción de la temperatura ambiente, por el estado de ánimo, por los métodos de medición empleados. Toda argumentación, toda explicación científica resulta inútil pues llegan a la consulta creyendo tener un pene pequeño, y que las mujeres solo buscan penes enormes.

 

Incluso muchos de los consultantes han sido “victimas” de comerciantes o vendedores de ilusiones. Publicidades en los periódicos y revistas de actualidad, promociones en Internet y televisión, exponen casos y prometen alargamientos con aparatos que cuelgan, o succionadores de vacío, o pomadas milagrosas, o inyecciones intrapeneanas. Nada de eso, es verdadero o científico. Mas aun: pueden provocar lesiones importantes y problemas funcionales de los órganos correspondientes. Todos estos especuladores, se basan en la idea errada, de que “un pene grande, es capaz de producir mayor placer, y por esta razón, lo prefieren las mujeres”.

LEÉR MÁS  Fase crítica: “No hay ningún rastro del submarino”, dijo el vocero de la Armada

 

Incluso he visto en la clínica que muchos varones que no logran una erección por primera y única vez en su vida entran en una crisis profunda, con fantasías de pérdida de la masculinidad asociada, a veces, con temores de homosexualidad.

 

¿Que pasa que continúa proliferando esta falsa creencia? La respuesta tiene que ver con el tabú y la desinformación que aun subsiste en torno al sexo.

 

Por un lado son muchos los varones y muchas veces sus compañeras –al menos los/las que me consultan- que desconocen las medidas normales, a esto se suman las comparaciones erróneas con otros penes vistos en revistas o películas eróticas; las exageradas ostentaciones de algunos amigos que ridiculizan un pene inferior a 20 cm. y mucho menos ayudan las alusiones a la idoneidad de un buen tamaño en las relaciones sexuales que se escuchan en series de televisión, películas y anuncios, influencia que se incrementa cuando estos mensajes parten de bellísimas mujeres que sólo vemos en las pantallas. Cabría mencionar que algunos padres inducen en sus hijos un trauma psicológico cuando comparan su pene con el de otros niños de su misma edad.

 

Pero lo cierto es que la mayoría que consulta supone que sería más feliz si tuviese un pene mayor del que tienen. Desconocen que para la mayoría de las mujeres no es esto lo verdaderamente importante sino que, al momento de elegir una pareja toman en cuenta otras características de los hombres: atractivo físico, seducción, simpatía, honestidad, intimidad, apoyo, comprensión y/o amor, que perciba las necesidades sexuales y afectivas de ellas. Desconocen también que el goce sexual no es solamente goce genital, empañando de este modo el logro de un mayor placer sexual.

LEÉR MÁS  Horas críticas para la tripulación del ARA San Juan, se estaría agotando el oxígeno

 

Indudablemente en la raíz de todos estos motivos se encuentra un mismo sentimiento, el temor de no gustarle a su pareja, de que lo compare con otros ex.

 

En la consulta les informo que en el fondo vaginal no hay terminaciones sensitivas relacionadas con la excitación ya que las más sensibles se hallan en la zona clitoridiana, en los labios, en la región externa de la vagina de modo que llegar al fondo no es el único camino del placer. Además la vagina se adapta y acomoda de acuerdo a lo que se introduce en ella, es altamente flexible a modo de cavidad virtual y no real, es decir que, estando cerrada habitualmente, en el estado de excitación – lubricación se puede adaptar a un dedo o a un pene y, en el parto, hasta dejar pasar un bebé de 4 kilos. La profundidad de la vagina es de un promedio de 11-14 centímetros, y el orgasmo femenino es habitual que mas que producirse por la penetración, se produce por el rozamiento de la región clitoridiana y los labios. Muchas mujeres no llegan al orgasmo si el clítoris no es estimulado manualmente, aunque el pene sea de gran tamaño.

Notas relacionadas

{loadposition user11}

 

No se puede negar el peso de lo simbólico ni decir que las pautas culturales son fáciles de neutralizar. Lo cierto es, que en la inmensa mayoría de los casos que veo en mi consultorio, no existen trastornos orgánicos evidentes, o neurológicos u hormonales; se trata de trastornos de la autoestima, que son del dominio de la psicología.

LEÉR MÁS  La carta viral del padre de uno de los tripulantes del submarino desaparecido

 

Tambien asisten a la consulta varones homo y heterosexuales muy angustiados, que, entre otras dificultades manifiestan no poder conquistar a ninguna mujer pues, convencidos de la pequeñez de su pene, presuponen que cualquier persona los rechazará. Lo observable es que tras esta aseveración, se esconden otras patologías más profundas como ser eyaculación precoz, impotencias, fobias o cuadros de baja autoestima con gran desvalorización. Cuando esas creencias se convierten en obsesión pueden llegar a perder el deseo sexual. En realidad, estas creencias actúan como una verdadera pantalla encubridora: él/la consultante sigue afirmando que no sale, no tiene pareja, ni hijos, por una cuestión de tamaño. Como si un encuentro sexual entre las personas no fuera un acto de reciprocidad, un dar y recibir amor, placer, afectos y emociones, y no meramente una prueba de medidas o cantidades.

 

Pero lo cierto es que la mayoría de los casos de insatisfacción por el tamaño del pene se resuelven con terapia psicológica, para mejorar la auto-estima y que el individuo se acepte como es. Para combatir el miedo al rechazo de su pareja sexual, le recomiendo que se pregunte y que trate de descubrir qué es lo que siente su pareja, qué le agrada, qué le desagrada y qué le hace alcanzar el clímax. Descubrirá seguro que el tiempo empleado en tal menester, es mucho más eficaz.

 

Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.

 

TE: (54-11)4831-2910

 

E-mail: dresni@gmail.com

 

Página Web: www.e-sexualidad.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here