Cuatreros roban y faenan varios caballos en Godoy Cruz

La informalidad en la que se mantienen, ayudados por la invisibilidad que tienen ante un Estado que muchas veces mira hacia otro lado, refuerza el problema que afecta a una gran cantidad de familias pobres.
Leandro Fruitos, coordinador de la Asamblea Común para la Estrategia de Reemplazo de la Tracción a Sangre (Acertas), sostuvo que si bien el robo de equinos es una problemática de hace muchos años, suele crecer en la época de fiestas, donde generalmente los faenan o los venden a otras provincias.
La situación »es delicada», admite Fruitos, quien comentó que generalmente los robos se realizan en la noche. “Llegan dos personas en motos, matan a los animales en el lugar, los faenan ahí mismo y se llevan sus partes colgadas al hombro. Es terrible”, relató.
Por ejemplo, según confesaron los mismos carreteleros que viven en los barrios cercanos al Campo Papa (Godoy Cruz) »se robaron 15 caballos en sólo 7 días» entre fines de diciembre y comienzos de enero. Sin embargo, desde Policía Rural negaron que hayan existido denuncias por el robo de los animales.
»No hemos tenido novedades que haya sucedido esto», aseguró el Subcomisario Barraco, de la delegación Centro de Policía Rural.
El miembro de Acertas explicó que la venta ilegal de carne equina es “grandísima” y se trata de un gran negocio para quienes lo realizan en la provincia, quienes envían el producto generalmente a frigoríficos de Córdoba, donde se exporta a países europeos, principalmente Rusia, Bélgica, Holanda y Francia.
En este sentido, según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación, se faenan por año unos 130.000 caballos, con ingresos superiores a los 80 millones de dólares. »Somos uno de los mayores exportadores de carne equina», profundizó Fruitos.
Acertas, en conjunto con la Municipalidad de Godoy Cruz, iniciaron un programa de sustitución de caballos por motocarros, bajo el lema “Basta de Tracción a Sangre”.
Fruitos indicó que la semana pasada se entregaron 8 motocarros en el departamento, mientras que los caballos fueron “jubilados” y enviados a un santuario de Córdoba. En tanto, se realizaron capacitaciones a los recuperadores urbanos, como programas de alfabetización, cursos de higiene y seguridad, manejo de vehículos, entre otros.
Según los datos de Acertas, alrededor de 800 familias se dedican al recupero informal de residuos, de las cuales 600 se encuentran en el Gran Mendoza. “Es necesario ampliar esta política de sustitución a todos los departamentos”, continuó Fruitos. Además de Godoy Cruz, Guaymallén también inició un programa similar el año pasado, en el cual 27 familias cambiaron su caballo por un motocarro. 

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